viernes, 12 de junio de 2020

Humanos, demasiado...

Es sabido que todos los siglos tienen su bautismo de fuego. El siglo XX tuvo su nacimiento a sangre, sudor y lágrimas con el inicio de las hostilidades de 1914, lo que se conoció en su momento como la Gran Guerra. (La guerras no hacen grande a las personas). Por eso, no existen grandes guerreros. Al menos, no en el sentido clásico del término. En la antigüedad existían los héroes trágicos, pero como bien decimos, eran trágicos porque morían de forma épica e increíble. Aquiles, fue uno de ellos. Enamorado de Patroclo, su asesinato lo lleva a cometer una serie de venganzas que terminaran aniquilándolo, siendo víctima de su ira, preso de sus emociones desbordadas. 
En fin, volviendo a la actualidad. Ahora no hay héroes trágicos en las guerras. No los hubo en las mal llamadas Guerras Mundiales del siglo pasado ni lo hay ahora, en plena crisis del Corona Virus. 
So...
El siglo XXI parecía haber nacido en el año 2001. Pero no. Eso fue apenas un aviso. Un sacudón. Todo nacimiento conlleva cierto trauma, pero éste tiene que ser mundial sino no vale, no sirve. 
Parecía que el ataque a las torres gemelas o la crisis en Argentina cambiarían algo, pero no. El humano insistió en seguir por el mismo laureado camino de "American Pax" lograda desde los 70s y 80s.
Si lo pensamos un poco todo siglo tiene su estilo, como cada década a su vez también pero a un nivel mucho más micro. Los cambios de siglos son más grandes y generales que los cambios a veces meramente estéticos que hay en los cambios de década. Por ejemplo...
La Primera Guerra fue un conflicto bélico que si bien, fue solo en Europa, marcó a fuego al jóven siglo. El siglo XIX quedó definitivamente atrás. Todo, su estética, su pensamiento, su forma de ver al mundo. Hubo un cambio de paradigma y status quo
Pero eso no es todo. Para 1920, el siglo XX estaba nacido y parido de pies a cabeza, sin embargo, la cosa no terminó ahí. Ese conflicto, de alguna manera, derivó también en la crisis del '29 y eso a su vez, como en un Dominó desencadenó la Segunda Guerra Mundial. Que a su vez, desencadenó en la Guerra Fría entre los dos modelos de USA y URSS que ya conocemos. Más guerras y conflictos, pero localizadas en países como Vietnam, Israel, Pakistán, Irak, etc, etc. Y con la caída de la URSS conflictos entre los países que habían sido absorbidos por la máquina soviética (Guerra de los Balcanes, etc).
En definitiva, siempre todo acarrea sus conflictos como en un Dominó. 
¿Cuando se terminó de afianzar el siglo XX? Yo diría que a finales del mismo. Al caer la Unión Soviética se terminó de definir a un vencedor. USA. Pero más que Estados Unidos, un modelo, el Capitalista, Neo Liberal. 
Bien. Eso se mantuvo durante casi tres décadas. Más allá de toda la parafernalia de los atentados del 11s la realidad es que eso solo sirvió a los planes Maquiavélicos del presidente Bush. Y fin. Nada cambió en realidad en el mundo después de eso. Quizás un refuerzo de las políticas derechistas al incrementar la vigilancia sobre la población. Pero ese cambio solo es un afianzamiento del modelo victorioso del siglo XX. 
No fue hasta el año actual, o sea, el 2020 que finalmente parece que las cosas llegaron a un punto de no retorno y cambio brusco. 
Nadie puede saber que le depara al resto del siglo XXI por delante. Ochenta años para llegar al siglo XXII. ¿Nos podemos imaginar siquiera como será? Imposible. Hasta dudamos seriamente de llegar como sociedad, o mejor dicho, como humanidad. Como raza inteligente, pongamos, que logró tantas cosas y avanzó tanto en el campo de la ciencia, etc, etc. 
La cuestión es que este el verdadero año bisagra que empieza a delinear un nuevo mundo. Así como en 1914, el inicio de la 1º guerra mató el halo de nostalgia e ideas muy fuertes del siglo XIX. Ahora pasa lo mismo. No es exacto, puede haber diferencias de algunos años (seis en este caso), pero los siglos tienen su propia identidad. Ellos piden ser escuchados. Si seguimos aferrados a los vicios del siglo XX no vamos a contar el chiste. Cada cual puede interpretar a gusto y piaccere cuales son los cambios que habrá que hacer la humanidad para reinventarse una vez más. 
Quizás habrá que cambiar el sistema económico, quizás haya que además, hacer un cambio espiritual individual cada uno, para sentirnos unidos como raza, a modo de una civilización mas evolucionada donde cada uno sienta el dolor ajeno. Donde nos ayudemos todos. Una especie de pensamiento colmena donde todos seamos parte de un todo. Ya sé que suena a un disparate. Quizás leí mucha ciencia ficción y flasheo esas cosas. No importa, lo que es fundamental es entender que el cambio ya empezó. Es como una gran ola que anuncia el inicio de un nuevo siglo, un nuevo tiempo, nada es estático. Esa ola es brutal, siempre se lleva a muchas personas, pero los que sobrevivan deberán entender que por donde veníamos es Dead End (camino sin salida) y encontrar la manera de siempre se mejores que ayer, que el mañana tiene que ser mejor y superador que el pasado. No ir para atrás, no estancarse, ni menos ir para abajo. Siempre arriba y adelante y en movimiento constante, pero con todos, TODOS juntos. 

domingo, 10 de mayo de 2020

Los 130 libros de ciencia ficción más importantes que tenes que leer



1- ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick.

2- 1984, de George Orwell.


3- 2001: Una odisea espacial, de Arthur C. Clarke.


4- 20.000 Leguas de viaje submarino, de Julio Verne.


5- Amos de títeres, de Robert A. Heinlein.

6- A Wrinkle in Time, de Madeleine L’Engle

7- Babel-17 de Samuel R. Delany

8- Bajo la piel, de Michel Faber.

9- Campo de concentración, de Thomas M. Disch.

10- Camisas rojas, de John Scalzi

11- Cántico para Leibowitz de Walter M. Miller Jr.

12- Carbono alterado, de Richard K. Morgan

13- Choque de nieve, de Neal Stephenson

14- Cita con Rama, de Arthur C. Clarke.

15- Contacto, de Carl Sagan.

16- Crash, de J.G. Ballard.


17- Criptonomicón, de Neal Stephenson.

18- Crónicas marcianas, de Ray Bradbury.

19- Cuna de gato, de Kurt Vonnegut.

20- Diarios de las estrellas, de Stanislav Lem.

21- Dune, de Frank Herbert.

22- En las montañas de la locura, de H. P. Lovecraft

23- El cuento de la criada, Margaret Atwood.

24- El día de los trífidos, de John Wyndham.


