miércoles, 1 de noviembre de 2017

Viaje al interior de un agujero negro



"Cualquier cosa o persona que cae a través del horizonte de sucesos, pronto alcanzará la región de densidad infinita y el final del tiempo" Stephen Hawking.

Abro la escotilla de la nave y salgo disparado, como si fuese succionado por una terrible fuerza invisible. Ubicado enfrente y por encima a la vez de algo incomprensible. Rodeado por la materialidad de donde provine y la anti-materia, hacia mi destino. Desplazándome a segundos luz, rápido como tiburón al acecho.
Desde mi escafandra todo lo que mis ojos vieron, ven y verán, es solo oscuridad, inmensidad sin fin. Es como cuando uno abre los ojos en un cuarto oscuro y no sabe si tiene los ojos abiertos o cerrados. Es lo mas cercano a estar ciego, aunque sé que no lo estoy. Todavía puedo ver mis manos enguantadas, y mis pies lejanos. Puedo ver mi cuerpo cubierto con el traje espacial y sin embargo, cuanto mas me desplazo y me sumerjo en la nada, mas solo me siento y de poco mi cuerpo su luz y su color, así como cada vez tengo menos sensaciones.
Estoy como en estado vegetativo, pero puedo pensar, razonar, comprender mi situación. Es como si me hubieran dado una anestesia parcial de mi cuerpo, sin perder el conocimiento. Me siento en estado onírico, como viviendo un sueño del cual no puedo despertar. Me alejo cada vez mas de la materia para adentrarme en lo desconocido.
Espero poder evitar caer en una singularidad desnuda. Si tan solo tuviera la buena fortuna de entrar en un agujero de gusano, quizás evitaría estirarme como un chicle y ser despedazado por la fuerza gravitacional que el agujero ejerce sobre mis pies de forma mas brusca que en mi cabeza.
Entrar por un "agujero de gusano", lograría no solo salvarme la vida, sino la posibilidad de comprobar los viajes espacio-temporales de los que hablaba Einstein, entre otros, y llegar así a otro tiempo y otra parte del universo.
Pero eso sería tener demasiada suerte, y como dijo Einstein, Dios no juega a los dados. Igual, quizás, tenga un golpe de suerte, y mi destino sea, finalmente, las estrellas lejanas y nuevos mundos.
Si no es así, morir en el espacio es como volver a la fuente primordial de todo ser vivo, volver al Cosmos. Cenizas a las cenizas, polvo al polvo... !estelar!
El sueño de todo astrofísico, científico y/o astronauta. Pienso yo. Pero de pronto...
Empiezo a dar tumbos en mi lenta caída libre y voy bajando a modo de espiral. Sé que es imposible pero siento que una leve brisa azota mi cara.
Veo, con la poca luz que refleja mi cuerpo, cada vez mas oscuro, que mis pies están mas lejos de lo habitual y mi cuerpo empieza a alargarse cual goma de mascar.
Miro hacia "arriba", si es que existe un arriba y un abajo, y la nave desapareció. Me había alejado más rápido de lo que pensaba.
Mi cuerpo, cual banda elástica, parece que en cualquier momento va a cortarse con un imposible !!zzz-latch!!
 En breve será mi fin. Mi fin pasó, mi fin es ahora, mi fin devendrá pronto. Pero el fin siempre llega.
Caí en una singularidad desnuda, el final era inminente. Pero ¿Porqué sigo vivo?
Acuden a mi cabeza recuerdos de mi infancia, recuerdos olvidados como ver el rostro de mi madre por primera vez, roja y sin aliento. La sensación dolorosa de salir del vientre materno a un mundo frío y ruidoso, duro y violento. Un padre desmayándose, un hermano mayor odiándome y luego curioso.
Luego, como un tren de recuerdos sinfín, acuden imágenes de mi niñez, adolescencia, madurez... Desde amistades, travesías, estudios, amores... hasta el último recuerdo, antes de partir, del doctor Molécula diciéndome "Dios detesta una singularidad desnuda, ahí se termina todo su poder".
Ahora es todo claro para mí. Al caer en el agujero negro, la singularidad que en el pasado inició el Big Bang, en el futuro genera estos colapsos gravitatorios, como en el que estoy ahora sumergido.
Traspaso entonces así, lo que se conoce como "horizonte de sucesos", lo cual significa que más allá del umbral de entrada del agujero negro, las cosas no suceden, yo no sucedo porque ya no soy más. No existe mas la materia. Mi cuerpo se estiró hasta el infinito y desapareció. Solo queda una consciencia moribunda, quizás solo un recuerdo residual de lo que fuí alguna vez, suspendido en alguna red de la nada inmaterial.
Creo que al final sí encontré un agujero de gusano por el cual colarme y así viajaré hasta el fin de los tiempos, si es que el tiempo tiene fin algún día.
Pienso que ya morí hace mucho tiempo, quizás pasaron miles de años en la Tierra ya, aunque es imposible calcularlo, y creo que mi mente aún no lo asimila. Mis pensamientos siguen flotando en algún lugar indeterminado del espacio sin-tiempo. Viajero atemporal de la nada misma. Entonces concluyo que viajar por el espacio no es tán diferente para mí que soñar despierto.
Fin del comunicado.
2010.

martes, 31 de octubre de 2017

Agua en Marte



Una vez que bajó por el ascensor se encontró con el mapa inmenso y anaranjado de un gran mar de dimensiones increíbles.
La superficie era plástica, de una textura suave y terciada. Parecía la imagen del fondo cristalino de una pileta de club, o la orilla del Mediterráneo griego.
La opacidad del cuarto hacía temblar sus párpados de una forma molesta. Necesitaba tomar el Hidroxilíaco Metan 4 para calmar esa sensación.
Por más que intentara darle vueltas al asunto, no podía entender cómo era posible ver lo que estaba observando. Pocas veces en la vida uno no puede dar crédito a lo que ven los ojos. Pueden ser distintas cosas, como la violencia indiscriminada a los animales, un columpio fabuloso en el espacio, y cosas más absurdas aún...
Mientras miraba lo que le parecía increíble, apareció Kiko Veneno, el gatito negro de a bordo. Y se miraron un rato y luego cada uno siguió contemplando su propio más allá. Como la mayoría de la tripulación a esas horas dormía, decidió que lo mejor era ponerse a hacer algo tranquilo, como podía ser tejer un pulóver para el gatito que buscaba refugio del casi frío polar que imperaba en la estación.
Lo sentó en su falda, sacó de su morral un poco de lana, agujas de tejer y anteojos de grueso armazón negro. Concentrado en su labor, empezó a hamacarse suavemente en una mecedora. ésta era de un plástico rojo brillante y con ese olorcito a plástico nuevo, como de juguete recién comprado.
Una vez pasaron los minutos, pasaron las horas. Una vez pasaron las horas, pasaron los días. Una vez pasados los días, pasaron las semanas. Una vez pasadas las semanas, pasaron los meses, y así una vez pasados éstos, pasaron también los años, cuando finalmente terminó el pulóver. Todo seguía como siempre, el gato sobre su falda, el frío en aumento y ese extraño suceso igual, inerte o casi estático, como la fotografía fantasmagórica de un muerto decimonónico.
Una vez que arropó a Kiko y éste se perdió en los pasillos extensos de espaciosa estación-antena, se acercó a los ventanales circulares. Todo parecía aletargado, como sumido en una nube sedante y rosácea.
Luego de mirar horas y horas entendió que era muy probable que ya nadie despertara de su sueño espacial. El pasaje no cambiaba, el tiempo parecía no correr y el gato no envejecer, quizás como resultado de ese mar petrificado que parecía observarlo desde la inmensidad del olvidado planeta rojo.
Entonces entendió su destino incierto, entendió que ya no era un ser humano como solía serlo, que era solo un recuerdo de haberlo sido, ni siquiera recordaba si era un hombre o una mujer, y ya tampoco le interesaba saberlo. No recordaba ni su nombre, ni su origen. Se sentía plantado en aquel lugar de una forma violenta, como un cuerpo sin sentido.
Estaba inmerso en ese extraño planeta al cual nadie había ido antes, ni nadie volvería, ya que a nadie le importaba. Era la sombra de algo que alguna había tenido un pasado y un sentido, de lo que quedaba sólo una triste silueta sin libertad de acción, atrapado en un tiempo eterno.
Acompañado sólo de un gatito negro llamado Kiko Veneno, el cual encima gustaba de esconderse, librado a una suerte de vida eterna, sin más propósito que el de ponerle fin de alguna manera a ese sufrimiento abstracto y melancólico en el que se encontraba, porque ya no era una persona sino un soplo, o ya casi un aliento del mismo Kiko Veneno.
2009.

martes, 24 de octubre de 2017

Los Diez mejores discos solistas de Spinetta:



Es sabido que Spinetta cuenta con una discografía amplia y reconocida a lo largo y ancho de poco mas de cuatro nutridas y convulsionadas décadas.
Desde finales de los sesentas, cuando imperaba el régimen de Onganía, hasta los tiempos Kirchneristas, hace poco finalizados.
El país cambió mucho socio-políticamente en ese tiempo. Cambio y no. Pero bueno, no es la cuestión a dirimir ahora. Pero en la discografía de este músico particular, podemos rastrear algunas de esas esquirlas de nuestro pasado mas inmediato, como bálsamo para entendernos un poco más.
Elegí diez discos de su carrera solista, solo por capricho, como una forma de recortar algo de lo personal, que en los discos dentro de bandas quizás se pierda en lo comunitario. Sobre todo por la postura del mismo flaco de abrir el juego a sus cofrades musicales. Aunque es difícil no entender sus discos "grupales" como parte de un proyecto siempre muy personal y autónomo. Lo que nunca tranzó fue su apuesta artístico-musical. Pero bueno, haciendo la salvedad de "Artaud", el resto son discos de su carrera solista propiamente dicha.

Top Ten Spinetteano para escuchar sin culpa:

10: Un mañana (2008)

Este disco, muy esperado desde el, para mi fallido, álbum Pan (2006), que condensa un Spinetta de voz gastada, pero efervescente. Desde el arranque fuerte del primer tema "La mendiga", nos damos cuenta que el flaco no tiene tapujos a la hora de entregarse a un soft rock de fuerte contenido poético. "Vacío sideral", es una canción que decae un poco, pero que interesa por su sonoridad compleja.
Ahora bien, "No quiere decir" es un Spinetta que entusiasma, que nos dice, bueno, acá estoy yo, que con mi dulzura y calma te digo algo que no quiere decir. Una bella composición típicamente spinetteana para deleitarse los oídos.
"Tu vuelo al fin", uno de los puntos mas altos del disco, con mucha potencia rockera, es lo mas esperado a la hora de escucharlo en vivo, y en parte gracias a las violas de Nico Ibarburu, violero uruguayo de gran tenor.
"Hiedra al sol" recupera al Spinetta acústico, largo tiempo olvidado desde ¿Peluson of milk?
Y así llegamos a "Canción de amor para Olga". Quizás los fanáticos mas acérrimos me odien por lo que voy a decir, pero para mí, es el gran pelotazo del disco. Perdón, le de mil oportunidades y me sigue pareciendo el torro clásico de Claudio Cardone, el tecladista que menos me gusta de los que tuvo el flaco.
Lo que sería el lado B, contiene para mí lo mejor. El tema que da nombre al disco, saca al mejor flaco instrumental, que también tenía olvidado desde... bueno no sé, algunos años también. Si bien es una melodía un poco monótona, tiene ese no se qué con onda que tanto nos gusta a todos. !Temón!
"Mi elemento" vendría a ser el hit del disco o corte de difusión radial. Un buen tema que lejos de ser la tribunera "Seguir viviendo sin tu amor", logra que se nos quede en el inconsciente por tiempo indeterminado.
"Hombre de luz", es una canción rara, con letra del padre de Luis. Es una canción angustiante y por momentos te puede hacer perder la paciencia. Sería el elemento mas disonante del disco, y por eso mismo lo rescato.
"Preso ventanilla" es un temazo de siete minutos con mucho 'punch', rock y batería muy marcada. Las letras bueno, eso se lo dijo a todos aquellos que están sacando libros analizándolas. Yo me enfoco en lo musical, y este es un tema buenazo que levanta mucho después del anterior tema casi soporífero.
"Despierta en la brisa" es simplemente el mejor tema del disco, y hay muchos temas buenos. Pero para mí, éste es el último gran tema de la discografía del flaco. La letra es clara y hermosa, con un mensaje fuerte y conmovedor. Las guitarras acústicas y el final tienen un vuelo digno del mejor Spinetta de Invisible. Lo mismo que las violas con slide de Baltazar Comotto, otro gran violero invitado. Hermoso hasta el final. Tema de antología.
"Para soñar" tiene una cadencia muy jazzera y tranquila que cierra perfecto el último disco de estudio en vida del flaco. Un gran cierre para una obra memorable y única. Confirmando su status de uno de los mejores músicos argentinos.

