miércoles, 19 de enero de 2011

A peronistic & psychedelic pillow

Una almohada psicodélica y peronista se disfraza de almidón rebajado en formol subcutáneo. El pancután de la abuela Hermenegilda distribuye narcóticos embazados y caducos para las huestes antipopulares del mal.
Tocando la ocarina de tu meta mensaje afrodisíaco los gorilas rubios descansan sus pesados traseros menguantes en tablas llenas de espinas y albahaca y Alá se complace desde allá a los lejos donde puedes escuchar el redoble del tambor de hojalata nacional y popular.
Todos los botijas de los pantalones raídos claman por la cabeza del cerdo estaqueado y rodeado de moscas, como a su señor, señor del poder sobre las masas y aprensión indómita sobre lo vacuo e imperecedero.
Vomitando la condensación de reflujo pueril vaginal y transitorio, todas las muecas del dios del chiste caen con su careta confesa de segregación y marginación racial, destruyendo así a la multitud asalariada y musicalmente colorida.
Drogas desvencijadas fermentan líquidos verdosos llenos de moho y podredumbre visual y sonora, confiscando todos los sentidos en un mar de estupidez nihilista y audiovisual, una forma mediática de carcomerte los intestinos y los parásitos que alimentan tus neuronas sinápticas.
Este es el fin de los tiempos posmodernos, generales y ladrones vuelven a sus cubiles felinos para perderse en los margenes del populismo y heroísmo romántico de tiempos antiguos y novelescos, o algo parecido al vodka pasado y rancio.
Que haya paz, orden, progreso, batucada y peronismo por siempre!
Amén

1 comentario:

Gaviota dijo...

Lo más último me gusto!
Ameeén.
Saluditos!