25- El fin de la eternidad, de Isaac Asimov.

26- El fin de la infancia, de Arthur C. Clarke.

27- El hombre demolido, de Alfred Bester.

28- El hombre en el castillo, de Philip K. Dick.


29- El hombre-mujer, de Joanna Russ.

30- El invencible, de Stanislav Lem.


31- El juego de Ender, de Orson Scott Card.

32- El laberinto de la luna, de Algis Budrys.

33- El largo camino hacia un planeta pequeño y enojado, por Becky Chambers

34- El libro del día del juicio final, de Connie Willis.

35- El libro del nuevo sol de Gene Wolfe

36- El marciano, de Andy Weir

37- El mundo de cristal, de J. G. Ballard.

38- El mundo invertido, de Christopher Priest.

39- El mundo sumergido, de J. G. Ballard.

40- El palacio de la eternidad, de Bob Shaw.

41- El planeta errante, de Fritz Leiber.

42- El quinto día, de Frank Schätzing.

43- El rebaño ciego, de John Brunner.

44- Hacedor de estrellas, de Olaf Stapledon


45- El señor de la luz, de Roger Zelazny

46- El sindicato de policía Yiddish, de Michael Chabon.

47- En alas de la canción, de Thomas M. Disch.

48- Estación de tránsito, de Clifford D. Simak.

49- Eón, de Greg Bear

50- Estrella roja, de Aleksander Bogdanov


51- Fahrenheit 451, de Ray Bradbury.

52- Fiasco, de Stanislav Lem.

53- Flores para Algernon, de Daniel Keyes.

54- Forastero en tierra extraña, de Robert A. Heinlein.

55- Fuentes del paraíso de Arthur C. Clarke

56- Fundación, de Isaac Asimov.

57- Génesis, Poul Anderson.

58- Gigantes durmientes, de Sylvain Neuvel

59- Guerra Mundial Z, de Max Brooks

60- Héroes y villanos, de Ángela Carter.

61- Historia cero, William Gibson.

62- Historia del futuro, de Robert A. Heinlein.

63- Hyperión, de Dan Simmons.

64- Invernáculo, de Brian W. Aldiss.

65- Justicia auxiliar, de Ann Leckie

66- La carretera, Cormac McCarthy.

67- La chica mecánica, Paolo Bacigalupi.

68- La ciudad y las estrellas, de Arthur C. Clarke.

69- La edad del diamante, de Neal Stephenson

70- La feria de las tinieblas, de Ray Bradbury.

71- La guerra de las salamandras, de Karel Capek.


72- La guerra de los mundos, de H. G. Wells.

73- La guerra interminable, de Joe Haldeman.

74- La guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams

75- La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares.

76- La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K. Le Guin.

77- La máquina del tiempo, de H. G. Wells.


78- La mota en el ojo de Dios de Larry Niven y Jerry Pournelle

79- La muerte de la hierba, de John Christopher.

80- La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger.

81- La mujer que cae, de Pat Murphy

82- La naranja mecánica, de Anthony Burgess.

83- La nave estelar, de Brian W. Aldiss.

84- La quinta temporada, de N.K. Jemisin

85- La rueda celeste, de Ursula K. Le Guin.

86- La sombra errante, de Brian Stableford.

87- La tierra permanece, de George R. Stewart.

88- La voz de los muertos, de Orson Scott Card.

89- Las estrellas mi destino, de Alfred Bester.

90- Las sirenas de Titán, de Kurt Vonnegut.

91- Limbo, de Gene Wolfe.

92- Líneas muertas, de Greg Bear.

93- Lo que el tiempo se llevó, de Ward Moore.

94- Los cuclillos de Midwich, de John Wyndham.

95- Los desposeídos, de Ursula K. Le Guin.

96- Picnic extraterrestre, de Boris y Arkadi Strugatski

97- Los hombres paradójicos, de Charles L. Harness.

98- Los propios dioses, de Isaac Asimov.

99- Marciano vete a casa, de Fredric Brown.

100- Marte rojo, Kim Stanley Robinson.

101- Más que humano, de Theodore Sturgeon.

102- Mercaderes del espacio, de Frederik Pohl y Cyril M. Kornbluth.


103- Metro 2033, Dmitry Glukhovsky.

104- Mundo anillo, de Larry Niven.

105- Neuromante, de William Gibson.

106- Nunca me abandones, Kazuo Ishiguro.

107- Ojo de gato de Andre Norton


108- Parábola del sembrador, de Octavia E. Butler

109- Pórtico, de Frederik Pohl.

110- Puerta al verano, de Robert A. Heinlein.

111- Rascacielos, de J.G. Ballard.


112- Ready Player One, de Ernest Cline.

113- Reina de los ángeles, Greg Bear.

114- Slaughterhouse-Five, de Kurt Vonnegut

115- Solaris, de Stanislav Lem.


116- Solo un enemigo: el tiempo, de Michael Bishop.

117- Tau Zero, de Poul Anderson.

118- El planeta de los simios, de Pierre Boulle

119- La noche de los tiempos, de René Barjavel

120- Tiempo de Marte, de Philip K. Dick.

121- Todos los sistemas rojos, de Martha Wells

122- Todos sobre Zanzíbar, de John Brunner.

123- Tropas del espacio, de Robert A. Heinlein

124- Ubik, de Philip K. Dick.

125- Un mundo feliz, de Aldous Huxley.


126- Una princesa de marte, de Edgar Rice Burroughs.

127- Un niño y su perro de Harlan Ellison

128- Valis, de Philip K. Dick.

129- Venus más X, de Theodore Sturgeon.

130- Yo, robot, de Isaac Asimov.

sábado, 9 de mayo de 2020

La saga Star Wars: de la Peor a la Mejor



Bueno, insertos en medio de toda esta pandemia del demonio, voy a proceder a cambiar de tema un poco. Para descentrar un poco el fachismo del monotema.

La saga Star Wars es famosa por la gran mayoría de las personas. Consiste de nueve episodios donde se cuenta, mayoritariamente, la historia de la familia Skywalker, aunque en los últimos tres episodios el eje protagónico se corre en favor de los nuevos personajes, sobre todo el de la heroína Rey.

Las películas aledañas de Disney como Rogue One, Han Solo, etc, quedan afuera de este conteo porque más allá de las buenas intenciones, no forman parte del verdadero canon ni de la historia de los Skywalker. Por eso, y en base a lista bastante pedorras que vi últimamente en internet, vaya aquí el verdadero conteo de la peor a la mejor película de STAR WARS.