09: Silver sorgo (2001)

Bueno, el disco, en plena crisis social en Argentina, arranca con "El enemigo". Un temazo por donde se lo mire, de fuerte mensaje social. No sé, está todo dicho ahí en la canción. Mejor arranque, imposible.
"El mar es de llanto" tiene un bajo de Marcelo Torres (ex Socio) genial. Pero no me conmueve mucho en si. Muy soft. Como un Pat Metheny cansado.
"Ni hables" me gusta menos. Los aportes corales de Grace Cosceri me exasperan bastante por momentos, pero bueno, de eso se trata todo esto ¿no? de gustos personales. La letra intachable.
"Tonta luz", como "Hombre de luz", es el Spinetta exasperante. Música super melodramática y vertiginosa, pero acá hay algo mejor que en el otro tema. Primero que la letra es mas eficiente y el final de "disco rayado" es insoportable y genial a la vez. El Spinetta experimental es genial. Si llegas al final de la canción sos groso de veras.
"Adentro tuyo" es el tema que le pones en tu casa a una chica que te gusta mucho y que bueno, le queres sugerir que te gustaría hacerle el amor una y otra y otra y otra vez. El "Spinetta cachondo" también sale muy bien parado, y es un Spinetta que casi nadie rescata y sin embargo es genial.
"Llama y veras" son esos temas que casi no escuchas, pero que sin embargo tienen su "charme". De letra muy visual, es el copetín tranquilo antes de la tormenta.
La tormenta es "Abrázame inocentemente", otro highlight de la discografía spinetteana. Con fuerza, crescendo, rock y una letra potente. Quizás el segundo mejor tema del disco.
"Esta es la sombra" me encanta. Tiene un halo de misterio Junguiano, que me recuerda al Spinetta mas oscuro de Tester de violencia o Don Lucero.
"Mundo disperso" es el tema mas moderno del disco, según mi humilde opinión. Con unas guitarras rockeras, duras y cortantes, sirve de enlace con...
"Cine de atrás", quizás el tema mas flojo del disco. Mas aburrido y calmo. Pero no me hagan caso, de seguro es un gran tema para descubrir en algún momento de nuestra vida.
"La verdad de las grullas". Bueno, es junto a "El enemigo", el gran tema del disco. La letra es una de las mejores del flaco. Un mensaje críptico y claro a la vez. La humanidad disociada de su capacidad de empatizar con sus hermanos. Un mensaje que va muy bien con el contexto actual que vivimos.
"Bahía final", es una especie de coda. Un tema que en realidad es del disco anterior "Los ojos", acreditado a Los socios del desierto, pero que es un disco tan o más personal que Artaud.
Esta versión tiene mas ritmo y fuerza que la original y cierra un disco bastante bueno. El primero del flaco versión "nuevo milenio".

08: Fuego gris (1993)

El disco arranca con "Escape hacia el alma". Otra vez, un arranque premium. No sé que más puedo agregar. Para mi es un temazo de pe a pa. Desde las guitarras acústicas cortadas y ese tempo loco, hasta la letra. !Pura magia!
"Yo no puedo dar sombra" es un tema enigmático, al mejor estilo Spinetta. Convengamos que para mí, este es de los discos mas tristes del flaco, y este tema, si bien no es bajón, tiene un dejo de melancolía, que dependiendo del día, te puede tirar un toque abajo. A mitad de tema el flaco mete una cosa vocal casi operística que siempre me voló la peluca. Pases mágicos. Letra de otro planeta.
"Nirvana mañana" es un tema raro. No sé si me gusta mucho, pero es de esos temas que algo tiene. De pronto todo estalla y te saca de la comodidad aletargada a la que te tiene acostumbrado.
"Verde bosque". Otro highlight del disco o punto alto. Ya como arranca la letra es eso... nena, tu cabeza va a estallar. !Temón de aquellos!
"Preciosa dama azul", es la perla de belleza Spinetteana de esas que le salen al chabón porque bueno, es un fuckin' iluminado y ya.
"Tocando sin sentir", sería algo así como el tema filosófico existencial del disco. El mas perturbador y abrumador. Otro temazo del joraca.
"Parado en la sentina", es de esos temas que cuando lo escuchas la primera vez no le das bola, y después te das cuenta que es un tema tremendo, con una letra que te hace poronga (perdón la expresión).
"Cadalso temporal" es uno de los pocos rockanroles del cd. Abrupto, violento, frío y duro. Una canción que te pega fiero cuando grita "hay un momento en que duele el sida..." algo que no esperas en una letra del flaco, y de pronto está ahí y te lastima. Hay un allá, pero ojo, también hay un acá. Hazte cargo pues de todo eso. Ser poeta es mucho más que solo cantar sobre pompas de jabón.
"Penumbra". No voy a hablar de la penumbra. La penumbra se explica sola. Otro hermoso tema que nos regaló el flaco para la posteridad y que tan noblemente versionó Migue García.
"Feroz canción", bueno, es un tema raro. Creo que es de los pocos temas del disco que paso. Paso.
"Dedos de mimbre" levanta otra vez. La canción también, tiene una letra de la san putx. Creo que es una canción vieja. Quizás de los ochentas. I like it very much!
"Trampaluz" es un tema oscuro. Siempre me dio un poco de pavura. Me inquietan las imágenes. 'Hay un muñeco que cambia de fase' canta el flaco y se escucha un grito agónico. Miedo.
"Caspa tropical", rompe la atmósfera tétrica del tema anterior. Acá vemos al flaco jodón. Que se divierte cantando como un niño. Sin embargo el mensaje también es claro y contundente. Buena rola como dirían los mexicanos.
"Oh! doctor", un tema convulsionado. El tema arranca como algo medio maquinal y ondulante. De repente estalla un rock machaquero y confuso. Me gustan los estallidos y alaridos del final. Otra vez la locura es objeto de estudio del flaco.
"Flecha zen" es uno de los mejores temas del disco. Mucha poesía, zen e incógnitas sin responder. Hermoso.
"Cordón de perfume". Un tema enlace al final del disco. Es perturbador, frío, incomprensible. Me gusta. Sobre todo la voz de Machi al final diciendo roooo. Bah! creo que es Machi. Suena a Machi.
Y bueno, por último, Norte de nada, el gran final de un disco poco valorado en su momento, pero que descubrís con el tiempo, como Lalala y te das cuenta que no siempre los grandes discos son reconocidos en su momento, y a veces están creados para generaciones futuras.

07: Para los árboles (2003)

Para mi, un disco 10 puntos del flaco. Moderno, swinguero, mágico. Este disco tiene todo.
Un flaco modernizado y amigado con la nueva tecnología y los sonidos del siglo XXI. Desde "Sin abandono", un gran tema que arranca con samplers, pasando por "Cisne", pura poesía del mejor Spinetta mas estilista y sensible.
Otra vez la colaboración de "Yoko" Grace Cosceri me supera, pero lo soporto mas que en Silver sorgo.
"Halo lunar" es otra gran perla musical. Me enamoran los bajos de Malosetti, que le dan ese sonido jazzero y fresco al disco, así como el talk-box hip-hopero de Valentino es como la frutilla del postre.
"Yo miro tu amor". Un blues distorsionado y pesado, que avanza como un Mamut cansado, me fascina.
"A su amor allí". Una muy dulce y bella canción de amor.
"Agua de la miseria", es el gran éxito hitero del disco. Nada, todos lo escucharon. Se defiende solo.
"Dos murciélagos" es, quizás, el tema que menos me gusta del disco, sin llegar a generar en mi la necesidad de pasarlo.
Por otro lado, "Vidamí", es el mejor tema del disco y eso es decir mucho.  Lo mismo se puede decir de "Ciénaga dorada". Esa canción que habla de las miradas, los flechazos, los enamoramientos no correspondidos. Para mi en lo personal, es un tema que me remonta a aquella época en que salió el disco y me trae muy gratos recuerdos.
"Néctar", otro temazo che. Esa onda medio japonesa, medio oriental, no sé. Después se pone mas popero en el estribillo. Al flaco le sentaba muy bien el pop cuando tenía ganas de abordarlo.
"El lenguaje del cielo" es otro de esos temas en donde el flaco se ríe de nuestra escucha. De repente parece que el disco salta. Puteas la primera vez pensando que te vino rayado, pero no, luego el tema sigue con su cadencia tranquila y embriagadora en una canción de hermoso significado.
El disco cierra con la cortazariana "Tu cuerpo mediodía". Unas violas sintétizadas y con distorsión, casi a capela nos dejan con la sensación de que al flaco, amén de otros contemporáneos, le quedaba mucha cuerda y talento, pasados los cincuenta pirulines.

06: Tester de violencia (1988)

Acá nos acercamos al núcleo duro de los grandes discos spinetteanos. Quizás para muchos el mejor, o uno de los mejores tres discos solistas, pero bueno, para mi ocupa la noble sexta posición.
Un disco de difícil escucha. De letras mas cercanas, filosóficas, y menos etéreas de Spinetta.
"Lejísimo" arranca al palo. Baterías a full y mucho ritmo ochentero que de entrada nos acercan a un disco por momentos muy frío, muy oscuro y muy duro en su mensaje.
"Siempre en la pared", es un temazo también. Mas ameno, pero con una letra rara. Quizás el disco mas "cocainómano" del flaco, sin querer decir que tomaba o no. Simplemente por la estética, el sonido frío, sintético, blanco.
"Al ver veras", otro tema de antología. La letra es alucinante también. Son las cosas que te hacen volver y volver a re escucharlo como mil veces hasta tratar de sacarle hasta la última gota de sentido.
"La luz de la manzana" es uno de los temas duros del disco. Casi en clave. 'Hoy se conmemora el año momia' dice en un momento un Spinetta poseído. Es raro y desolador. El sol y la vida parecían no sonreírle a un flaco por lo general, aliado a la luz.
"El marcapiel" es el gran rock and roll del disco. Se compagina muy bien con el tema casi en chiste de "El mono tremendo", canción de sus hijos, antes de ser Illya Kuryaki. Solos de guitarra veloces con tapping, bien de los ochentas, a manos del enorme violero Guille Arrom. El tema, más allá de lo infantil de la letra, la rompe de veras.
"Organismo en el aire", vuelve al Spinetta introspectivo y reflexivo. El viento chau, se llevo lo que miraba... la letra es rara y casi hipnótica, pero hermosa y terrible a la vez.
Lo mismo puedo decir de "Tres llaves" y sobre todo la gran perla y corte de difusión del disco "La bengala perdida". Inspirado en los trágicos sucesos de un partido entre Boca y Racing, cuando un hincha murió a causa de una bengala perdida, es el tema con mas contenido social directo del disco, siempre pasado por las mirada reflexiva Foucaulteana que atraviesa casi todo el álbum, donde los cuerpos son cosas que se pierden, mientras la memoria los recupera de un destino terrible y final.
Lo mismo, cierta influencia Castanedeana, que vuelve otra vez, desde Alma de diamante (1980), para entender ciertas fuerzas energéticas terribles, que están más allá de nuestro mundano entendimiento.
"Alcanfor", es otro enorme tema. También frío y extraño. Se cuenta un viaje de LSD, como una especie de regresión al útero materno.
El disco cierra con el mas popero y amigable tema "Parlante". Otro que podría haber sido el corte de difusión mas amigable y menos terrible simbólicamente que "La bengala perdida". La verdad, un disco que varios artistas deben envidiar por su contundencia simbólica y filosófica que traza de forma coherente y convincente. Magistral obra maestra. Y si no lo pongo mas arriba en el ranking es porque creo que fue un disco que me hizo un poco de daño en su momento, pero nada más.

