miércoles, 12 de noviembre de 2008

El esqueleto de un edificio

El esqueleto de un edificionos observa frente a la casa de un amigo.
Es viejo, huesudo, oxidado y tiene reuma.
Está desde que tengo memoria, pero no debe ser mucho mas viejo que la democracia.
Este edificio o proyecto (trunco) de tal, es algo así como la aspiración de un "Alas" pero del sur, de la Boca, tercermundista, Alfonsinista, ochentoso..
Dentro suyo sólo convive un taller mecánico que un amigo del barrio lo usaba a veces como desguasadero de autos y otros..
En las noches de tormenta, por entre sus destartalados y corroídos (roídos) huesos, se filtran las luces de los relámpagos dándole un aspecto fantasmagórico a la gran mole de concreto que descansa parada, hace tantos años, en las comarcas olvidadas del sur de la ciudad, donde lo antiguo y lo moderno convive con una especie de nostalgia que flota en el aire como el aire fétido del riachuelo que desenboca en el gran mar dulce.
Tal vez un día este coloso del sur despierte de su gran sueño meláncolico, de su danza narcótica que lo lleva indefectiblemente a la muerte. Demolición.

2 comentarios:

meridiana dijo...

los fantasmas siempre vuelven y hablan, son la huella de lo perdido

esqueletos, pasillos, fundaciones, escombros, todo lo que tiene que ver con la poesía estimado.


un beso

Lilián

Apolodoro dijo...

see, es verdad, eh así..
gracias por comentar
besos
apol