9- Episodio XVIII - Los últimos jedi

Esta es para mí, la peor película de la saga. Entiendo que dentro del público no avezado con la saga, esta peli les puede parecer interesante o hasta buena, pero digamos la realidad, sacando dos o tres escenas la película es pésima. Y no me refiero al personaje Rosi, el cual fue duramente criticado por algunos imbéciles con slogans racistas. No. Esa es la excusa de la que se agarran los críticos mediocres para defender una cinta que sólo les gustó a ellos. Algunos otros dirán que El ascenso de Skywalker es peor y si bien, es discutible, decidí poner a Los últimos jedi como la peor porque en definitiva rompió toda la lógica de la saga. La idea de los jedi se devalúa al extremo, Luke es un personaje resentido y conservador. No le importa su hermana que sigue luchando. Solo reacciona al final para terminar muriendo sin motivo y así perdiendo la oportunidad de poder aprovechar mejor al personaje en el episodio XIX. Al morir Carrie Fisher se perdió la oportunidad que se perdió desde el episodio XVII de poder reunir a los tres personajes principales de los episodios clásicos (Solo y los hermanos Skywalker). Luego los giros ridículos de matar a ese Snoke como si nada. En fin, la última quizás sea peor, pero la responsable del desastre que fue El ascenso fue ni mas ni menos que el desastre aún peor de Los últimos jedi.

8- Episodio XIX- El ascenso de Skywalker

Bueno, todo lo que puse antes explica un poco el espantoso resultado final de esta producción. Cualquiera de las últimas dos producciones pueden disputarse el último puesto, pero reitero, ésta película fue el resultado de los desastrosos giros en la trama de Los últimos jedi. Claro, ésta peli pudo haber sido buena, pero no lo fue. La anterior se la dejo difícil y El ascenso no hizo los méritos para arreglar el desastre de Los últimos... Bueno, ya sabemos que eso de revivir al emperador fue una bosta, pero bueno. El fracaso de las últimas dos producciones va un poco de la mano. Aunque no son absolutamente responsables de todo tampoco. A continuación, mi opinión respecto de las últimas tres películas de la saga.

7- Episodio XVII- El despertar de la fuerza

Con la que se dio inicio del último tramo de la saga. El despertar fue una producción de 2015 donde se recuperó una vieja idea de Lucas de continuar la saga con la nueva generación. Ahora el tema es, como volver a resurgir una trama que parecía haberse agotado. A veces (o siempre) se hacen cosas por la guita y a veces (o casi siempre) ser tan obvios con las intenciones tiene un resultado deplorable. Entiendo que la industria necesitaba sacarle jugo a esa masa de fans idiotas e incondicionales de Star Wars (entre los que me incluyo), pero realmente la pregunta se impone acá. ¿Era realmente necesario hacer los episodios XVII, XVIII, XIX? El hecho de poder hacerlo no justifica que lo hayan hecho, pero bueno, en fin, lo hicieron. Decidieron "modernizar" la saga con un enfoque más cómico y apto al paladar milennial. Y si bien la primera producción de la trilogía Disney es pasable, no por eso deja de ser un filme altamente mediocre, pochoclero e innecesario. Basicamente no aporta nada. El mal surge de la nada, aunque uno puede coincidir que el mal nunca puede ser vencido, por una cuestión de opuestos necesarios. Pero como surge parece sacado de los pelos. Cuando la peli arranca, Ben Solo ya es un villano hecho y derecho. ¿Por qué? Realmente, otra vez se perdió la posibilidad de ver nacer (no de manera retrospectiva y poco clara en la peli siguiente) el paso de Ben Solo al lado oscuro. Otra oportunidad desperdiciada. Al final uno se pregunta si no hubiese sido mejor usar los guiones de George Lucas para esta nueva trilogía. Después de todo, él fue quien creó ese universo, y más allá de algunos pifies en sus películas el tipo sabía donde estaba el meollo de su historia y el drama principal. Es como si ahora aparecieran un par de escritores medio pelo de Hollywood y quisieran continuar las aventuras de Frodo y Aragorn y compañía después de la destrucción del anillo supremo. Sería una cagada ¿no? Si, pero se podría hacer y ahí radica el problema de las producciones de Disney y productoras en general. Las hacen por que pueden y no respetan las obras originales.

6- Episodio I- La amenaza fantasma

A partir de ahora, todo parecerá bastante lógico. Y si... La amenaza fantasma parecía la peor película de la saga de seis de Lucas. Porque estaba el boludo de Jar jar binks, porque Anakin es un nenito. Porque la carrera de Anakin era muy larga y bla bla bla, y un largo etcétera. Pero, para ser justos, ésta película es mejor que cualquiera de las tres (innecesarias) películas de Disney. Muchísimo mejor.
Como empieza el entramado de Palpatine, al principio excelentemente camuflado como un senador risueño y amigable. Las sombras que teje detrás. El gran luchador Darth Maul que se carga a un jedi. Obi Wan que está bastante bien y la reina Amidala o su lado oculto Padme. Algo que tiene la trilogía de precuelas (I, II, III) es un alto grado de intrigas políticas y palaciegas que acercan la trama más a un estilo Dune (un giro interesante) que a las originales. Por eso, si bien fue muy criticada en su momento por fans de la saga, el episodio I tiene un papel bastante noble en comparación con las tres últimas escorias de Disney.

5- Episodio II- El ataque de los clones

El ataque de los clones corre con una ventaja respecto a su antecesora y es el hecho de que ya vemos a un Anakin en pleno proceso de convertirse en Jedi, que es lo que queríamos ver todos los fans. Bueno, todo eso está bastante bien, y aunque los dotes actorales de Haydn Christensen se ponen en duda muchas veces, la película es lo bastante intensa y entretenida como para dejarse ver sin problemas. Toda la tensión política del episodio 1 entra en ebullición en esta película y las intrigas de PALPATINE toman nuevas dimensiones. Lo bueno de estas precuelas es que todo encaja, un poco apretado con forceps pero entra. Fuimos muy duras con ellas, pero en retrospectiva estuvieron muy bien. Por otro lado, ver a Yoda pelear y atajar los rayos del Conde Doku fue un hallazgo insuperable.

4- Episodio III- La venganza de los Sith

Esta es para muchos una de las mejores películas de toda la saga. Para mí es muy buena también pero el mismo motivo que es buena, no logra ser la mejor. ¿Por qué? Porque toda la historia está condesada en poco más de dos horas de desarrollo y es muy poco para lo que tenía que contar Lucas. Cuando empieza, Anakin es un jedi que parece estar a punto de recibirse de jedi y hasta de Mesías de Jedi. Pero de pronto, en un par de conversaciones poco convincentes, Palpatine lo convence de pasarse al lado oscuro, Anakin acepta bastante rápido y un par de escenas después anda matando pibitos jedis como si nada y con la cara endemoniada. Al menos contame un poco más como se fue convirtiendo. No se... que Palpatine lo hipnotice o algo. ¿Como pudo cambiar tan rápido de protegido a demonio encarnado? No tiene mucha lógica argumental. Entiendo que se quedó corto de tiempo, pero entonces podría haber hecho dos películas en vez de una, o si eso era demasiado y rompía la lógica de trilogía entonces bueno, una peli más larga, como la segunda del Padrino o El retorno del rey, que duran más de tres horas. Pero Lucas no se animó a tanto y quedó una peli buena donde las cosas pasan demasiado rápido y a los ponchazos. Además de tener algunos errores argumentales. En El regreso del jedi, Leia dice que recuerda un poco a su madre, que era hermosa pero triste. Acá, Lucas al final decide que muera en el parto y dejó colgado lo otro. Después esos gritos clishé de Darth Vader cuando se entera que Padme murió "Nooooooooo" bueno... un poco (bastante) de más.