05: A 18' del sol (1977)

Bueno, este es EL gran disco de jazz fusión o jazz rock del rock nacional. Quizás el único editado en su tempo y contexto internacional. La verdad, se hace difícil reseñar los discos siguientes porque ya la mayoría saben lo buenos que son.
Este disco, bien podría ser el mejor disco solista del flaco, pero bueno, había que reordenarlo y lucha de fuerzas, perdió contra otros un poco más hiteros.
De por sí arranca de forma moyyy jazzie con "Viento del azur", una hermosa canción mañanera, que nos hace pensar en un tema de Weather report o Santana.
Le sigue la veloz "Telgopor". Al mejor estilo Mahavishnu orchestra, este debe ser, si no es, uno de los mejores temas instrumentales de la obra Spinetteana. Como si de una persecución de serie policial de los setentas, el track avanza al palo al son de bateria, teclados, bajo y guitarras alocadas y muy afinadas.
"Viejas mascarillas" es otro tema increíble. Vuelve el Spinetta misterioso, casi tenebroso. Mascaras de la isla de Haiti, y una atmósfera como de película de aventuras de los años '40.
"A dieciocho minutos del sol" es otro instrumental, también muy influenciado por las bandas canónicas del jazz fusión norteamericano. Con un arranque acústico y suave, de pronto estalla una banda de fusión tan tremenda y contundente como la de "Telgopor". Los solos de viola de flaco hacen un contrapunto mágico con los solos de teclado del maravilloso Diego Rapoport. (Mi tecladista spinetteano preferido junto con Carlos Cutaia).
Con "Canción para los días de la vida" el flaco regresa a un Spinetta casi "almendrino". De hecho, la canción es de la época de cuando planeaba hacer una ópera rock. La famosa malograda El señor de las latas. Nada, la canción destila belleza, armonía y paz por doquier. Otro de los grandes temas inmortales de Luis.
"Toda la vida tiene música" me supongo que debe haber sido el corte radial de difusión del disco. Al menos así parece. Con un arranque similar al Capitán Beto y con una letra mas metafísica, el flaco parece tratar de enviar un mensaje positivo en una época de mucha muerte y oscuridad. Otra canción con muchos cortes jazzeros, bien de aquellos años setentosos y acampanados.
"Donde está el topacio?" sería la canción mas ´'rockera? del disco. Aunque empieza también muy jazzie. La maestría del batero Osvaldo Lopez, la destreza del bajo de Machi, y los ya mencionados pases mágicos que se lanzan Spinetta y Rapoport, hacen de este disco una joyita, tanto del rock como del jazz argentino. Ineludible en cualquier lista de ambos géneros.
El último tema es uno de los mas poéticos del flaco en el álbum. Cierra de forma tranquila con una especie de himno o evocación mitológica que puede llegar a estremecer y poner los pelos de punta por momentos, por la belleza de imágenes planteadas y la voz muy bien puesta y lograda de Luis. Pura belleza.

04: Kamikaze (1982)

 Kamikaze tiene una trampita. Son composiciones de vieja data, que por motivos incomprensibles nunca grabó en ningún disco. Por antonomasia, el disco es una especie de Greatest hits pero de temas inéditos, lo cual es mas contradictorio aún. De todos modos es un disco grabado y armado en 1982, pleno auge de la guerra de Malvinas. En sí, es toda una especie de tratado anti bélico y siempre a favor del amor.
El disco es el más atmosférico de Luis. Desde el primer tema, "Kamikaze", la sensación de estar ah{i, con aquellos alucinados pilotos suicidas, herederos de una cultura milenaria, cultora del honor y sacrificio por su emperador que al parecer impactaron la sensibilidad del flaco. Temazo de diez puntos. De hecho, una sola vez lo escuche tocarla en vivo y... lloré.
"Ella también" es la canción de amor por excelencia. Es de esos temas que a muchas mujeres le gustaría que alguien le dedicara y compusiera.
"Aguila de trueno" partes 1 y 2, son canciones inconmensurables, terribles, majestuosas y trágicas. La historia de Tupac Amaru II y su terrible desmembramiento por levantarse contra la corona española, hacen de parte de nuestra historia un recuerdo, de que cosas similares siguen pasando hoy en día.
Otros temas, sobre todo la parte 1, que te movilizan hasta al llanto.
El tema instrumental "Almendra", compuesto en 1975, para ¡Invisible?¡ Tiene una cadencia un tanto triste y nostálgica, con cierto modus jazzero.
Y así llegamos a otro de los temas cumbre de Spinetta "Barro tal vez". Una canción que compuso a los 15 años. No se puede decir decir mucho más. Componer una zamba con ese nivel poético de contenido y profundidad en plena adolescencia nos hablan de un alma sensible fuera de serie. Knockout técnico.
"Ah! basta de pensar" es un tema un poco denso por momentos. Quizás el tema que menos me gusta, y sin embargo no deja de ser un temazo. Increíble paradoja.
"La aventura de la abeja reina" suena a fábula infantil, sin embargo no lo es. Es una especie de cuento tenebroso y desgarrador, que nos habla de la eterna lucha entre el bien y el mal, pero con una atmósfera siniestra, casi de relato de terror.
"Y tu amor es una vieja medalla" es fuckin' temón. Desde chico este tema me fascinaba cuando lo ponía mi viejo en cassette. Poesía, imágenes terrenales y un tema ideal para escuchar viajando por la ruta, mientras el sol asoma. Hermosura plena de un disco básicamente acústico e intimista que hasta a Luca Prodan, que era un poser anti todo, lo vindicó.
Y llegamos a "Quedándote y lléndote". Una canción himno. Obra maestra del flaco. Canto al amor y a la comunión de los seres humanos. Luz, cielo, vida y energía vital, para renacer. Otro tema para emocionarse hasta la médula. La lluvia borra la maldad y borra todas las heridas de tu alma, canta, y con eso está todo dicho.
Pero por si fuera poco, al disco aún le queda una canción, quizás la mas extraña del disco y la mas larga y compleja. "Casas marcadas", un tema que no me gustaba mucho cuando lo escuché la primera vez. Me parecía tedioso, pero que lo fuí recuperando con el tiempo y se convirtió en uno de mis favoritos del disco. También en este tema de misteriosa letra, crea unas atmósferas casi de ciencia ficción. La combinación de efectos sonoros crean un clima desolador de apocalipsis y melancolía que lo emparentan con un relato digno del mejor Bradbury del Hombre ilustrado o Crónicas marcianas.

03: Mondo di cromo (1983)

Este es un Spinetta ecléctico y variado. Una sutil combinación del flaco acústico e introspectivo de Kamikaze y uno mas ochentoso.
Arrancando pum para arriba con "Paquidermo de luxe", nos engalana con una dosis instrumental, digna de una cortina televisiva o radial de aquella época.
Vuelve la ciencia ficción distópica con "Yo quiero ver un tren". Un tema clásico del cancionero spinetteano, que en su posterior versión unplugged para la MTV explota todo su potencial.
Sigue "La rifa del viento". Una canción con mucha calma y paz. Casi como una nana para dormir, la canción con cierta magia rioplatense nos muestra un Spinetta herido y reflexivo. Belleza total.
"Herido por vivir" tiene un arranque magistral a manos del viejo trío Invisible. Vuelven a conjugarse los tres bravos elementos de la naturaleza, Machi, Pomo y Luis. Pura bravura.
"Simil bahion" es un tema instrumental, que también parece salido de una serie televisiva. Con mucho groove, la canción avanza majestuosamente hasta el siguiente track.
"Cuando vuelva del cielo" nos muestra un Spinetta cool, casi jazzero. El bajo da unos saltos magistrales de elegancia serena, en una canción que se presta para un baile suave.
Si de baile hablamos "Lo siento en mi corazón" tiene lo que el tema anterior, pero mas en clave sensual. Vuelve el Spinetta cachondo. Ese que quiere hacerlo ya. Ideal para hacer el amorsito.
"Será que la canción llego hasta el sol". Y bueno, otra vez estamos frente a un tema que te pone la piel de gallina. Otro himno de luz, paz y armonía que originalmente fue compuesta como canción de cuna para si hijos. Es de una belleza supraterrenal. El final del tema, con una especie de sonido sub acuático me sigue conmoviendo hasta hoy día.
Después viene "Días de silencio", otro temazo de acá a la China. Un tema que tiene una onda particular, donde Spinetta casi cancherea con sus "di di días de silencio" del final.
Volvemos a los instrumentales con  "El bálsamo". Un bálsamo de sonido pulido y jazzero, que nos invita a un viaje casi dubero.
Sigue otro instrumental (quizás el disco con mas temas instrumentales del flaco), "Para Valen", una especie de nana tarareada para su hijo menor Valentino. Mucha belleza y amor de padre en este tema.
Y el casi final del disco, el rompan todo, el bueno gracias, nos estamos yendo que significa "No te alejes tanto de mi", el gran hit del disco. El tema es eso. Una canción de letra casi tonta, clásica, radial. La batería de Pomo siempre muy a tono, el bajo que toca Spinetta muy bien tocado y un solo para la posteridad del amigo invitado David Lebon.
El disco cierra con otro tema instrumental. "Tango cromado", otra pieza extraña y misteriosa, como de una ciudad de Buenos Aires nocturno y vacía. Un cierto aire de desolación y melancolía vuelven a inundar este verdadero tango sintetizado de tiempos futuros y pasados.

02: Artaud (1973)

Y bueno, llegamos a lo que para muchos es la obra cumbre de Spinetta. Artaud, un disco con su propio halo o aura. Y si, en parte es el disco de una persona iluminada, una persona que está en el auge de su creatividad y su fuerza compositiva. Todos los temas son himnos, son temazos. No hay nada de más. Quizás la deficiencia más clara sea la de una grabación no muy buena, pero era lo que se pudo lograr teniendo en cuenta la época y contexto de grabación, por ende para mi, ese es un comentario banal y estúpido. El disco, como el Sgt Pepper o Blonde on blonde, es el disco de un artista su grado máximo de iluminación y creación. Un breve recorrido por los temas nos lo recordarán.
Arranca con "Todas las hojas son del viento". Mensaje y ternura en una canción breve de apenas dos minutos. El temor ante la inminente paternidad siendo jóvenes, y la angustia que eso puede generar, pero el flaco aconseja desde su intuición simplemente cuidarlos del mal, del propio mal. Buen consejo creo yo.
"Cementerio club" es un blues mortuorio, casi de final inminente. Tiene unos ribetes de guitarra tan buenos que luego Cerati, un fan de Luis, lo homenajearía con Soda stereo.
Luego la experiencia poética de "Por". Nunca nadie había jugado con el lenguaje así en el rock nacional, ni en el rock internacional, ni en la música en general. Ni creo que nadie vuelva a hacerlo.
"Superchería" vuelve más a lo que sería un rock clásico de los setentas. Cercano un poco a Figuración de Almendra. De hecho tocan los ex Almendra, Emilio del Guercio y Rodolfo Garcia. Un verdadero canto a la amistad.
Así es como llegamos al tema D. LA Canción del flaco. Su himno mas venerado por fanáticos y no tanto. La canción que tantas veces esperamos que tocara cuando lo fuimos a ver en vivo, y fuimos muchas veces a lo largo de mas de diez años. "Cantata de puentes amarillos" tiene todo. Una canción de nueve minutos casi a capela, con sus guitarras y unos pocos efectos más. El único antecedente en el rock nacional era De nada sirve de Moris, una canción muy a lo Dylan con su cuota de existencialismo típica de la bohemia porteña de los sesentas. Pero acá la apuesta se redobla. De por si la canción tiene varias partes. Pasa por el folk rock, folk psicodélico, partes jazzeras, trova, y explosión total. Por la lentra se condensan los mundos de Antonin Artaud, el sufrido poeta francés al cual el flaco leyó y alucinó y al cual le dedica el disco, como también el otro loco alucinado de Vincent Van Gogh, pintor holandés impresionista, acosado por terribles dolores físicos y del alma. Esta canción, compuesta en un contexto de enfrentamientos armados y conflicto social político, es una especie de exorcismo de todos los fantasmas, sufrimientos y dolores del mundo y sobre todo de su autor. Es una joya tan grande que es casi imposible reseñarla del todo.
Después viene la semi hitera "Bajan" que Cerati versionara en su primer disco solista, es un tema de una fuerza enorme. Y de hecho, me gusta mas que la versión mas moderna de Gustavo, justamente por la fuerza que se pierde en los sonidos electrónicos, y que en la versión original explotan de forma terrible con ese bajo duro y grave de Emilio del Guercio.
"A Starosta, el idiota". Otro tema un poco triste, que te puede hacer pisar el palito de la melancolía, pero siempre encubriendo un mensaje de esperanza. Los efectos de sonido del medio del tema son algo imposible de explicar para aquellos tiempos. El llanto. Y el pedido de que no llores, de que las cosas son así. Un tema que exuda sensibilidad, y si te la contagia, te afecta.
El disco cierra con el rock "Las habladurías del mundo" como una especie de exorcismo de pelotudos, como diciendo "a la gilada ni cabida", esto soy, esto somos, y esto seremos, y al que no le gusta, que se vaya a la... Un gran cierre para un disco que ya es parte del patrimonio cultural argentino, tanto como Ficciones o Rayuela. Fin.

