jueves, 30 de junio de 2022

¿Está Nacho? 6

 El Mito Nacho 

El arte de ser mitómano


Había algo que era insoslayable en el modus operandi de Nacho y que me atrevo a decir era (y probablemente lo sigue siendo) el hecho de ser un gran mentiroso o fabulador. Nacho tenía una compulsión entre divertida y malsana de mentir a rolete. Digo divertida porque todavía recordamos algunas de sus mentiras más célebres. Y malsana porque muchas veces nos dábamos cuenta de entrada que nos mentía, pero él lo negaba rotundamente, o quizás sólo callaba.

Una de las fábulas más famosas de maese Nacho era siempre contar algo que nadie podía chequear en el momento (tiempos de internet aún lejanos). Entonces lo que sea que él hubiera descubierto, o que le hubiera pasado o visto, era francamente inchequeable. Ante la duda uno elegía creerle, pero como la mentira tiene patas cortas, siempre se terminaba destapando la olla de que todo o casi todo de lo que Nacho nos solía contar como una gran primicia o novedad era un verso de acá a la China.

Hablando de China, Nacho, mucho antes que el resto y que existieran los Otakus, era un gran fan de la cultura oriental sobre todo la de Japón. Eso a mediados de los noventas no era algo tan usual como ahora. Nacho hablaba loas y loas acerca de los guerreros samurais por ejemplo. Yo le discutía y decía que prefería un caballero de penacho y mandoble al mejor estilo europeo. Pero Nacho, sabiamente me desandó al respecto. Las armaduras de los samurais eran más livianas y flexibles lo que les daba más libertad de acción. Lo mismo sus espadas, más pequeñas y me contó que a veces solían tener un huequito a lo largo, para que entrara aire en el cuerpo del rival y muriera más rápido y pior...

Nacho manejaba cierta información que el resto apenas tocábamos de oído. Quizás por ser un poco más grande, quizás por ser curioso antes que nosotros. No sé. Pero de alguna manera Nacho muchas veces habría caminos y mostraba nuevas sendas. Claro que no era un ejemplo desde el punto de vista como buen alumno, era tan o más malo que yo. Pero Nacho tenía otros atractivos y el ser un gran fabulador y a la vez mostrarnos cosas nuevas lo convertía en un pibe al que a veces se lo tomaba de punto pero hasta ahí nomás porque era interesante gran parte de la data que bajaba y no era verso. Y lo que era verso era gracioso.

Nacho no era el único que sufría de bullying en el colegio. Todos pasamos por ahí, sobre todo mis amigos y yo. Recuerdo que durante casi dos años me molestaron con una propaganda de jugos Tang y decían todo el speech al respecto. Ni siquiera sabían por qué me decían eso y la mayoría sólo repetía la propaganda para hacerme enojar, y yo, como un boludo me enojaba haciéndoles el juego. Recuerdo decirle a Robertito que dejara de llamarme así y que lo pensó y me dijo que no. Luego salió corriendo. En mis recuerdos de la primaria siempre siento que cuando alguien hacía alguna guachada después salía corriendo. No sé si es tan así, pero algo de eso debe haber pasado al menos alguna vez. Al uruguayo una vez lo cargaron con que había perdido Uruguay y se puso a llorar tanto que nunca más le mencionaron su nacionalidad. Después se hizo adolescente y tuvo la necesidad de reivindicarse como del pueblo Charrúa, pero esa es harina de otro costal...

Una vez, para constatar lo de las mentiras nachescas, mis amigos le tendieron una trampa de aquellas. Le preguntaron super entusiasmados si ya había jugado al Supersonga. Nacho, que por lo general no quería quedarse afuera de nada y mucho menos en lo que respecta a cuestiones nerds como dibujos o video juegos afirmó que sí, que lo conocía y de hecho agregó un poco de su parte para la fabulación general: "Ahhh si, el que tiene joystick con forma de huesitos..." En ese momento todos estallaron de la risa porque nada de eso existía y porque Nacho no paraba de mentir. Era un mentiroso crónico, el mentiroso en la montaña...