3- Episodio IV- Una nueva esperanza

Esta es la peli que inició todo. Esta en el centro de la trama, pero se estrenó en 1977, cuando el cine de ciencia ficción todavía era algo bastante clase B (con excepciones honrosas como 2001 o El planeta de los simios, por ejemplo). Claro que esta película cambió a la industria y solo por eso debería estar en el primer puesto. Pero, hoy en día, cuando la volvés a ver, con los arreglos de 1997 y todo, bueno... en algunos aspectos quedó un poco vieja para este tipo de producciones. La trama es un poco más lenta que el resto de la saga. Por momentos aburre un poquito y todo se ve demasiado setentoso (cosa que no es mala pero momentos distrae). Es como si todo fuera demasiado retro. Es la que envejeció más, pero por otro lado, bueno... todo lo excelente de la peli. Obi Wan viejo, los tres nuevos protagonistas son excelentes (Han, Luke, Leia) los droides, Chewie. En fin... Claro, la pelea entre Obi y Vader no es fantástica porque el pobre viejo Alec Guinnes no estaba para ese tipo de retos. Pero de todos modos es una película clave de la saga. La piedra fundamental en la que se basa toda la saga diría.

2- Episodio VI- El regreso del jedi

Esta es una peli muy criticada por algunos sabiondos que se creen que se las saben todas. Peor la verdad es que para mí es buenísima. Tan buena e intensa como El imperio contraataca. Lo que pasa es que hay algo que le jode a muchos: Los Ewoks. Okay, son ridículos, son como ositos cariñositos del bosque. Pero no son menos ridículos que un Hobbit cualquiera. Me parece que se critica demasiado a estos seres que son claramente de relleno, para criticar una película que por otro lado tiene algunos de los mejores momentos de la saga y para mí, el más intenso y el mejor que es cuando Darth Vader salva a su hijo Luke de los rayos del Emperador. Esa es la mejor parte. (Otra vez sacando esos ridículos NOOOOO que le agregaron a la cinta original y también el error de haber agregado a Haydn Christensen al final entre los fantasmas Jedi, sacando al actor que representaba a Vader viejo). Ese tipo de cambios me parece irrespetuoso, no solo para el actor en cuestión, sino para el público de siempre. Pero bueno. Sacando eso, me parece una excelente peli. La escena de la persecución en los bosques de Endor es clásica. La batalla final para destruir la nueva estrella de la muerte mucho mejor lograda que en Una nueva esperanza. La muerte de Yoda. Todo el drama y conflicto interno de Vader y como de a poco vuelve al bien, tocado por el amor de su hijo Luke. (No olvidar que en el fondo Anakin es un sensiblero y familiero que siempre quiso volver por su madre). El amor de su hijo lo toca de veras y es algo que se suele dejar de lado, pero para mí es clave y encaja perfecto con las precuelas. En definitiva, los seis primeros episodios son la historia de Anakin Skywalker, como se convirtió en jedi, pero por ceder al temor y el apego, se inclinó al lado oscuro, mató a su esposa y se convirtió en el último Sith. Para después enfrentarse con la aparición de su hijo que nunca había visto y así, intentar convencerlo de que sea un sorete como él, pero al final, al darse cuenta que era un sorete y su hijo era mejor que él, empezar a dudar. El amor de su hijo que lo quiere convencer de que se vuelva bueno otra vez lo deja tecleando. Al final, cuando su hijo demuestra ser un jedi de verdad y no ceder a las manipulaciones del emperador, lo rescata de la muerte y se redime. Matando al villano máximo de la saga. Anakin cumple tardíamente y después de mucho sufrimiento, con lo que parecía su destino manifiesto: Traer orden a la galaxia.

1- Episodio V- El imperio contraataca

Y finalmente la que todos acordamos que es la mejor peli de la saga. El imperio tiene de todo. Es una peli redonda. Aparece por primera vez al público el entrañable personaje Yoda y con él entendemos un poco más o quizás como nunca que es eso de la Fuerza. Después es una escena de tensión tras otra. El escape de Leia con Han, el nacimiento de su romance. El hecho de que no les funciona el hiperpropulsor para saltar a la velocidad de la luz. La aparición de Bobba Fett. Lando y la ciudad de las nubes. Lo de que congelan a Solo en carbonita (cosa que para muchos treintañeros que la vimos de pibitos nos flasheó mal y en lo particular era una escena que me parecía terrible), las enseñanzas de Luke con Yoda, la pelea en el bosque oscuro con sus temores y bueno, el plato final: La gran pelea desigual con Darth Vader que se lo morfa con papas y el descubrimiento final de que ese villano que combate en realidad es su padre. El famoso "Luke im your father" aunque en realidad en la peli dice "No, Im your father"... Toda una frase icónica del cine y la cultura popular de los últimos cincuenta años. Tan es así que la frase se modificó lo que la convierte aún más en una frase legendaria.

Bueno, en fin... la cuestión es que las mejores siguen siendo las de la trilogía clásica, después las precuelas (que vistas en retrospectiva no resultan tan malas y que están bastante bien pensadas para ensamblar con las viejas) y por último, muy atrás, la trilogía Disney que más allá de sus modernos efectos especiales, carece de sentido orgánico con el resto de la saga y, tres contra seis, la verdad, perdieron por goleada.