01: Peluson of Milk (1991)

¡Porqué elijo este disco y no cualquiera de los anteriores? Simplemente porque puedo y quiero hacerlo. Como ya todos sabemos esto no es una ciencia exacta. Cada uno elige su disco preferido y ya. La opinión de cada uno es tan válida como la de cualquier otro.
Pasando de largo el super hit de la carrera de Spinetta que abre el disco, "Seguir viviendo sin tu amor", no porque no me guste, me encanta, sobre todo cuando grita "hoy que enloquecido vuelvo" con su entonación tan particular, sino porque todos conocen esta canción, quizás la mas conocida del flaco a nivel popular, pero no deja de ser un tema de pop suave para la radio, muy bien hecho y todo, pero que en si, no es lo mejor de él, ni siquiera del disco al cual le da comienzo. Pero reconozco que es un gran tema que da inicio así a uno de los mejores discos del rock nacional.
"Lago de forma mía" es bueno, un gran tema. Desde los sampleos de Dr Tangalanga hasta la letra de la canción. Es de los mejores temas del disco creo.
El tercer tema es el archi pegadizo hit radial de "Ganges", una verdadera gema pop en la discografía spinetteana. Es otro de los grandes temas del disco.
"La montaña". Bueno, otro temazo. La versión del Estrilicia es bastante similar y por momentos mejor hasta que la propia original. Un tema un poco frío. Como de otoño gris y lluvioso.
Entonces llegamos a "Panacea" y recién ahí uno se da cuenta que está ante una obra mayor del flaco. Metió cuatro goles al hilo, y en el quinto tema lo remata con este temazo acústico. La Panacea, el remedio mítico que cura todos los males.
Pero si todavía nos quedaban dudas de la grandeza del disco, el flaco se despacha con esa especie de TripHop que es "Domo tu", antes de que aparezca el género en Bristol, Inglaterra. La letra es simplemente sublime.
Y cuando la cosa ya no puede mejorar mas, el flaco te clava un "Cada luz", otro tema antológico, que la verdad termina de sellar el destino de enorme disco del flaco de principios de los noventas.
Con "Bomba azul" me pasa algo raro. Nunca me gustó mucho ese inicio explosivo de melodrama televisivo venezolano. Pero está muy bien en si, por la creación justamente de atmósferas tan pomposas y solemnes. Un hallazgo.
Después viene "Cielo de ti", una hermosa canción acústica de amor. Pura dulzura flaquesca en su estado mas puro.
"Cruzarás" es un enorme tema. Tiene un sonido medio ochentoso. Es un Flaco Low fi, con esas violas cortantes y un solo con mucha onda, que no si es del flaco o de Guille Arrom, pero al cabo que ni interesa.
Luego "Hombre de lata" devuelve a Spinetta el título de hacedor de rocanroles machacosos si eso es lo que le pinta. Temón! Temón!
Vuelve a la dulzura y a la paz de Cielo de tí en la hermosísima canción "Jilguero". Muy breve y concisa, es otra gema en estado puro. Como esquirlas de un alma llena de belleza y dolor.
Ya casi cerrando el disco aparece "Ella bailó". Un tema un poco monótono y reiterativo, mas parecido a lo hecho en "Don Lucero", pero un poco menos irritante. El tema tiene una buena cadencia rítmica.
"Pies de atril" un gran tema, que el Indio criticaba como ese surrealismo incomprensible.
El disco cierra con un temazo, el mas jazzero del disco "Dime la forma", con unos pases mágicos del ilustre Javier Malosetti y bajo loco.
Definitivamente, éste el disco más ecléctico, mas bajón y alegre a la vez, con mas personalidad Spinetteana. A lo largo de quince temas, recorre toda su discografia en estilos, géneros y temáticas, hasta el 91 que es el año en que lo grabó.
Una obra sin par y sin dudas de lo mejor que nos ha legado el pibe de Núñez. 

Los siguientes discos solistas irían en este orden:

11: Spinettalandia (1971) Si me re cabe la onda psicodélica peposa, aunque por momentos deprime.
12: Privé (1986) Un gran disco con el flaco mas ochentoso, al mejor estilo Rick Astley.
13: Don Lucero (1989) Un disco raro, como un complemento no del todo logrado, de Téster. Lo que sería el lado A del disco es maravilloso. El lado B está plagado de temas difíciles.
14: Only love can sustain (1979) Para mí, lejos de ser un mal disco, me parece algo muy poco Spinetta y nada más. Pero la calidad sonora y los arreglos, mas algún que otro tema del flaco, es genial.
15: Pan (2006) Para mí el disco que menos me gusta del flaco. Parecido un poco a lo que me pasa con Don Lucero, casi todos los temas de lo que sería el lado B me parecen de buenos a muy buenos, pero hay otros que simplemente odio como Bolsodios o Cabecita calesita, que me parecen tan malos como La mirada de Freud de Privé.
Estos son mis discos, este es mi ranking. Hágase el suyo y sea feliz. Chau!

jueves, 28 de septiembre de 2017

10 años de Camafeos escritos



Felicitamos a este enorme grupo de trabajo por estos diez maravillosos años del blog, junto a ustedes. Nada sería posible sin los lectores, críticos y comentadores oficiales. Y aunque es posible que este blog muera o sea abandonado en breve, al menos dejo constancia de que ya pasó tanta agua bajo el puente que es todo un logro que así haya sido. Saludos a todos y gracias!

