viernes, 3 de agosto de 2012

La pasión de Juana de Arco

Los siglos legitimaron el sufrimiento eterno. Largas cadencias de dolor y extirpación fueron fútiles ansias de regenerar lo usado, lo destruido, lo maltratado.

La santa inquisición, verdadero aquelarre de magos negros, adoradores de lo mas satánico del hombre, en contra de la primer mujer elevada en armas.

La edad media fue la fatalidad encarnada. El oscurantismo trajo la tiranía de los hombres y con su peor faceta. Su máscara de muerte mas cruenta: la ignorancia.

Juana siempre fue nombre de guerrera. Especie de Valkiria divina contra la desolación del hombre. Contra su instinto de destrucción. Contra su conflicto de castidad.

Las lágrimas corren por tus mejillas y por las de todas las mujeres de verdad. La lucha de géneros la empezaron los hombres y la van a terminar las mujeres.

El hombre, consciente de su oscuridad, corroe todo con su halo de los prescindible. Pero los Amazonas, herederas de Juana de Arco, correrán finalmente a derrumbar la tiranía patriarcal.

Un nuevo tiempo se asoma para las oprimidas, hijas de la Gran Madre universal, con su Juana como mesías a la cabeza, reina del nuevo mundo. La primer feminista. La primer lesbiana.

4 comentarios:

Personaje en Búsqueda de Todo lo Demás dijo...

Oh, sí, la Edad Media apesta.
Ser feminista no implica necesariamente ser lesbiana...el feminismo tampoco es una "lucha" que pertenece sólo a las mujeres como género, el enemigo del feminismo no es el género masculino sino el machismo...Se trata, justamente, de hacer lo posible para que todos (mujeres y hombres, heteros o no)seamos respetados como seres humanos. =)

Personaje en Búsqueda de Todo lo Demás dijo...

Y agrego: ser feminista no implica necesariamente ser mujer.

Santiago dijo...

Sin ánimos de debatir, pero esto que escribí es un intento de poesía para engrandecer el espíritu de lo femenino como contra parte de lo masculino. Nada mas.
Lo lésbico es parte de eso, sin por eso ver en ello una connotación peyorativa del término.
Todo ser tiene, como en el Yin y el Yan, un lado femenino y masculino. Ánima y Animus según Jung, o los griegos, o alguien.
Es un canto a esa parte. Quizás lo belicista sea parte de lo femenino en mi, o una irrupción inesperado de mi yo masculino y preponderante.
NO lo se chica.
Gracias igual por comentar!!
Besos

Santiago dijo...

Perdón, los griegos no, o si... pero eso es de los chinos.
El secreto de la flor de oro.
Tao Te kin