lunes, 2 de marzo de 2020

Posesivo - 14

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Últimas reflexiones y final



Paria: Condena social

Como ya vine anticipando antes, ser posesivo es altamente repudiado por el grueso de la sociedad actual. Sobre todo en estos tiempos de corrección política total.
Podríamos decir que ninguna actitud netamente "siglo XX" es ya más tolerada. El racismo, el machismo, la misoginia, la homofobia o lesbofobia, la gordo fobia, el bullying en general, la discriminación por religión, la persecución política, la xenobia, el odio a los inmigrantes, etc, etc, etc... Quizás, algo que se suma a esta lista de actitudes repudiables es la de las personas celosas y posesivas en sus relaciones. Como un mal social que afecta a las personas, tener esas características es suficiente para que amplios sectores de la sociedad (sobre todo el ilustrado y superado sector intelectual de la clase media, de pensamientos progresistas y nobles) repudien estos accionares.
Nadie quiere (ni cerquita) amistades o relaciones de pareja con personas que no dejan libres a los demás. Que los persiguen por todos lados, que no los dejan ser, que les generan sentimientos de culpa o que les andan haciendo recriminaciones. Y no hablamos siquiera de que siempre lo están haciendo, hoy en día, basta para que pises el palito una o dos veces para que ya seas catalogado de persona no grata, de persona tóxica y por ende, ser aislado de la sociedad.
Con esto último no nos referimos a que nos aíslan en guettos o campos de concentración. No claro, hoy en día nadie haría eso (dentro de la bien pensante sociedad occidental al menos), no, hoy la táctica es más sutil y solo unos pocos la pueden ver. Nos referimos a por ejemplo el aislamiento, la cortada de rostro. Hoy, aquellos que no cumplimos con los mandatos de los guardianes morales del buen accionar, nos quedamos sin amigos. Nos quedamos solos, preguntándonos que habremos hecho mal para que Fulano y Mengano nos hayan dejado de ver, o siquiera de responder los mensajes de texto. Quizás obtengamos un cortante si o no. Otros optan de forma directa por borrarnos de sus redes sociales y estamos hablando de casos donde ni siquiera hubo una pela o discusión de por medio. Simplemente el terrible y desolador silencio del otro. Y nunca jamás preguntar qué es lo que les pasa, porque ahí sí, sacan lo peor de ellos. La hipocresía. "No pasa nada" te van a decir, "es que ando con mucho laburo... poco tiempo..." etc, etc. Pero la realidad es que nadie tiene tiempo y a la vez, todos lo tenemos. El hecho es que antes, se hacían el tiempo para verse con vos, pero ahora, ese tiempo lo tienen reservado para otros amigues, aquellos que se porten mejor que vos. Que no sean unos trogloditas que no saben controlar sus emociones y que les llenan la vida con recriminaciones y peleas absurdas.
"Estamos en fer mos, per do nen nos, perdónenos ¿si?" cantaba el alienado Pity Alvarez.

Ahora se acabó la joda. Aquellos que cometimos el error de ser humanos, demasiado humanos, con nuestras falencias a cuestas y todo, tenemos que pagar una condena social silenciosa. Peor que cualquier condena judicial, porque a diferencia de ésta, la condena social no tiene fecha de vencimiento. No sabes si te van a perdonar mañana, pasado, o dentro de diez o veinte años. O quizás nunca. Cometiste terribles errores. Abriste la boca y dijiste (enojado) las cosas que no debías decir. Para la sociedad puritana del escrache actual, vos sos un potencial violador, golpeador, maltratador y hasta femicida, por decir algo. Nadie te lo dice, pero lo piensan. Cargas con una condena social como la marca de Caín. Y solo podes intentar salir de aquel círculo vicioso de condena social yéndote a vivir a otro lado. "El exilio era la pena máxima en muchos pueblos de la antigüedad". O sino, relacionándote con otras personas, pero lo que es tus viejas amistades, no las vas a recuperar nunca jamás, hagas lo que hagas, llores lo que llores. Sos un paria para ellos. Un intocable. Nadie quiere tener el mínimo trato con vos. Pensálo, algo mal habrás hecho.

Algunas conclusiones finales

Es importante reflexionar como sociedad en estas cosas que pasan. Quizás muchos naturalicen el hecho de hacerle el vacío a alguien que consideran nocivo para su vida, pero lo que no piensan es lo nocivos que están siendo para la sociedad con esas actitudes de desprecio moral hacia quien no soportamos su manera "equívoca" de ser.
Ya se habló hasta el cansancio de que en la vida nadie es perfecto. Según los valores que manejemos, desde chicos nos enseñan a ser tolerantes, pero hoy en día, hay un grupito de censores morales y autocomplacientes que si no pensás ciertas cuestiones de base para ellos, o tenes ciertas actitudes equívocas no valés la pena siquiera para explicarte nada. Sos "eliminado" de sus redes, que es una manera simbólica muy fuerte como de borrarte del mapa o sacarte de sus vidas. Y no hablo de casos donde se viene de una ruptura amorosa conflictiva y hay una necesidad de un corte. No, me refiero a amistades que mínimo nos podríamos sentar a charlar con el otro, pulir asperezas y acercar pensamientos. Como dijo un gran filósofo, es más lo que nos une como especie que lo que nos separa. Sin embargo, hay un nivel de intolerancia que cómodamente se lo achacamos solo a aquellos grupos sociales que históricamente fueron intolerantes como los fascistas, los nazis, racistas, oligarcas, misóginos, etc, etc. Pero hoy en día, hay grupos que siempre combatieron a los mencionados antes como grupos de izquierda, progresistas, feministas, etc, y que sin embargo caen en la misma trampa de aquellos al no querer saber nada con aquellos que no piensan igual o que su accionar les parece mínimamente repudiable. Entonces, al extremar posiciones lo único que logramos es radicalizarnos tanto y de tal manera que cada vez vivimos en sociedades más divididas, donde nos profesamos cada vez más odio y donde solo queremos silenciar al que piensa distinto para siempre. No sé ustedes, pero a mí eso no me suena que vaya a tener un buen final. Mientras sigamos enfrascados y aferrados de manera intolerante a nuestro modo de pensar y a nuestra visión (quimera) del mundo, más nos pareceremos a aquellos que repudiamos y entonces sí, estaremos todos bien jodiditos JODIDITOS.

Por ende, mi consejo final es el siguiente:
Si sos de aquellos que no buscas hacerle mal a nadie pero no podes evitar ser demasiado apasionado, te digo esto...
No trates de retener personas, no ames con locura, sosegate, olvidate de poseer a tu objeto amado o sufrirás las consecuencias del aislamiento y el repudio social de todo tu entorno y te vas a quedar más solo que perro rabioso.
Por eso les digo que no traten, no intenten, no fuercen las cosas... sientan el placer de andar ligeros de equipaje, porque es mejor estar solo y tranquilo, que estar acompañado y pasándola mal el resto de sus vidas, pensando en que hace o deja de hacer el otro. Por eso mejor... no se compliquen.
Posesivos del mundo, a desbandarse! Los auto superados nunca nos van a entender.
Adiós hermanos, podéis iros en paz.

domingo, 1 de marzo de 2020

Posesivo - 13

Los Amigo'