lunes, 25 de septiembre de 2017

Chavales de neón


1.
Se enciende el motor. Un rugido como de león hambriento cruza toda la calle desierta de lo que alguna vez fue una ciudad con vida. Hoy ya solo quedan edificios en ruinas, mucha basura, roedores de gran tamaño y nosotros, los motoqueros, mejor conocidos como los "chavales de neón".
Hartos de vivir de residuos y restos, nos movemos de ciudad en ciudad para encontrar nuevas formas de vida. En este mundo post holocausto nuclear, queda poco para rescatar. Los autos que funcionan son un desperdicio de combustible, e imposibles de manejarse con agilidad. En estos tiempos los vehículos que sirven son con dos ruedas. Las misiones, simples: Buscar comida entre los restos de civilización, movernos entre los escombros y evadir a los "Mutantia". Éstos son una mutación imposible de humanos alcanzados por la radioactividad provocada por la última guerra nuclear entre Nor Corea y los siempre implicados Norteamericanos. Nosotros somos apenas una banda de muchachos, salidos de los pocos refugios nucleares que había por la zona. Nuestros padres eran los dueños de estos parajes. El resto de la población murió de inmediato. O eso pensamos durante un tiempo, para luego descubrir que algunos sobrevivieron, pero no de la mejor manera. Los Mutantia o simplemente mutantes, son merodeadores nocturnos. Sin embargo en estos tiempos, luego del holocausto nuclear, vivimos siempre "de noche" y esto es debido a una gran cantidad de residuos en la estratosfera que impiden la llegada de la luz del Sol. Hace años que nadie ve el sol. O hay una oscuridad total o una semi oscuridad turbia. De todos modos, los mutantes cada vez salen mas seguido. Y cuando uno de nosotros cae en sus manos, ellos simplemente nos devoran como pan con chocolate. Se manejan en manadas de ocho o diez, andan encorvados, están cubiertos de una costra negra con pelos, y sus rostros carecen fisonomías distinguibles. En vez de orejas poseen una especie de antenas largas y peludas, dientes filosos y podridos. Una sola mordida de ellos es mas efectiva que cualquier veneno. En pocos segundos convulsionas y quedas listo para el almuerzo o cena de los mutantes. Poseen una especie de piel gruesa que se acerca bastante a un caparazón de cucaracha. Híbridos entre roedores, humanos y cucarachas, estos mutantes no merecen ningún tipo de miramientos. Mientras podamos matarlos será lo mejor, pero no es tarea fácil. Nosotros somos cada vez menos y carecemos de armas eficientes contra estos malbichos. Sin embargo, los ojos de los mutantes son grandes, ovalados y negros, muy sensibles a la luz, ya que nunca la vieron, y éste es su punto débil. Sobre todo sensibles a las luces de neón, que los ciegan casi por completo, haciendo mas fácil nuestra tarea de exterminarlos. Hemos cubierto nuestros cuerpos con trajes de neón y cascos luminosos. Nuestra sola presencia, hoy en día atemoriza de tal manera a estos monstruos deformes, que ya casi no nos atacan. Somos los nuevos amos de la ruta y los caminos. La calle es nuestra, y mientras tengamos las luces, tenemos el control. Sin embargo, una nueva amenaza se cierne sobre nosotros, y nos sabemos si estamos preparados para afrontarla...
2.
Creemos que es el año 2062, pero no estamos seguros. Nuestros padres, los ancianos del refugio, ya no recuerdan cuando bajaron con nuestros abuelos para esconderse de las bombas. Nosotros nacimos en cautiverio. Hoy en día quedan pocos de nuestros abuelos, el único nexo que nos unía con la civilización pasada, y lo poco que sabemos es que en un mundo sin reglas como el actual, nosotros gobernamos la ciudad.
8, 12 y 20, junto a mi, hacemos una ronda de reconocimiento por los alrededores. Existe la remota posibilidad de que un huracán con sobrecarga eléctrica se acerque a nuestras zona. Desmantelamos las reservas de las ciudades aledañas, y ahora nos aprestamos a guarecernos de un posible efecto residual subatómico, producto de las viejas rencillas de nuestros locos antepasados. Esa es nuestra vida, buscar alimento y sobrevivir a los efectos de una guerra que no fue nuestra.
Nuestros nombres no son importantes. Hoy en día solo somos números asociados a nuestras motos, y como decía al principio, nuestro motor ruge a mitad de la noche como un león hambriento, y así atemorizamos a los mutantes, seres peligrosos y carroñeros, que buscan robarnos la poca comida que queda en conservas, diseminada por diferentes lugares de la urbe. Pero nosotros no lo vamos a permitir. Los cegaremos y luego aplastaremos sus cucarachosas y horribles cabezas.
Número 8 me informa que su detector de movimiento le indica perturbaciones dentro del mini mercado de la empalizada norte. Arremetemos con nuestras ruidosas máquinas hacia allá. Un poco de violencia extrema es ideal para empezar la noche y saciar nuestra sed de muerte y destrucción.
Pero número 12 se adelanta mas de lo que debe, enloquecido por la adrenalina. Nosotros lo entendemos, pero no es sabio mandarse solo. Nuestro tiempo es tiempo de movimiento en manada, el lobo solitario, no sobrevive el invierno. Eso es ley. Ya todos nosotros lo sabemos y tenemos grabado a fuego en nuestra memoria. Sin embargo siempre aparece alguno que quiere transgredir las reglas y mal acaba. Hace algunos años, desapareció el número 1. Todos sabemos que fue secuestrado por los mutantes. Y los mutantes nunca devuelven a sus presas. Víctima de alguna especie de canibalismo ritual, encontramos en la noche clara, restos de su traje de neón y algunos cabellos dorados, iguales a los de él. En fin... el que solo se manda, solo muere.
Por eso, número 12 no debería haberse adelantando, entregándose a sus instintos básicos, tan fácil. Nosotros le intentamos dar alcance, pero para cuando llegamos ya se había metido dentro del mini mercado.  Le dije a 20, el menor de nosotros que se quedara afuera vigilando las choperas e informando si algo sucedía. Entramos con 8 y encendimos nuestros turbo aulladores para destrozar de sonido y luz a nuestro sigiloso enemigo. El minimercado estaba sumido en la mas abyecta de las oscuridades. Se escuchaban ruidos cercanos como de alguien abriendo bolsas de papafritas y latas. Como si estuviera por empezar un gran picnic del terror. Nos acercamos iluminando todo nuestro entorno y contorno. Pasamos frente a una vidriera y vimos nuestros cuerpos iluminados con luces violáceas de neón poderoso. Nos sentimos invencibles y avanzamos. Pero entonces el ruido, se detuvo. Llamamos a número 12, y el ruido de bolsa de papafritas continuó de un modo, de verdad molesto e irritante. Cuando llegamos a la vuelta de unas góndolas, cargadas con latas de conservas viejas y oxidadas, vimos dos puntos rojos luminosos en un rincón tan oscuro que no pudimos mandarle nuestra luz. Los ojos rojos, de repente se nos vinieron encima, y una especie de bola negra pasó como a través de número ocho, y con un movimiento tan rápido como imperceptible, lo rebanó en dos, cortándolo por la mitad exacta. Y yo me quedé congelado de miedo, cuando la bola negra daba la vuelta para encararme a mí, solo atiné a lanzarme de palomita hacia la góndola de latas viejas, que se me vino encima con toda la mampostería, aplastándome y haciéndome re contra mierda. Me arrastré como pude por el piso, mientras escuchaba zizeos horripilantes a mi alrededor. Me levanté como pude y cuando estaba llegando a la puerta me sentí rodeado por miles de ojos rojos. Era mi puto fin. Le dí máxima potencia a mi luminosidad, provocando un estallido cegador, incluso para mí, y de un salto crucé el umbral de la muerte hacia la vida. Me choqué de cabeza contra la moto del fallecido número ocho, y lo puteé en cuatro colores. Sangraba por todos lados. Sentía mucho dolor y ganas de morir de una buena vez. Levanté un brazo de forma inconsciente para ser levantado por número 20, pero la demora me hizo sospechar. Número 20 tampoco estaba allí, pero al menos no se habían llevado nuestras motos. Repté como uno de estos seres inmundos que cada día se están haciendo mas fuertes y menos sensibles a nuestras luces, y me subí a mi moto. Lo único que me da seguridad en un mundo inseguro y terminado. A veces siento que soy la insistencia de un fracaso. El boxeador nockeado que se resiste a quedarse en la lona. Como si este mundo ya no nos perteneciera, y fuéramos los únicos en no querer admitirlo. Como alguna vez me dijo mi abuelo. El orgullo es el peor mal de la humanidad. Sin eso, no existirían todo los demás males del hombre. Ahora lo entendía un poco mas. Pero de todos modos, no me iba a rendir al sentimiento derrotista que habían abrazado mis padres al quedarse en el refugio y decir que la superficie ya no nos pertenecía. Que era mejor guardarse y abandonar las esperanzas de recuperar un mundo perdido. !A la mierda con todo eso! Este mundo es nuestro y siempre lo va a ser! Entonces, justo en ese pico de euforia, salen los mutantes del mini mercado, haciendo esos feos sonidos guturales. En dos movimientos saco una de las pocas ametralladoras que poseemos, y empiezo un verdadero reguero de sangre todo a mi alrededor. Explotan y crujen como cucarachas. Salen de las grandes y de las chiquitas. Solo tienen hambre. No me importa. Son mutantes asquerosos. Perdieron la forma humana por ser pobres y estúpidos. No me interesan. Mueren! Mueran! Desaparezcan! Insectos! Monstruos! Ahhhgghhkjjj!
Luego arranco el motor de mi moto y escapo hacia el refugio. Es hora de buscar refuerzos y dar una buena represalia a estos mutantes asquerosos.
3.
Cuando llego al refugio están todos muertos. Todos. Mis padres, mis abuelos, mis hermanos. No existe mas que un todo, en nosotros, y el resto de nosotros está destruido.
Todo revuelto, sucio, aplastado. Como si un gran huracán de mierda hubiese pasado por ahí. Trato de comunicarme con otros chavales de neón, de ciudades aledañas pero no hay respuesta. Entonces entiendo que estoy solo y no tengo mucha salvación. Los mutantes dejaron de ser un divertimento para convertirse en un verdadero problema. Una plaga no solo difícil de erradicar, sino demasiado peligrosa.
No tengo tiempo de llorar a mis muertos. En ese momento una bola negra rueda frente a mí, saliendo de las sombras. Se desenrolla y levanta, como un bicho bolita. !Es el maldito número 1!
-!Hola número 10! Espero que no te sientas mas ante este panorama un tanto desolador. Pero la cuestión es que ustedes, los auto llamados "chavales" estaban convirtiéndose en una molestia para nosotros.
Detrás de él aparecen entre veinte y treinta mutantes. Número 1 está cambiando. Su cuerpo está cubierto de una especie de caparazón de insecto, barro y musgo verde fosforescente.
-¿Como carajos fue que te pasaste al lado oscuro número 1? Vos solías ser la esperanza de nuestro grupo. Nuestro líder natural.
Mmmm si. Quizás. Pero creo que me cansé de ser el líder de un grupo de malcriados en motos. Herederos de los verdaderos culpables de la destrucción del mundo. Acá afuera, en la calle, nosotros, los chacales nos alimentamos de las sobras de un mundo perdido, sin dañar a nadie. En cambio, ustedes solo quieren seguir dañando, matando, destruyendo. Ustedes son el cáncer del mundo, y es hora de ponerle una solución drástica y final al problema.
-Sos un traidor de mierda número 1. No mereces piedad. Te reto a una lucha de motos en el risco de la muerte impiadosa.
-Pss... Nah! ¿Para que? Ustedes están llenos de aquellos estúpidos vicios del mundo viejo. Coraje, valentía, heroísmo. En el nuevo mundo, nada de eso importa, solo sobrevivir. Y si vos podes sobrevivir a base de carroña como nosotros, podes ser parte de nuestro grupo. Sino, bueno... te enfrentarás a tu destino.
-Jamás! traidor... pagarás por tus felonías...
-Muchachos... y número 1 chasqueó los dedos.
Todos los mutantes se convirtieron en una gran ola negra de seres revulsivos y cayeron sobre mí como una avalancha, destrozándome en mil partes y comiendo mi carne hasta mis huesos. El cerebro quedó para el fin, y el honor de comerlo lo tuvo el número 1 por supuesto. En definitiva, siempre habrá alguien arriba que se lleve la mejor parte. 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

!Barbarita ataca de nuevo!

Atravesando toda manifestación inconsciente del espacio-tiempo y los precipicios atemporales de la mente, se encuentra la vida de los estibadores del imperio galáctico. Seres tan grises y amargados, como sus ancestros de "Tierra madre".
El puerto mas grande de la galaxia es Mardor, un lugar tan saturado de especies de diferentes sistemas, como de extraños negocios de dudosa legalidad.
Y entre aquellos que cargan miles y miles de fardos por día, se encuentra Jordi, un andro marco catalán de diferentes orígenes. Ancestros marcianos, catalanes, androides y algo de algún lugar mas recóndito del universo...
Su labor se encuentra en los "astilleros de espacionaves", zona limítrofe con la ciudad de Mardor, donde se arreglan muchas de las naves que llegan con averías al puerto ubicado en el centro mutante de todas las galaxias.
Jordi conoce muy bien su trabajo y lo hace de veras muy bien. Pero él siente que le falta algo a su vida. Después de todo, la vida es mas que cargar bolsas con repuestos de transistores, bujías, mangueras y cacharros radioactivos. Por eso, este verano, Jordi tiene pensado renunciar a su trabajo ancestral. Quizás recoger algunas cosas que le hagan bien, y salir en la primera nave crucero que encuentre, hacia algún destino incierto, sin rumbo fijo ni dirección a donde ir. !Que el universo lo sorprenda!
Pero las cosas no siempre salen como uno quiere.
!Jordi! lo llama el carasapo de su jefe. !Jordi maldito puñetero! A ver si espabilas cabrón! Necesito que rearmes toda esa jodida nave de la hostia para mañana! Nuestro cliente es muy importante, y es de vital importancia que le des prioridad a este encargo... y joder, tío, deja de volar por la luna de Valencia!
Jordi, complicado y aturdido por las duras palabras de su jefe el carasapo, se metió al baño para descargar su bronca a base de golpes y puñetas. Luego volver al trabajo. Pero ya se enteraría ese jodido carasapo de lo que es bueno. Bastante bien quedaría su navesita.
Luego de tomarse mas de lo correspondiente de descanso, se acercó a la nave en cuestión, y empezó un verdadero desmadre electrónico. Ese cacharro lo dejaría mas inservible que a polizonte en nave ajena. Luego rió pensando en sus ocurrencias que nadie escuchaba por su torpeza y porque nunca había nadie a su alrededor para celebrarlas. Jordi era un verdadero tonto del culo, pero al menos quería salir a conocer mundo, como decía él, o mas bien, recorrer universo.
Ésta sería la última broma infinita y kármica que le jugaría al destino, y luego se borraría de Mardor, huyendo hacia nuevos horizontes.
Dicho y hecho. Una vez terminado el trabajito, Jordi escapó con todo lo que pudo cargar, y se subió al primer transbordador autopropulsado, al infinto y más allá!
Sin embargo, a pocos años luz de haber logrado la libertad de aquel trabajo humanizante, Jordi descubrió que sus implantes biónicos le avisaban que algo estaba mal. Una presencia seudo humana se acercaba a gran velocidad hacia él, y no parecía del tipo amistoso. Entonces, ante esta rebelación, Jordi se preparó como mejor pudo. Se bajó en el planeta X, un planeta tan popular en las leyendas de ciencia ficción, que ya nadie le prestaba atención, y de hecho ahora se encontraba deshabitado, debido también a sus fuertes ráfagas de viento carbónico.
Rápidamente, Jordi se parapetó en un restaurante abandonado, llamado Restaurante del fin del mundo. Para cuando se acercó su perseguidor, Jordi ya había logrado manufacturar un verdadero Golem robótico, para defenderse de su posible agresor. De seguro se trataría del pobre diablo al cual le había jodido la nave por encono con carasapo. Trataría de entenderse con el susodicho o quizás le dejaría para Mr Roboto, su nuevo bebé.
La nave, al parecer ya arreglada por alguno de sus compañero del astillero de espacionaves, traidores a la causa anti esclavista, aterrizó con vehemencia en medio del estacionamiento del viejo restaurante. Jordi, observó, no sin cierto temor, la aparición de su posible enemigo. Quizás podía ser mucho mas poderoso de lo que esperaba, y que Mr Roboto no estuviera a la altura de las circunstancias. Pero lo que encontró saliendo de la nave fue mucho mas perturbador y atemorizante que cualquier cosa que se hubiera imaginado.
!BARBARITA! Sodomizadora intergaláctica de todo hombre, extraterrestre, alien, robot, macho, masculino o ser vivo con un par de cojones. Y a Jordi se le encogieron las bolitas al instante. No había manera de hacer entrar en razón a Barbarita. Lo iba a rebanar en partes iguales y triturarlo con látigos, fustas y cuchillos, como así también con su increíbles miembros musculosos y terrible fuerza.
Jordi, sin dudarlo mandó al ataque a Mr Roboto y acto seguido salió disparando hacia alguna colina. buscando algo que le diera tiempo de preparar una mejor arma.
Guarecido en una antigua cueva, escuchó una lejana explosión. Y luego silencio. Ya estaba dándole los últimos toques a una escopeta de doble caño láser cuando escuchó la voz determinante de Barbarita.
!JORDI! !JORDIIII! BAJÁ CARAJO! SALÍ DE AHÍ Y DA LA CARA CAGÓN! YA VAS A VER LO QUE ES BUENO!
Y mientras decía esto, golpeaba su fusta contra el suelo de polvo. Jordi le rezó a los veintiocho mil dioses del universo, y salió con resignación. Pero, cuando Barbarita se acercaba con su traje de neopreno verde, dispuesta a impartir castigo y sexo aniquilador, Jordi sacó de su espalda su escopeta y disparó su doble cañón laser sobre Barbarita.
Bueno, debo decir que este hubiese sido el final de la heroína espacial devora hombres, si no hubiese sido por dos cuestiones. Primero, que Barbarita tenía puesto su traje anti laser, segundo, que Jordi tenía pésima puntería.
Acto seguido ella se abalanzó sobre él y empezó su ejemplar castigo. En menos de dos segundos Jordi estaba desnudo, boca abajo, sobre una roca y Barbarita fustigando su cuerpecito menudo. La erección de Jordi solo empeoraba la situación, ya que hizo que Barbarita lo dé vuelta como a una media varias veces, sin dejarlo terminar, y cortando de a poco, pedazos inservibles de su cuerpo.
Pero cuando parecía que a Jordi le había llegado el turno de perder algo realmente de valor, llegó Mr Roboto, o lo que quedaba del pobre robot golem, arrastrándose por el polvo del planeta X e informando que se acercaba una tormenta carbónica de tremenda violencia.
Barbarita, desnuda y goteando de sudor y placer, detuvo su ritual sadomasoporno, y observó a lo lejor una gran nube negra acercándose a gran velocidad.
Jordi en el piso, cortado y mutilado por diversas partes le rogó misericordia y le pidió perdón por el chiste de la nave. Le explicó lo de su jefe carasapo y que era un cerdo explotador que nunca daba vacaciones a sus empleados y estibadores. Barbarita cambió su expresión. A ella la movían las causas humanitarias y sentía empatia por los oprimidos. Ella y su especie habían sido oprimidas durante muchos siglos y después de todo, de eso se trataba un poco su labor. Impartir un poco de justicia tardía y de paso cañazo, sentir mucho placer sexual al hacerlo.
Agarró de un brazo aún sano a Jordi y se lo llevó a la rastra hasta su nave.
Bien, vámonos de este estúpido y machista planeta X. Carasapo pagará también por sus fechorías negreras y patriarcales.
Esperá!, dijo Jordi una vez a salvo con Barbarita en su nave, te olvidás de Mr Roboto. Él nos salvó al avisarnos del temporal carbónico. ¿No vas a salvarlo a él?
Barbarita cerró las compuertas mientras el robot se acercaba hacia la nave arrastrándose en el único brazo que le quedaba.
No! yo no salvo robots, no me dan placer. No como los hombres o machitos ridículos como vos. No te preocupes, después de todo no va a sentir nada. Pero vos... no terminé con vos todavía. Ponéte a rezar, porque después de castigar a carasapo, seguimos. Me gustaste, y todavía no termino de castigarte y darte placer aún, chiquitín.
Y la nave se alejó para siempre del planeta X. Jordi consiguió su cometido de salir a conocer mundo y vengarse de carasapo, y Barbarita, bueno... ella siempre se sale con la suya.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Moonchild



