miércoles, 10 de marzo de 2010

La poesía y el amor brutal


Expandí tu cuerpo cual sábana almidonada sobre el taburete y la silla convexa,

de a poco empecé a arrancarte primero los ojos, luego los dientes y después el pelo.

Entonces abriste la boca pero te la tapé con un rollo de cocina,

y procedí a despellejarte de a poco, vertiendo agua hirviendo en la partes difíciles.

Así y todo estabas difícil pero de a poco fueron cediendo tus coyunturas,

con fuerza tiré y te descuartice como se debe, a lo Tupac.

En tu antigua liviandad se esbozó una sonrisa de que era lo correcto.

Con tus intestinos hice asado para amigos, con tus dientes collares pa' la feria hippie,

con tus venas me tejí un pulover para el duro invierno, con tus músculos rellené mi almohada,

con tus viejos órganos arreglé mi teclado, para cantarte una canción claro, y con tus huesos
construí un puente, ese puente que me lleve al otro lado, a ese que te mandé hace un ratito, y
con tu sangre desperdiciada tomé el veneno que nos juntó.

¿No te dije que te quiero?

3 comentarios:

Gaviota dijo...

AAAAAAAggh!
Demasiado amor diría yo!!
Amor salvaje,caníbalmente enamorado.

apolodor dijo...

jaja si un poquito fuerte salió..
es un amor q sale de las entrañas

FactorRhesus dijo...

Es increíble cómo escribís!! Me fascinó tu blog, un abrazo.