Hace poco, me vi con un amigo del grupo de amistades de la primaria, a los cuales hace varios años que no veo. Cuando me junté con él, el único de aquel grupo con el cual tengo el contacto de hablarnos o mensajearnos una vez por año, me dijo que todo el grupo se había alejado de mí porque yo era un tipo tóxico. No lo dijo con esas palabras, pero eso me dejó a entender.
Básicamente, según mi amigo, yo siempre tuve esa manera equívoca de relacionarme con mis amistades, sobre todo con uno de ellos, que parecía siempre estar en disputa entre mi amigo y yo. Algo ridículo, dado que la amistad que teníamos nosotros era anterior a la de este chico y de hecho compartíamos muchas más cosas entre nosotros que con él. El tema es que como el susodicho era de esas personas de carácter débil y poco conflictivo era muy fácil ser su amigo. Era un tipo bonachón y buena onda pero que en realidad era un tipo insulso y superficial.
En fin, mi amigo me catalogó de que toda la ruptura con el grupo se debía a mi relación tóxica con aquel muchacho (amado por todo el grupo) y eso hizo que eligieran y yo quedara afuera.
Lo mismo con una tal Loli, que conocí en la facu y a la cual integré al grupo en un momento.
Según mi amigo, ella se alejó de mí por mis actitudes posesivas tóxicas que en determinado momento chocaron con su creciente radicalismo feminista.
Bueno, después de estas pérdidas, culpa de mis terribles errores como ser humano, escribí el cuento que viene a continuación. Quizás pueda explicar con un poco de acción el porqué de ciertas actitudes mías. No me justifico, pero errare humanum est, sin embargo, como perdonar es cosa divina... nadie se toma la molestia de repensar sus actitudes. Siempre es mejor demonizar y aislar a los que se equivocaron. Alejarse de la gente "tóxica" es una forma fácil de no reconocer los propios errores y una manera bastante cobarde de comportarse con los amigos, sobre todo con los Amigos.
¿Hasta que punto no es ser una persona tóxica también cortarle el rostro a un amigo con el que se compartieron años de vivencias y experiencias, años de acompañarse en las buenas y en las malas? Y donde el saldo de amistades de entre veinticinco a diez años es en su gran mayoría positiva? Es incomprensible. Sin embargo, los signos de los tiempos actuales nos hablan de que la gente, por más progresista que se sienta, prefiere juntarse con aquellos que piensen en un 90% igual a uno, mínimo. Lo que nos habla de un nivel de tolerancia bastante bajo. No sé, que cada uno saque sus propias conclusiones.


Todos los óleos se desvanecen en el aire

I
A Dolores la conocí en la Universidad. En aquellos tiempos yo tenía veinte años y ella diecisiete. Éramos muy jóvenes y muy precoces, o al menos ella si lo era, y yo lo intentaba aparentar. La cuestión es que ella me conocía del barrio de Almagro. Sin embargo yo nunca la había visto antes. Se acercó a hablarme en un acto de desmedido desinterés por el entorno.
Hola ¿Cómo estás? Me llamo Loli.
Yo me quedé pasmado. Una chica bajita, de pelo enmarañado y castaño, mal maquillada, con cara de loca, pero muy bonita, se me acercaba a hablarme. Yo en esa época era muy tímido. Ella me abordó así, sin vueltas y yo respondí. Me dijo que me conocía del barrio. Yo seguía un poco tenso. Hablamos cosas de la carrera y luego volvimos caminando de Caballito hasta Almagro. Eran unas veinte cuadras o más. Ella usaba unas chatitas y se detuvo en Primera junta a ver ese tipo de calzado. Yo no sabía mucho que decir, así que le pregunté qué música le gustaba. Me dijo algunas cosas medio hippies como Aca seca trío, la Valderrobles o algo así y Pescado rabioso… Bah! Todo Spinetta, dijo. Me quedé pasmado. Hasta ese momento de mi vida la música del flaco era algo exclusivo de pocos jóvenes y sobre todo varones. Conocer una chica Spinetteana era como sacarse la lotería. Ella me sonrió ante mi reacción de asombro y me tomo por papanatas. Para ella era lo más habitual. Lo que no sabía es que había empezado a gustarme de a poco.
Ese día la acompañé hasta la casa, que era a cuatro cuadras de la mía, y todo mi plan de estudios se fue a los caños. Otra vez me enganchaba con la chica equivocada. Todavía no lo sabía, pero no faltaría tiempo para desayunarme la sorpresa.
Hoy me viene a buscar el Rulo.
¿El rulo? ¿Quién es?
Es mi novio.
Ah. Qué bueno. No sabía que tenías novio. (Silencio incómodo)
¿Y por qué tendrías que saberlo?
(Más silencio)
¿Estás bien?
Sí, sí, claro. Voy al baño y vuelvo, que me cago encima.
Ok.
Tuve que buscar una salida grotesca de la situación. Evadí a medio curso de Puán, para irme al baño, como excusa ante la situación durísima de sentir el crack dentro de mí. “¿Por qué otra vez Dios porque?” Me preguntaba frente al espejo del baño. “Me pasa otra vez lo mismo que en la secundaria.” Pocos años atrás me había enamorado de una compañera del colegio que tenía novio, y ella también de mí, pero nunca quise que pasara nada. No quería que lo engañara conmigo. No me parecía justo para el flaco y no me cerraba la idea de ser el otro. La quería toda para mí o nada. Me quedé sin nada. Ah no, si, me quedé con mi pena. Pero bueno, acá la cuestión era otra. Loli no había expresado su interés en mí, así que esto era solo algo mío. Tenía que cambiar el cassette, empezar a verla como una simple compañera de curso y olvidarme de todo el estúpido asunto. Pero no, las cosas nunca son tan fáciles, y menos en cuestiones de l’amore. Mientras pensaba en cómo salir de esa situación engorrosa en donde me había expuesto como interesado en ella, vi en la pared del baño un graffitti reciente.
Marlon brando: 1924-2004
Ese sí que la tenía clara, pensé para mí y volví al curso con mi mejor cara de póker.
Durante el resto del año, seguimos volviendo juntos de la Facultad y nos hicimos buenos amigos. Algunas veces ella me invitaba a almorzar a su casa y me hacía algo de comer. Su familia no estaba casi nunca. En esos momentos me sentía confundido. ¿Tenía que avanzar? ¿Y si le tiraba un beso mientras me servía la comida? No, se caería todo al piso o encima de mí, y sería un desperdicio, además de torpe y ridículo de mi parte. Me quedé en el molde. Me quedé en el molde siempre que estábamos juntos, porque nunca sabía si ella tenía la más mínima onda conmigo. Siempre terminaba en la conclusión de que no le pasaba nada conmigo. Que simplemente era macanuda y me quería como amigo. En esa época escribí un poema con bronca. Se llamaba “El osito de peluche”. Ya se imaginarán de que habla y de cómo me sentía respecto de todo el asunto.
Casi a final de año paso algo inesperado. Un día apareció menos jovial y alegre que de costumbre. Loli era una persona demasiado segura de sí misma, y yo siempre fui el reflejo opuesto.
Me separé del Rulo. Me dijo un poco triste.
Yo por dentro lo festejé, un poquito. Tampoco la maldad.
Uh, que pena, pero ¿Qué paso? Y bueno, todas las preguntas de rigor y sobre todo escucharla, todo el día, al respecto. Yo venía sintiéndome cada vez más esperanzado, hasta que me dijo.
Lo que pasa es que me gusta alguien más.
Estallé de alegría.
¿Ah sí? ¿Y quién che? ¿Lo conozco? Dije, haciéndome hasta un poco el canchero.
No, es del taller de ajedrez que hago los miércoles a la tarde en IMPA.
¿Qué? Pero que infeliz que soy. Otra vez la misma historia. Y yo no existo para nadie, soy un cero a la izquierda. Tendría que hacerme cura o al menos Hare Krishna. La puta que me parió.
Ah! Qué bueno che.
Loli se daba cuenta de todo, lo sé ahora a la distancia, pero no le molestaba en absoluto refregarme todos sus amoríos en la cara, es más encontraba cierto goce en todo eso.
Yo seguí como un perejil siendo su amigo, pero cuando terminamos la cursada, ella me invitó al teatro a ver una obra de Los Macocos. Claro que acepté. La pasé a buscar esa tarde y cuando salimos a la calle apareció el Rulo. Un pibe flaco y alto, parecido a Spinetta, obviamente tenía rulos. Me saludó frío y se la llevó a hablar a la esquina. Yo me quedé esperando. Hablaron como media hora y luego el flaco dobló la esquina y desapareció. Loli volvió con una falsa sonrisa de estar todo bien. Casi no hablamos. Fuimos en el 8 hasta La Boca. La obra era en el teatro de la Rivera. Cuando estábamos cerca se puso a llorar. Trate de contenerla. Le pregunté si había discutido con su ex, pero me dijo que no. Que le dolía que él todavía la amara. Pero luego sonrió y me dijo que se puso celoso de mí, le preguntó si yo era el causante de su separación, pero me dijo que no me preocupara, ya que de una le dijo que yo solo era un compañero de cursada.
Ah, claro, me quedo más tranquilo. Pensé o dije, ya no recuerdo.
Esa noche fue algo especial. Luego de la divertida obra de Los Macocos, en ese hermoso teatro de mi infancia con estrellas en el techo, fuimos a caminar por la rambla boquense. El momento clave para mí fue cuando le propuse que nos sentáramos en unos bancos. Me dijo que no de toque. Eso fue el mayor indicador para mí de que ella no quería ese tipo de intimidad conmigo. Me dijo que tenía hambre y le propuse que fuéramos a San Telmo. En el camino le mostré la casa de la chica que me gustaba en la secundaria. Y ella me propuso pasarla a buscar, burlándose un poco de mí.
Al final caímos en el bar de un amigo en pleno Defensa y Chile. Nos sentamos a comer una pizza. La mesa tenía velas y la noche tiraba romance a pleno. Pero yo sabía que algo no cerraba. Cayeron dos amigos míos a la mesa a saludarme. El que es más amigo saludó rápido y se fue de toque, luego me diría que fue por discreción. Pero el otro, mas despistado, no se iba más. Estaba meta charlarnos a Loli y a mí, de cosas absurdas e inentendibles. Estaría fumado o que se yo. La cuestión es que luego de un silencio incómodo de mi parte, el pibe al final entendió y nos dejó solos. Ante las velas tiré un “que romántico el ambiente”. A lo que respondió con un certero ¡puaj!
Luego de la cena nos fuimos para nuestros pagos en colectivo. De puro cortes la acompañé hasta la puerta de su casa. Una vez ahí nos estábamos por despedir cuando ella me dijo.
¡Qué envidia! Y me señaló en la vereda de enfrente a una parejita comiéndose la boca con ganas. En ese momento caí en la confusión más abyecta. ¿Era una proposición? ¿Tenía que avanzar? Creo que nunca la supe, y me imagino que ella tampoco. Me volví a mi casa con nada y más cansado que de costumbre.
II