En la Luna solo hay polvo y ceniza. En la Luna solo hay muerte y desolación.
Pero nosotros somos los herederos de la destrucción. Nosotros viajamos a través del universo para recalar en este páramo yermo y olvidado.
No tenemos mas energía para seguir buscando un lugar donde podamos vivir.
Este satélite perdido de la galaxia, será nuestro hogar, y de seguro nuestra tumba.

Frente a nosotros observamos la noche terrestre. Un planeta inhabitable y acabado como el satélite que pisamos. No sabemos nada de ese lugar. Solo que su atmósfera es irrespirable y el calor, imposible de resistir.
Quizás esté pasando por un incipiente período de ebullición, o sea su mortal final. En todo caso, nosotros nos quedaremos en este solitario pedazo de roca orbital.

Mi compañera no puede más. Nuestro niño nace aquí, y como nosotros somos de más allá de las estrellas lejanas, no podemos saber cual será su destino, una vez que no existamos más.
Nuestro niño salta sobre las rocas lunares, y flota como un planeta errante. Divertido. Sin pensar.
Todos los días, se sube al monte mas elevado, y observa con extrañeza aquel planeta fluctuante frente a nosotros. Con mi compañera cada vez entendemos menos su comportamiento.

Le intentamos inculcar los conocimientos del universo perdido, pero nada tiene sentido para él.
Nuestro niño, no es nuestro, es un ser con otro tipo de forma de vida, que no entendemos.
Ya casi no come nuestras reservas. Se alimenta con sus propios pensamientos.
Por las tardes escapa de nosotros a grande zancadas. Al ser mas pequeño, sus vuelos son increíbles.

Ya casi ni lo vemos. Sabemos que está bien, ya que a veces lo vemos levantando polvareda en la lejanía lunar. Juega a esconderse, juega a viajar por el universo, juega a vivir su vida.
La última vez que lo vimos ya no usaba escafandra. Alejado de todo su origen, nuestro hijo se convirtió en un niño lunar de extraños comportamientos. Su cuerpo, se transformó en un tejido etéreo y pálido, como si no fuera de materia.

Nuestro final llegó, y nos aferramos con mi compañera, tratando de comprender que hicimos nosotros y nuestra raza con nuestra existencia. Pero nuestros últimos reproches se pierden observando al niño lunar, saltando feliz y despreocupado, sin recuerdos y sin dolor. Él será el comienzo de una nueva vida acá o allá, en el planeta salvaje. O quizás conquiste nuevos horizontes, fuera de nuestra capacidad de comprensión. O tal vez se quede flotando y jugando en el resquicio de una roca abandonada. En todo caso ya no nos importa.

martes, 4 de julio de 2017

El regreso de Barbarita y El debutante

Bardik se encontraba sorbiendo su precioso jugo de Huascarín verde, tan despreocupado como solo un jóven Saltamontés podía estarlo en esa etapa de la vida en la que lo único que interesa es rebelarse contra la tiranía de los adultos, escuchar Druc a todo volumen, y quizás tener algún primer acercamiento sexual con alguna compañera de colegio.
A Bardik le gustaba mucho Orialla, que se sentaba a veinte módulos adelante suyo, pero desde donde estaba, Bardik podía apreciar sus piernas perfectas, firmes, musculosas, verdes, peludas... en fin, hermosas. Pero como suele ocurrir en estos casos, Orialla solo tenía ojos para los mas atrevidos, los mas bravucones y rebeldes de la clase. Bardik, era un jóven de apenas 37.15 parsecs (o quince años terrícolas), que poco entendía de los problemas de género, diferencias, variaciones, complots y luchas genéricas. Todo eso le pasaba por el costado. Solo le interesaba conocer que-se-siente-tener-sexo.
Pero Bardik, recién descubría que se siente tocarse antenas y otras zonas erógenas, y tímidamente, tener algún atisbo de lo que puede ser un orgasmo, sin recurrir al Orgasmatrón de su abuelo, claro. De uso restringido solo para adultos sin pareja.
Esa tarde, al salir de la Casa matriz de altos estudios Saltamontescos, Bardik se acercó por detrás a Orialla, que le sacaba una cabeza de altura, y le siguió los pasos varias cuadras de forma sigilosa, sin que ella se diera cuenta de su presencia. Cuando ya no podía mas de la excitación, hizo lo que no debería haber hecho y le pellizco la cola antes de que ella entrara a su casa. Oriella se dio vuelta roja de ir, y sin pensar mucho en quien se iba a encontrar, estampó una certera piña en medio del rostro confundido de Bardik, quien salió moqueando y llorando verde del lugar. Algunos insultos de la joven acompañaron su humillación.
A la noche, Bardik, todavía muerto de vergüenza, urdía algún plan o artimaña para convencer al viejo Coronel Carlton de faltar mañana a clases, pero el Coronel, su padre, era un hombre tan inflexible como severo. Y todo esto solo podía terminar en alguna paliza interminable y sangrienta.
Luego de varias masturbaciones seguidas pensando en la piernas de Oriella, Bardik se sumió en un profundo sueño, pero sería despertado...
Un sonido atronador, como de explosión, se sintió en las cercanías de su hogar, y al asomar la cabeza por el ojo de buey, pudo descubrir que alguna especie de aeronave venida de algún otro rincón del universo, se había estrellado frente a su hogar. Bardik se puso sus pantalones elastizados, y salió corriendo al encuentro del extraño suceso. Quizás hubiera sobrevivientes. La escafandra se abrió. La nave gris y rodeada de vapor contaminante era de una tecnología bastante inferior a la de su raza, pero eso a Bardik no le interesaba, ya que de adentro salió un ser tan horrendo como cautivante a la vez. Tenía una larga cabellera amarilla, un traje de neoprene rojo hiriente, dos pelotas blandas y movibles en el pecho, y unas piernas largas, sin pelos, y de un color entre naranja suave y té con leche. !Era Barbarita! !Dominátrix interestelar! Conocida en toda la galaxia por su dominación y sublimación de todo género interplanetario. No había raza que se resistiera a su fuerza y que no gozara con su látigo. Una verdadera leyenda. Desvirgadora universal de tontos e ilusos.
Y a Bardix se le aflojaron las piernas. Barbarita se acercó con el ceño fruncido y agarró a Bardix por el cuello. Necesito esconderme, dijo y levantó con su otra mano su fusta castigadora. Bardix cerró los ojos, y luego decidió ayudar a la afamada sado-masoquista intergaláctica. La tomó de su mano y ante el asombro de ella, subieron a la carreta sónica de Bardik, y en dos segundos nos quedó ni rastro de ambos.
Ocultos en las cavernas, antiguos colmenares de sus antepasados, Bardik y Barbarita, se ocultaron toda la noche de la Inter Planetary Polizei. La IPP, la perseguía por varios crímenes de género contra machos de diversos planetas, sistemas y galaxias, a lo largo y ancho de todo el inabarcable universo.
Bardik le preguntó si le iba a hacer daño y Barbarita lo miró con preocupación. No te preocupes, no sos mi tipo, y acto seguido ella se dió vuelta y se durmió. Bardik la miraba muy interesado. Su cuerpo era parecido al de Oriella, pero sin filamentos, no era verde, su cara estaba llena de rasgos y fisonomías pequeños y extravagantes. Pero aún así, había algo cautivador en ella que le impedía dejar de mirarla y desearla.
A la mañana siguiente salieron de las cuevas y buscaron la nave de Barbarita, que la había teletransportado hacia un vado en el bosque. Entonces llegó la hora de la despedida. Barbarita le agradeció a Bardik su ayuda y cuando estaba yéndose lo invitó a subir a dar una vuelta en su nave, como agradecimiento. Bardik tuvo miedo y excitación a la vez, pero como era adolescente y no podía mas de deseo, cedió a la excitación a las corridas.
Barbarita lo llevó a dar algunas vueltas por aquel sistemas de tres soles y veinticinco planetas conocido como Sistema Drágbart. Después tomaron algunos Huascarines verdes y Barbarita lo invitó a sentarse con ella en su gran nido de fricción. Bardik sabía que la mayoría de los que estaban con Barbarita morían. Felices, pero morían al fin. Y él aún sentía deseos de hacer algunas cosas, conocer otras chicas, viajar por el mundo.
Barbarita se sentó al lado suyo y le acarició la piel verde. Me re caliente el verde. ¿Sabías eso, bichito? Bardik, ante estas palabras se excitó tanto que se acabó encima. Pero Barbarita fue comprensiva con el extraño alien primerizo, y lo hizo desnudarse, tomar una ducha tibia y luego lo montó dulce y suavemente, como sólo ella podía hacerlo. Bardik duró algunos minutos mas, y luego lo intentaron de nuevo y Bardik duró un rato mas, pero en esta ocasión, Barbarita sentía que no importaba tanto su propio placer. Era un agradecimiento por no llamar a la IPP y esconderla en aquellas cuevas.
Bardik se sentía otro después de esta experiencia. Mas allá del principio de placer, descubrió que era el sexo, aunque fuera intergaláctico, y estaba mas seguro consigo mismo.
Luego de que Barbarita lo dejó en su casa un rato después, y desapareció para continuar con sus aventuras, Bardik se quedó acostado en su cama mirando el techo de su habitación, rememorando toda la secuencia con Barbarita, y en que ahora podría hacer las cosas mejor con Oriella, y que había aprendido algunas cosas, y... que nadie nunca jamás le creería que había debutado con Barbarita. !Nunca jamás!

