En los últimos veinte años, a la cinefilia se agregó una nueva tendencia: la seriefilia. Esta, como bien indica su nombre, es el fanatismo por una serie. Y si bien en los últimos años las series adquirieron un nivel de producción de película, cosa que las elevó bastante de su mediocridad sitcom, la realidad es que las series siempre estuvieron. No seamos tan literales, con siempre me refiero a por lo menos (casi) un siglo de historia.
Pero no es mi intención historiar "la historia" de las series, sino más bien hablar de las que me parecen A MÍ, las más trascendentes e icónicas de su época. Y claro, además las que más disfruté de ver. Hoy en día (cuesta) pero casi nadie habla de cuál es la mejor película, la mejor banda, la mejor, la mejor... ese excitismo tan inmaduro y cuestionable ya no forma parte de nuestra sociedad evolucionada actual ¿o sí?
Pienso que existen muchas cosas que nos parecen lo mejor sólo porque a nosotros nos gustan mucho, pero eso no significa que algo sea mejor o peor sino que tiene que ver con lo que resuena en mí. Después existe la opinión de la crítica, algunos factores como trascendencia, iconicidad, porducción, actuaciones, historias sólidas y bien estructuradas, en fin... vigencia. Hoy vemos El Padrino y para algunos será la mejor, para otros no, pero la película mantiene vigencia por su excelencia narrativa y audiovisual. Después para gustos, los colores...
En fin, dejemos de dar vueltas al asunto y vayamos directo al grano.
En el 2012, cursando guión para radio y tv, surgió en uno de los recreos del Iser cuál era la mejor serie de la historia. Ya arrancamos con el excitismo de lo mejor o peor... pero bueno, era lo que había. Muchos, por no decir la mayoría, tiraba los grandes tanques del momento. Juego de Tronos, Breaking bad, alguno tiró MadMen... varios Los Soprano. Cuando me preguntaron a mí, me sentí fuera de onda porque no había visto (aún) ninguna de las series mencionadas. Estaba literalmente en otra y me consideraba un orgulloso cinéfilo de barricada. La seriefilia me parecía una estúpida moda del momento. Pero para no quedarme afuera tiré El Zorro. Algunos se rieron, otros me dijeron: No dale boludo, en serio. Pero me mantuve en mis trece. El Zorro es la mejor serie de los tiempos y me bato a duelo con quien diga lo contrario. Bien al estilo del Zorro. Algunos se lo pensaron y la cosa quedó ahí, pero no porque me tuvieran miedo sino porque creo que en el fondo mis interlocutores sabían que tenía razón.
A ver, maticemos la propuesta. No es que piense que El Zorro sea la mejor, pero sí creo que es una serie icónica y vigente por un montón de motivos. Sobre todo de una época donde los seriales eran producciones menores y de escasos recursos a diferencia de la grosería presupuestaria que se maneja hoy en día. Entonces hoy, con buenos efectos ya tenes a la mitad de la audiencia adentro. En esa época no era así, te la tenías que ganar sobre todo a base de narrativa, acción y aventura.
Claro, El Zorro es una serie de aventuras y eso la sigue haciendo interesante. Es otra categoría a Breaking bad o Los Soprano que tienen tintes más dramáticos y profundidad narrativa. Pero El Zorro en su liga es casi rey. Si pensamos que se trata, primero de una serie de Disney basado en el personaje literario de Johnston McCulley de 1919. Hubo varias adaptaciones a series y películas que no trataremos aquí, pero está claro que quien dio verdadera popularidad al personaje a nivel internacional, fue la versión de los estudios Disney con dos temporadas 1957-1958. Luego hubo tras versiones más modernas con Antonio Banderas, etc. Pero el Diego de la Vega definitivo es el interpretado por el querido Guy Williams, dicho sea de paso un amante de nuestro país.
El Zorro de Disney tiene todo lo que uno espera de un serial de aventuras, personajes variopintos, villanos varios que se van sicediendo pero que responden a un villano que aparece al final. El humor que tiene la serie partiendo de Don Diego, ese estanciero bon vivant que es entrañable y divertido, el tipo más buena onda de la California española. Después Bernardo, ese mudo también adorable y tierno que le salva las papas más de una vez. El padre de Don Diego, Don Alejandro, es un tipo testarudo pero super cariñoso con su hijo. Me mata cuando le dice que descanses hijo querido. Guau, que bien que se trataban en la época de la colonia. O es porque tenían plata? Vaya uno a saber. Luego el Sargento García, un obeso sargento, amante del vino y la música. Las canciones que canta el sargento a lo largo de la serie es uno de los puntos más altos, con su voz atronadora y melodías inolvidables. Luego el Capitán Monasterio (el primer villano), de todos los villanos es el más querible. Al final de su arco narrativo es el único que casi descubre que don Diego es el Zorro. Así que merece el mayor de los respetos, aunque también era un personaje bastante patético y sus insultos a García eran la comidilla de cuando uno era chico. Luego aparece el cabo Reyes, un soldado bastante fiaca y pancho, que sirve como comparsa del sargento García, siendo la dupla cómica por excelencia de la serie. El humor es una de las mejores cosas de la serie, lo cual la hacía familiar, para grandes y chicos. Pero aparecía gente fumando pipa, tomando vino, etc. Lo cual hace al Disney de hoy, que es bastante inferior al Disney de los 50, a poner cartelitos avisando esos terribles pecados.