Al año siguiente las cosas cambiaron. Ella terminó el CBC y empezó la carrera pero yo quedé con algunas pendientes que me llevaron todo el año siguiente, así que no cursamos juntos nunca más. Sin embargo nos mandábamos mails y ese tipo de cosas de aquella época. En el verano fui a Mar del plata a lo de mis abuelos, y ella también iba a estar ahí con algunas amigas. Quedamos en encontrarnos en la playa un día a la tarde. Me dijo que quizás iba a estar en Playa grande o Punta Mogotes. Yo me fui desde la otra punta de La Feliz hasta Playa grande a buscarla. Caminé varios kilómetros por la rambla marplatense y cuando llegué a la playa la busque en la inmensidad de sombrillas y cuerpos tostándose al sol, pero no la vi por ningún lado. Al otro día me dijo que al final habían ido a Punta Mogotes.
Después me fui a Santa Teresita donde estaban mis amigos y me puse a salir con una chica que conocí por medio de la novia de un amigo. Salimos poco menos que tres o cuatro meses. A mitad de año ya estaba solo de nuevo. Le conté todo el asunto a Loli y ella lamentaba que no hubiera funcionado mi relación. Ella parecía estar sola y para las vacaciones de invierno me dijo que se iba con el padre al norte. Cuando volvió me dio un frasquito con arenilla formando un paisaje típico del norte. Un clásico souvenir del lugar, sin embargo no tardé en tomarlo como una declaración de amor. Yo era muy tonto en aquel tiempo. Muy poco perceptivo. Al poco tiempo me dijo que había conocido a un pibe allá menor que ella. Todo esto contado por mail. Entonces me enojé, no pude más y le escribí uno largo, poniendo que como podía ser que le gustara un pendejo, que yo la quería, que desde que la conocía me gustaba y que no podía guardármelo más.
Su respuesta fue poco menos que previsible. No pareció muy sorprendida en su mail, sin embargo trató por todos los medios de darme a entender que no lo podía creer, pero que al fin de cuentas ella me veía como a un amigo, y eso era todo al respecto. Creo que era la respuesta que esperaba. Estuve muy triste algunas semanas y luego seguí con mi vida. Al poco tiempo conocí a Vale y me enamoré mucho. Salimos un tiempo y de Loli no supe nada más. Por un tiempo…