miércoles, 14 de junio de 2017

El visitante nocturno


Esa noche, luego de una jornada agotadora, Jorge se acuesta en la cama y trata de conciliar el sueño. Pero el recuerdo de Lorena, y de Martín, su amigo, que insiste en que la invite a salir. Pero con qué propósito? Jorge sabe sus limitaciones. Es desgarbado, poco conversador, terriblemente tímido con las chicas. No entiende por qué su nuevo compañero de secundaria, tiene tanto interés en hacerle pata con Lorena, que le gusta, si, pero que no tiene nada que ver... el sábado es el baile de fin de curso. Luego vendrá la universidad, las cursadas, nuevas historias, nuevos mundos... el universo. Y los viajes en el tiempo, las estrellas, los marcianos... invasiones de extraterrestres enormes, en sus grandes naves espaciales y las historias, historias que podrá escribir y quizás, con suerte, si la gente no considera que lo suyo es muy malo, podría llegar a publicar en revistas especializadas, y entonces quizás si, sea famoso, y entonces... pueda acercarse a las mujeres. Que son tan inalcanzables... como Lorena... que tiene unas piernas hermosas, cuando usa pollera... Lorena... y la cortina se va bajando, y el sueño invade, y entonces siente algo en las orejas, y explota un sonido en sus oídos atronador, como una lavadora vieja en mal estado, que estalla por efecto de una granada de mano. Jorge abre los ojos y se encuentra con un ser enorme frente a él. Usa un traje amarillo y opaco. Casi como una piel de serpiente cascabel. Y este ser, sin rostro, con casco enorme y escafandra, le habla con una voz casi mecánica. Como si la rockola le hablara. Y le dice que se llama Darcveiler, y que viene del planeta Vulcano, mientras levanta una mano enguantada que detenta solo dos dedos gruesos como garras. Y Jorge pierde el control de su vejiga y se hace pis encima. Mientras se toca las orejas, que siente intervenidas por alguna especie de aparato que desconoce, de seguro de este extraño visitante de otro mundo. Jorge está inmovilizado en su cama. Y Darcveiler lo amedrenta cada vez mas. Se acerca hasta estar al lado de Jorge y de un rápido movimiento le quita el dispositivo de las orejas a Jorge. Él cree ver un aparatito que sale con forma de media luna y dos esferas en ambos extremos. Entonces, Darcveiler se reclina sobre su rostro y le dice estas palabras. Jorge, esta es una advertencia para vos. La última que voy a hacerte. Mañana, quiero que vayas al colegio, te acerques a Lorena, y la invites al !maldito baile de fin de año! Y Jorge se quedó extrañado ante tal petición. Es claro que esperaba ser raptado o que amenazaría a toda la humanidad. Pero no. El extraño visitante, le pedía que invitara a Lorena al baile. Que petición mas extraña, como conoce a Lorena? Le preguntó un tímido Jorge al Visitante. Pero el alienígena titubeó y luego respondió con gran estruendo. !No importa es! Quiero que la invites al baile, o cuando vuelvas a dormir volveré a visitarte, y con ese aparato que te puse recién, haré que se te derrita el cerebro poniéndolo al máximo. Y no creo que quieras eso no? Entonces Jorge de tan asustado se hizo caca. Acto seguido puso una cara de "yo no fuí". El olor apestaba ya todo el cuarto. Darcveilir se echó para atrás y pareció toser y tener arcadas, mientras que agitaba una de sus garras, como espantando el olor, y con la otra se agarraba el estómago, o lo que Jorge suponía que debía ser el estómago. Entonces Jorge moría de verguenza. El extraño visitante le pidió que abriera las ventanas, y Jorge se levantó. Usaba un piyama con dinosaurios y una gran mancha marrón empeñaba el trasero de Jorge. Entonces el extraño le pidió por favor que se fuera al baño a limpiarse, que era un humano asqueroso. Jorge, sin poder mas de la verguenza, se fue casi llorando al baño a las corridas y cuando volvió de limpiarse, envuelto en un toallon, el visitante ya se había ido. Jorge se cambió de piyama, avergonzado y humillado y preguntándose por que diablos un extraño extraterrestre, venido de tan lejos tenía tanto interés en su vida amorosa. Jorge se masturbó pensando en Lorena y acto seguido se durmió. Por la mañana, mientras los rayos de un sol primaveral entraban por su ventana, Jorge se levantó sin intender bien si todo había sido un sueño. Se miró al espejo y notó que el piyama que llevaba puesto tenía estrellas y planetas. ¿No eran dinosaurios? Quizás todo había pasado realmente. Se santiguó, aunque decía a todos no creer en Dios. Caminó hacia el bar. Era sábado y nadie estaba en el colegio. El visitante se había equivocado en eso, pero no importaba. Jorge se dirigió directo al café Einstein, donde todos iban a tomar sus malteadas y bailar los sábados a la tarde. En el camino se encontró con Martín que estúpidamente trataba de abrir una botella de Coca Cola con la mano. Le indicó como se usaba el destapador y después le contó lo que le había pasado esa noche. Martín, medio zopenco y de extrañas maneras y palabras, casi no se sorprendió con su historia, y le dijo que mejor mantuvieran esa historia en secreto. Jorge aceptó. Juntos llegaron al Bar Einstein y Jorge se acobardó, no sabía que decirle a una chica. Lorena estaba adentro tomando un milkshake con unas amigas. Parecían muy alegres y divertidas. Entonces Martin, por primera vez desde que se le había acercado a Jorge le dijo frases como que el destino los había unido y que era la chica mas hermosa del mundo. Jorge dijo y !de la galaxia! Y después, entró al bar a los empujones que le daba Martín por atrás. Jorge se peinó el jopo, tomo valor, se acercó a la barra, sin perder de vista a Lorena, que seguía riendo, y le pidió al cantinero Luis, una chocolatada. Dejó la paga y atajó su bebida que se deslizó hacia él con destreza. Luego de un trago, tomó valor y se acercó. Había anotado todo en su libreta. Cuando estuvo al lado y obtuvo su atención, le dijo que su densidad lo había traído a ella. Lorena sin entender le preguntó que cosa, y él respondió que él era su densidad, o mas bien su destino. Ella sonrió y le pareció tan tierno y poético que se levantó de su asiento y lo besó en la mejilla. Jorge y Lorena quedaron para verse a la tarde del día siguiente. Jorge volvió a su casa feliz, casi bailando. Cuando se acostó aquella noche durmió de forma plácida. Hasta que sintió algo en sus orejas de nuevo. Abrió los ojos desesperado y se volvió a encontrar con Darcveiler. Éste le dijo con su voz distorsionada que no la había invitado al baile del sábado siguiente, y Jorge gritó desesperado que ya le había hablado y que había quedado que se verían la tarde siguiente en la plaza, pero el visitante era implacable, dijo que los Vulcanenses se tomaban al pié de la letra las promesas y acto seguido, antes que Jorge pudiera replicar, Darcveiler subió al máximo su dispositivo eléctrico, que en breves segundos, el cerebro de Jorge se recalentó tanto que se escapó todo su seso por nariz, orejas y boca, y se cabeza quedó como una pasaba de uva exprimida. Al día siguiente, encontraron al bueno de Jorge en su cama rostizado, como si lo hubieran freído. Pero también están los que dicen que se escapó de esa muerte horrible. Se convirtió en uno de los últimos escritores de ciencia ficción, éxito en ventas, y se casó nomás con Lorena, con la cual tuvo tres hijos. A su amigo Martín no lo volvieron a ver mas, al parecer cambió de escuela, pero en honor al empujón que le dió a Jorge, éste insistió y finalmente le pusieron Martín a su tercer hijo. El único avispado que tuvieron. Fin.