La serie está tan bien elaborada, con un Guy Williams que casi no usa dobles de riesgo, haciendo las escenas de pelea él mismo o andando a caballo. Lo que se dice un verdadero actor y héroe. Y además, un arco narrativo impecable que hoy en día (sobre todo si estás de vacaciones como estoy yo) te hace maratonear como la mejor serie de hoy día. Todo funciona bien y es coherente. Nos habla de una época muy poco retratada en las series y películas yanquis que es justamente la de cuando Los Angeles, San Francisco, Monterey, y toda alta California pertenecía aún a la corona española. Y como los yanquis son tan reacios a mostrar esa parte de la historia, por orgullo, por sentimiento anti hispanista, anti católico, o por lo que fuere. Eso le da un gran plus a la serie. Y sin bien los soldados del rey son mostrados como tipos bastantes ineptos, no se lo puede culpar ya que como los romanos en Asterix, los ejercitos enemigos, en un serial familiar tienen que ser un poco payasescos. Porque los verdaderos enemigos son justamente aquellos que quieren robar las colonias a España. Y después está el capítulo donde vienen dos gauchos a importar botas de Argentina. Son, claramente los villanos, y uno usa boleadoras, dandole más de un dolor de cabeza al Zorro. Esos si son mostrados con astucia y altanería, demostrando el respeto y cariño que Walt Disney sentía por Argentina.
Y el Zorro es un personaje tan icónico de mediados del siglo veinte que influyó a muchos otros que vinieron después pero creemos que son anteriores como el mismísimo Batman. Que vendría a ser la versión más yanqui del Zorro y más anclada en el siglo 20. Claro, con un tamiz más oscuro y dramático. Acá no tiene un padre amoroso, sino que sus padres fueron asesinados, los villanos son psicópatas y por momentos el propio Batman parece un tipo bastante lejano a lo que se considera cuerdo. Pero luego la premisa es muy parecida: Un tipo rico o heredero de gran fortuna, se disfraza de negro y con su astucia y fuerza combate el crimen sea en Los Angeles de 1820 o en Gotham city del siglo XX. Tienen su escondite en su propia casa, un asistente Bernardo/Alfred, tienen su movil Tornado/Batimovil, y luchan por la justicia por fuera de la ley. Amo a Batman, pero sin El Zorro, no sé si hubiera existido. De hecho la serie de Batman de los 60s, tiene mucho de los tópicos de la serie de El Zorro que había salido diez años antes. Sólo que reemplazando es humor alegre y festivo del Zorro, por un humor más absurdo y estética Kitsch, en el caso del Murciélago.
Para finalizar, recordar que El Zorro es claramente la mejor serie de la década de los 50, pero por afano. Es cierto que en aquellos tiempos tampoco es que había una super competencia, pero había varias series, pero la que destaca por sobre el resto es claramente la del justiciero que marca la Zeta. Así como en los sesentas tuvimos Star trek, Batman, Doctor Who, en los setentas Kung Fu, La familia Ingalls, Wonder woman, en los ochentas hubo una explosión de series (como de películas) siendo para mí las series más interesantes V, invasión extraterrestre, Alf y El auto fantástico. En los 90`s creo que Expedientes X vino a marcar la diferencia, por supuesto que Los Simpson, y la moda de la sitcom (que a mi nunca me copó) como Friends y Seinfeld. Y claro, con los 2000 las serie entraron en esa órbita de mega produccción que es la que llega hasta hoy día, desde Los Soprano, Lost, Madmen, Breaking bad, Juego de tronos, Black mirror, El juego del Calamar, hasta El Eternauta si se quiere... todas grandes series que parecen jugar en otra liga. Disney con su Mandalorian y Andor como lo mejorcito que hizo, pero muy lejos de sus días de gloria con El Zorro, cuando realmente lideraba los seriales por sobre el resto.
Pd: Otra curiosidad del Zorro es que está tan apropiada por el público argentino (y calculo que en toda latinoamérica será lo mismo), que es casi imposible mirarla en su idioma original, siendo el doblaje clásico el que mejor la sienta a esta hermosa serie, quizás por ser personajes que deberían hablar español o porque simplemente, como en los Simpson, les cuadra perfecto. Un excelente e inmejorable trabajo de doblaje. Podría escibir muchas más cosas de esta increíble serie pero acá corto porque hay que salir al sol también.
Salud!
Z

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