III
Pasaron cinco años, y yo ya rondaba los veintisiete años cuando volvimos a hablar. Yo acababa de terminar una relación de varios años, muy fuerte, y de pronto recibí un mail de Loli. Me sorprendió un montón. Pese a ser del mismo barrio nunca nos volvimos a hablar ni supimos nada el uno del otro, sin embargo de pronto tenía un mail de ella que decía.
¿Cómo estás tanto tiempo? Espero que bien. Sé que no hablamos en todo este tiempo pero me gustaría saber si te gustaría que nos juntáramos a tomar unos mates en el parque Rivadavia.
Yo estaba muy afligido por mi reciente ruptura, y sin ningún tipo de expectativa acepté la invitación. Estar con una mujer al menos para charlar me hacía bien. Siempre me gustó la perspectiva que ellas dan desde su lugar y sensibilidad.
En la juntada me enteré que ella también venía de un ruptura de años, pero que ahora estaba con un chico, que se llamaba como yo, que le gustaba mucho, pero que a la vez no le veía futuro a la relación ya que él era muy inmaduro, o muy personaje, o no estaba tan enganchado como ella, no lo sé. Pero esa reunión me ayudó, para cerrar viejas heridas del pasado y que estuviera todo en paz con Loli. Casi no hablamos del exabrupto mío de aquella vez. Pero si lo recordó como un acto muy impulsivo de mi parte que la agarró con la guardia baja y a lo cual no supo muy bien cómo reaccionar. Yo me quedé con esa respuesta sin pensar mucho más ni profundizar en eso. Pero lo inesperado fue que de pronto nos empezamos a hacer amigos de nuevo.
Vos tenés que leer el libro “Todo lo sólido se desvanece en el aire” me dijo esa tarde, y aunque nunca pude leerlo, creo que ya por el título me imaginé a que hacía referencia.
Al poco tiempo ya nos veíamos casi todas las semanas. Ella ya se había recibido y yo al contrario había abandonado los estudios y me dedicada a trabajar de administrativo. Pero andaba haciendo un taller de pintura por el barrio y como sabía que ella dibujaba bastante bien la invité a sumarse, cosa que hizo de inmediato. A la profesora le encantó el estilo muralista de Loli, y yo sin un solo atisbo de envidia me alegré de compartir un espacio con ella nuevamente. Hacia finales de año estábamos tan bien que me invitó a conocer su casa en Piguë. Yo acepté encantado. Ella iría a pasar año nuevo a la casa del padre allá y yo estaría en Mar del plata, en lo de mis abuelos. Así que luego de estar unos días en la playa e insolarme en Santa Clara del mar, me subí a un micro desvencijado y encaré para Piguë. El viaje duró ocho horas, mientras me lamentaba por mi espalda quemada por el sol. Al llegar ella estaba ahí esperándome. Lloviznaba y juntos fuimos caminando hasta la casa del padre. El lugar era hermoso. Pasamos unos días increíbles, ahí con sus amigos del pueblo y con su padre, más que macanudo. Sin embargo había en Piguë un halo de melancolía y nostalgia en la que parecían estar sumidos sus pocos habitantes, incluyéndolo al padre de Loli. Todos ahí parecían añorar un pasado mejor, más feliz y esplendoroso. Algunas tardes yo empezaba a sentir ese sentimiento como propio y me empezaba a deprimir. Le conté esto a Loli y ella me lo confirmó. De hecho era una de las causas por las que habían huido ella con sus hermanas y su madre. El padre de Loli me cayó súper bien. Llevé caramelos Chimbote de Mar del plata y el padre me lo agradeció con una sonrisa modesta y bonachona. Nunca lo olvidaría.
Con Loli viajamos en auto de sus amigos, salimos a tomar cerveza, jugamos al pool, fumamos porro, visitamos las viejas colinas de lugar y nos divertimos bastante. Ninguna noche dejé de fantasear que ella entrara el cuarto a mitad de la noche con un camisón blanco, al mejor estilo Forrest Gump. Muy torpe lo mío, eso solo pasa en las películas. Debí suponerlo. Una mañana me asomé a su habitación y ahí yacía, en bombacha, dormida. Tuve la fantasía de entrar al cuarto y hacer el amor con ella, pero eso estaba fuera de discusión. Yo estaba condenado por las circunstancias a ser su amigo eterno y el siempre bien ponderado amigo. En vez de eso, bajé las escaleras de la casa y fui a la cocina. Tomé unos mates con el padre y luego Loli despertó y me dijo de ir a una fábrica textil recuperada como centro cultural por unos locos amigos suyos. La experiencia fue única, y de paso ligué una remera de regalo.
Llego la noche de partida en el tren que va de Bahía blanca a estación Constitución. Un tren viejo y rústico, no carente de cierto encanto. Comimos golosinas y charlamos bastante. Ella parecía triste por tener que volver a Buenos Aires. La habíamos pasado muy bien allá en Piguë. De pronto apagaron las luces de los vagones y yo me fui a fumar un pucho a la puerta. Cuando volví escuchamos música cada uno de un auricular. Puse Suarez, el tema Excursiones, y ella me dijo que lo sacara, que no le gustaba. Lo sentí como una señal de nuevo, dado el carácter de la letra. Entonces apagué todo y dormimos. O al menos yo me dormí. Entonces, me encontraba en mi sueño, no tan profundo, cuando sentí que su mano me acariciaba la mejilla. Fueron unos segundos, pero no lo soñé. Sentí mucho desconcierto y sobre todo miedo. No me animé a abrir los ojos. Al otro día llegamos a Constitución y nos tomamos un taxi. Ninguno de los dos dijo ni mu al respecto. Todo eso quedó en la nada misma. Seguimos siendo amigos durante todo ese año y cada uno en su historia, con sus respectivos amantes.
Hasta que al año siguiente, más o menos a mitad de año, un amigo mío, muy deprimido por la ruptura de un noviazgo de años, se quedó en casa. Justo ella me llamó y le dije que estaba con mi amigo, pero que viniera igual si quería. Vino igual. La pasamos bien, tomamos algunas birras y luego se quedaron los dos a dormir. Saqué la cama de abajo y ella se apostó en un extremo, yo en el medio y mi amigo en el otro extremo. A mitad de la noche pasó lo mismo que había pasado en el tren de vuelta de Piguë. Sentí su mano acariciándome la mejilla. Otra vez tuve la misma extraña sensación de desconcierto. No sabía qué hacer, además, estaba mi amigo ahí al lado. A la mañana siguiente lo mismo de siempre. Como si nada hubiera pasado.
Seguimos con nuestra amistad así hasta que ella se hizo amiga de un amigo mío con el cual empezaron a salir a sacar fotos, ya que quería aprender el oficio. Yo me enojé que no me incluyeran y se lo dije. Mucho no le gustó. Después de eso, yo estuve con una amiga de su hermana algunas veces, y no le dije nada, pero seguro se enteró. Entonces de a poco nos fuimos dejando de hablar. Hasta que después de un año sin vernos vino a mi casa. Me dijo que le había jodido mis escenas de celos y que había decidido tomar distancia de mí. Me sentí un poco ofendido por sus dichos y luego de eso no le hablé más durante otro largo año. Hasta que decidí volver a tratar de reparar nuestra amistad. Le mandé varios mensajes, pero ella siempre me respondía que no podía ni tenía tiempo, que me iba a avisar cuando pudiera. Estuvimos así más de un mes hasta que dejé de insistir. No supe más nada de ella y nunca supe que fue lo que le pasó. Que la ofendió y si alguna vez sintió algo más que solo amistad por mí. Aunque seguro es como pensé y yo solo fui un tonto como siempre.