lunes, 15 de mayo de 2017

La leyenda del cosmonauta rojo



Hubo un tiempo dicen, en que los humanos viajaban al espacio. Competían entre sus potencias mundiales para lograr llegar mas lejos, en lo que se conoció como la Carrera espacial. Dicha competencia tuvo lugar en tiempos convulsionados conocidos como la Guerra Fría. Una guerra sin luchas ni confrontamientos armados directos.
Entre toda esa bataola, un nombre se rescata por encima del resto. Y como quien dijera alguna vez antes de partir al espacio... !Poyejali! (!Vámonos!)
Yuri Gagarin nació en 1934, Klúshino, provincia de Smolensk, en la antigua Unión Soviética. Hijo de padres campesinos, nació y se crió en una granja colectiva. Los famosos Koljós.
Durante la segunda guerra mundial, su pueblo, bien al oeste de la Unión Soviética, fue ocupado por las tropas alemanas del tercer reich. Su casa, en particular, ocupada para uso de operaciones por generales nazis. La familia se refugió en una casa de barro construida por el padre de Yuri.
Durante mas de año y medio, la familia Gagarin pasó todo tipo de penalidades y carencias, hasta que fueron liberados por los soviets, cuando la guerra terminaba con la indefectible derrota de Hitler y su cosmovisión de un mundo de y para los arios.
La garra eslava pudo, a costa de millones de vidas rusas, con el odio de la bestia aria alemana. El Homo sovieticus vencía, y ahora era la hora de mirar mas lejos en occidente, hacia los nuevos enemigos. Los Norteamericanos y su mega producción de cultura de masas capitalista.
Secos, austeros, los soviéticos tenían menos brillo y esplendor para ofrecer al mundo. Sin embargo contaban con mentes brillantes. Ingenieros, matemáticos, físicos y astro físicos, del mas alto nivel, así también como los mejores ajedrecistas del mundo conocido.
Pero a Yuri no le interesaba el ajedrez, sino mas bien ser piloto y volar. Volar como vio volar centenares de aviones cuando era chico, durante la segunda guerra mundial. Como vio pasar un avión soviético en llamas por encima de su cabeza, en una tarde de particular combate aéreo entre los halcones de Hitler y la modesta flota aérea de Stalin. Y como vio caer la nave de su compatriota cerca de los campos de la casa. Y junto con un amigo rescatar al piloto soviético, quien agradecido le regalaría una estrella roja.
Desde ese día Yuri supo que quiso ser piloto. Y poco mas de una década después lo consiguió, incorporándose la fuerza aérea soviética. Se casó con Valentina Goriácheva, una hermosa maestra de escuela de Leningrado. Eran tiempos en que el Sputnik 1 y 2, llevaron a la perra Laika al espacio, convirtiéndose en el primer ser vivo en salir de la Tierra.
Para 1960 Yuri ya formaba parte de programa espacial soviético. Fué seleccionado de entre, un inicial de 3500 voluntarios. Sus notas y su físico eran perfectos. Además de tener un rostro simpático y risueño.
En fin, todos conocen la historia oficial. El 12 de abril de 1961, Yuri Gagarin se convirtió en el primer ser humano en viajar al espacio, durante casi dos horas. Orbitó la Tierra y finalmente descendió en la Unión Soviética sin mayores contratiempos.
Hasta aquí lo que las "pedias" pueden decir sobre la historia del primer viaje espacial. Sin embargo, hay otros historiadores mas recientes y disidentes de la historia que dicen que en realidad Yuri se incineró en el ascenso y otros dicen que fue en el descenso. Que nunca volvió ileso del espacio y que fue reemplazado por un impostor traído de Siberia, muy parecido a Yuri, para no perder prestigio frente a los americanos.
Pero estas teorías carecen de rigor histórico y veracidad. Otros, los mas avezados en la materia dicen que Yuri, en determinado momento de la travesía, y después de comer, y probar que se puede comer en estado de ingravidad, dijo la célebre frase, "población del mundo, el mundo es maravilloso, cuidémoslo". Una gran verdad dicha en el momento y lugar mas apropiado para ser tenida en cuenta. Pero al parecer, después de esto, empezó el aterrizaje forzoso. Y no fue nada grato al parecer, y por lo que contó después el cosmonauta soviético, nada agradable. En determinado momento la nave perdió el control y empezó a girar de forma desquiciada, por lo que Yuri entró en una especie de ataque de pánico, que casi lo hace perder la vida. Sin embargo, después de unos diez minutos de pánico y locura, pudo controlar el aparato y direccionarlo hacia su meta.
Su aterrizaje forzoso lo llevó a caer en las afueras de Moscú, en unos campos alejados. Al disparar el paracaídas, Yuri aterrizó con gran destreza frente a una granja, donde fue recibido por una señora mayor y su nieta. La anciana al ver a ese ser vestido de rojo y casco, le preguntó si venía del espacio. Yuri respondió que si, pero que no se preocupara, que era soviético.
Luego vinieron las condecoraciones, los viajes alrededor del mundo, las peleas con su esposa, las infidelidades, el abuso con el alcohol, y finalmente la caída. La indefectible caída del homo soviéticus, en las fauces de su propio destino.
Pero según dice la leyenda, la noche anterior a su accidente, Yuri estaba reconciliándose con su esposa Valentina, a quien, a pesar de todo, aún amaba. Según versiones de allegados a la viuda de Yuri, éste le pidió perdón por todos sus deslices y le hizo prometer que si moría, se las arreglara para mandar sus cenizas al espacio. A Valentina Goriachéva esta petición no le pareció extraña teniendo en cuenta que ese viaje había sido siete años atrás el gran momento de su esposo, pero no le pareció del todo razonable y posible lograr eso. Yuri Gagarin le dijo a Valentina que cuando estaba orbitando el planeta de repente se sintió solo, y que miró la Tierra y se sintió tan maravillado que esa sensación se transformó en pena. Sintió que tenía una especie de epifanía o trance en el cual se sentía interpelado por una fuerza incomprensible. Una especie de energía le hablaba sin palabras, y mientras Yuri se daba vuelta para mirar hacia el espacio oscuro e infinito, esa "energía" sin palabras le hizo entender que la humanidad no estaba preparada para salir del planeta. Que debíamos esperar quizás un siglo para volver a intentarlo, pero que ahora no era nuestro momento de salir del cascarón.
Cuando Yuri quiso acordar, la nave había perdido el control, pero esa misma energía, lo ayudó a detener la nave, darle curso a la cápsula y poder llegar sano y salvo al país rojo.
Al otro día Gagarin y su copiloto Seryogin, cayeron en picada de su MiG-15, al parecer por una onda de aire provocada por otro avión. Pero hay tantas versiones como teorías puede inventar el humano. Están quienes dicen que lo mataron los norteamericanos y otros dicen que fueron los propios soviéticos.
Siguiendo con la linea que venimos planteando, existe la teoría de que esa misma voz que le habló en el espacio lo atrapó en pleno vuelo y lo hizo estrellarse, quizás por no haberle hecho caso a su petición de detener la carrera espacial cuando pudo. Pero eso es algo que está fuera del alcance de cualquier ser humano, aún así sea el mismísimo ideal del hombre comunitario soviético del pueblo. Y Yuri Gagarin cayó finalmente como cayó su ideal poco mas de veinte años después de su trágica muerte, llorada por todo el mundo.

miércoles, 19 de abril de 2017

Antología de ciencia ficción Spinetteana



Es harto conocido ya el repertorio Spinetteano. Se suele considerar a su música como de lo mas elaborado y complejo dentro del rock local, y a la vez detentar una lírica por momentos hermética y/o surrealista, alejada de las temáticas clásicas de las letras de rock. Cuando se lo compara con Charly Garcia, de una lírica mas terrenal, o con el Indio, de una lírica mas dialéctica si se quiere, se puede ver en Spinetta algo mas cercano a lo etéreo. El mundo de los etéreos, la luz, los aliados y el amor, son cosas mas afines en su lírica.
Sin embargo, hay un grupito de canciones, en donde podemos hallar el viejo lema de que si Charly es Cheever en las letras, Spinetta es Bradbury. O algo así. Lo realista vs lo fantástico. Etc. Son meras suposiciones, y las comparaciones, siempre son odiosas. Pero a continuación vamos a develar una serie de canciones en las que el Flaco parece haber desplegado todo su mundo imaginativo, inspirado quizás por las décadas doradas del género de ciencia ficción (los 50's y 60's), tanto en cine como en literatura.

1- Todo empieza desde el principio, y es que en el segundo simple de Almendra de 1968, Spinetta compone Hoy todo el hielo en la ciudad, un fresco impresionista con una clara referencialidad de la dictadura de Onganía. Una canción familiar lejana del clásico cómic argentino El eternauta de Oesterheld y Solano Lopez de 1957. Un tema por momentos oscuro, por momentos frío, por momentos bastante rockero. No carece de cierta ingenuidad, sin embargo, es uno de los temas mas logrados y con sentimiento de la banda. Una ciudad congelada, donde la resistencia para encontrarse en la juventud. ¿Les suena?

2- Al año siguiente, 1969, antes de lanzar su primer long play, sale el tercer simple. Gabinetes espaciales. Un tema que parece extraído de Crónicas marcianas de Bradbury. Sonidos de despegue, guitarras distorsionadas y sónicas, como en el tema antes mencionado. Un relato de migraciones espaciales hacia la Luna. Temática clásica del sci fi. Un tema muy de los sesentas.

3- Hombre de luz. Una canción inédita de Almendra, con letra del padre del flaco, Luis Santiago Spinetta. Es la historia de una viajero que se mueve por medio de la luz. Un viajero intergaláctico dispuesto a mostrarnos mundos imposibles a los incrédulos. ¿Ami, el niño de las estrellas?

4- Continuación del hielo en la ciudad. Tema inédito, solo presentado en vivo en 1969. Una especie de cierre del primer tema mencionado. Al parecer el hielo se empezó a derretir, y lo que encontramos es... la misma ciudad de siempre. ¿Posibilidades de cambio? Pocas.

5- La frutilla sci fi de la era Almendra la completa Vine al planeta. Un tema también inédito, de once minutos de duración. Con una introducción larga al mejor estilo Space rock, como el Pink Floyd de la primera época. Un ser que viene de otro planeta a la Tierra para... encontrar paz. Quizás se equivocó de planeta.

6- A partir de la era Pescado rabioso, los viajes espaciales se suspenden momentáneamente para sumergirnos en visiones apocalípticas de un futuro poco prometedor. El jardinero temprano amaneció. Amaneció y observa la destrucción del mundo que lo rodea.

7- Un tema que se empalma muy bien con el del Jardinero es Corto. Una canción de menos de dos minutos, donde se explica con una especie de llanto melancólico que el mundo quedó desierto. Visión apocalíptica sobre un posible holocausto nuclear. Donde la Luna es la única testigo de la catástrofe. Estremecedor relato.

8- Bueno, el relato sci fi mas famoso del rock nacional. El anillo del capitán Beto. Que mas agregar. La historia del colectivero de Haedo que se construye una nave espacial muy precaria. Pero el tipo posee una especie de amuleto o anillo que lo ayuda y protege en su odisea de surcar la galaxia. De lo que no lo salva es de esa melancolía porteña de añoranza por un pasado que pasó. Sin embargo no soporta la soledad del espacio exterior. Finalmente Beto es hallado por alguien o algo, pero no se devela el misterio de como lo encuentran y que es el signo del alma inscripto en ese anillo. Un clásico.

9- Al año siguiente (1977) saca un disco casi de ciencia ficción en su concepción misma de albúm. Se llama A 18' minutos del sol. Sin embargo los temas no son en sí de genero. Pero la idea de hablar del sol y de lo que tarda en llegar la luz es en sí todo un compendio de astrofísica muy interesante. Aunque le haya pifiado en los cálculos. La Tierra se encuentra a 8 minutos luz del sol. El flaco, siempre adelantado, se ve que se encontraba a 18. De todos modos el tema que cierra el disco, La eternidad imaginaria, es una especie de retrato mágico sobre dioses y batallas celestiales. Una delicia bien de los setentas.

10- Hay muchas canciones instrumentales como la propia A 18 minutos del sol, Alteración del tiempo, Influjo estelar o Tango cromado, que merecen mención aparte por ser canciones que bien podrían catalogarse como de sci fi, aunque no haya letra. Después de todo no hay nada mejor para el sci fi que canciones espaciales instrumentales.

11- Ya en los ochentas nos encontramos con canciones que vuelven al relato. Sin embargo quiero hacer antes una mención honorífica para el tema Casas Marcadas. Que si bien habla de La Luz, y de casas marcadas por el sol. Una letra bastante indescifrable, la canción tiene mucho clima sci fi. Un halo de misterio. Tiene algo Bradburyano también. Relato que bien podría salir de El hombre ilustrado o de Las doradas manzanas del sol. Y el final instrumental del tema con esos sonidos espectrales de turbinas, maquinas, voces varias, aparatos y robotitos es 100% sci fi.

12- Bueno, así llegamos al otro mega clásico. Yo quiero ver un tren. 1983. Es la historia de un sobreviviente, que bien podría ser el mismo holocausto nuclear (neutrónico) de Corto. El tipo describe un mundo podrido, roído y con una sequía de la hostia. Pero todo lo que queda del antiguo mundo destruido es una locomotora oxidada que lo observa orgullosa desde la misma eternidad. Y eso es todo lo que el protagonista quiere hacer en ese mundo contaminado, observar como era un tren. Fin.

13- Este es el hombre de hielo (1984). Una canción con mucha caja de sonido, máquinas y samplers. Bien de los ochentas. Por momentos puede alterar los nervios tanta bola de sonido electrónica. Pero este personaje viene desde Plutón. Nadie lo quiere al hombre de hielo. Busca ser comprendido en una sociedad que lo que menos tiene para el que es diferente es comprensión. Se deprime viendo los noticieros. La pálida vio.

14- La pelícana y el androide. Es una historia sci fi de amor entre dos mundos muy diferentes. Un animal herido y un androide humanizado. Algo así como Un hada un cisne de Sui generis o La leyenda del hada y el mago. Dos mundos tan diferentes y antagónicos que no hay otra salida que la muerte y final trágico de esa historia.

15- Hombre de lata (1991). Como contrapartida de El hombre de hielo, el hombre de lata no se deprime por ver la miseria humana. No tiene sentimientos. Es un hombre frío, metálico, sin sentimientos ni pudor. El perfecto ser que no se inmuta con nada, y no muere por que es artificial. Pero lo que no muere tampoco vive. Entonces el hombre de lata es la vacuidad del ser insensible y ajeno al dolor circundante.

16- Podríamos cerrar esta antología con Vacío Sideral del último disco de estudio de Spinetta, Un mañana (2008).

Mención aparte son los temas donde roza otro género hermano al sci fi, y es que el Fantasy también está presente en canciones como La verdad de las grullas, Contra todos los males de este mundo, La aventura de la abeja reina o el terror en Azafata del tren fantasma, Sombra de la noche negra, etc.

Ahora solo resta escuchar, y leer. Spinetta no se agota solo el surrealismo o en Castaneda. Y la ciencia ficción no se agota solo en los libros o la películas. Está presente desde que apareció a principios de siglo veinte y nos deslumbra con sus historias de otros mundos y seres posibles, como tiempos alternativos y viajes intergalácticos. Por que en definitiva el sci fi es eso, la posibilidad de volar con la imaginación allí donde la ciencia aún no ha llegado. También para pensarnos a nosotros como sociedad. No nos queremos entre nosotros. Hay todo un basto universo esperando por nosotros, pero no vamos a llegar a él hasta que no aprendamos la lección.