Pero no importa, Nacho usaba aquellas mentiras como mecanismo de defensa de alguna manera y es más que válido. Lo que me parece increíble de su parte y hasta temerario es que se la bancara hasta el final. Casi nunca admitía que mentía. A lo sumo cesaba en su defensa y esbozaba alguna sonrisa un tanto socarrona. Un maestro. 

Como ya dije antes, Nacho tenía con quien rivalizar en personaje total y absoluto del grado. Por un lado, estaba Nico. El otro "inventor". Pero Nico no se daba tanta maña y nadie se lo tomaba muy en serio. A parte lo suyo era más la mecánica automotriz, pongamosle... Nacho simplemente "inventaba cosas". Una de las primeras veces que fuímos a su departamento estaba su madre, una mujer bastante linda, bajita y simnpática. Nos dijo que a su hijo le encnataba "inventar cosas". Claro, como que su hijo era un gran inventor y aunque quizás en ese momento relacionamos la oración con una especie de "robot" inerte frente a nuestra narices, de grandes nos dimos cuenta que a Nacho le gustaba inventar, punto. No importaba lo que eso fuera. Un robot, una fábula o un videojuego con joystick de "huesitos".

 

miércoles, 29 de junio de 2022

¿Está Nacho? 5

 "Porque es mío"

Sería ser muy injustos con Nacho si lo tratáramos de como a un ser mezquino. Nada más lejos de la realidad. Nacho era un ser sumamente generoso, pero como todo ser humano mortal tenía sus falencias, su lado oscuro y sus miserias.

Una de las cosas que más nos molestaba de nuestro querido amigo eran ciertas actitudes mezquinas como no prestar absolutamente nada de lo que llevaba al colegio o que tenía en su casa. Nacho era de esos que le pedías una mordida de su alfajor y te ponía los dedos delimitando una mordida casi imposible. O simplemente no te daba nada. Ante la pregunta de por qué era tan miserable el respondía con otra de sus frases icónicas y legendarias: porque es mío. 

Claro, así sin más vueltas que darle al asunto. El sentido de propiedad privada ante todo. Aquello no dejaba lugar ni espacio a la refutación. A ninguno de nosotros se le ocurriría (gracias a Dios) sacar a relucir un discurso marxista leninista acerca de la propiedad privada o mucho menos citar a Bakunin. No, aún éramos chicos y ante esa terminante negativa, todos debíamos aceptar que Nacho, una vez más nos había ganado. El "porque es mío" cerraba toda posibilidad de debate y más allá de quejarse o de alguna bardeada que se podía comer, sin Nacho decía esa frase lacónica y tajante ya estaba, listo, no hay tu tía. Caso cerrado. 

Por otro lado, debo decir que Nacho también era un espíritu generoso. Cuando estábamos en cuarto o quinto grado, nos vino con el chisme de que andaba viendo un dibujo que era superior al resto. Nos mencionó algo de Los caballeros del Zodiaco que daban por Canal 9 o algo así. Lo recomendó con verdadero ahínco. Recuerdo que en mi cabeza, ante su mención, me imaginé un dibujo bastante choto estilo "Los Centuriones" y la verdad que no me llamaba para nada la atención. Pero al parecer el uruguayo se enganchó y se sumó a la recomendación y de tanto boca en boca terminé viendo a ver de que se trataba aquello. No recuerdo el primer capítulo que vi de la serie, pero sí recuerdo que me hice fanático como el resto de mis amigos. Y esa fué una recomendación 100% Nachesca. 

Hoy en día vemos Los Caba con mi hija, el legado se trasmite de generación en generación. Desde aquella tarde de mediados de los noventas, caminando por las veredas rojas de Catalinas Sur, hasta hoy en día. Un acto de generosidad intelectual que aún agradecemos. Gracias Nacho, nada hubiera sido lo mismo sin vos. 


martes, 28 de junio de 2022

¿Está Nacho? 4

 El lenguaje silencioso


Una de las tantas cosas que se desprendió del famoso "es óxido", fué el maravilloso lenguaje silencioso que descubrimos en nuestro querido amigo Nacho. 

Cada vez que Nacho estaba enojado y terminaba una frase, un diálogo, una palabra, sus labios continuaban moviéndose como por arte de magia. No emitían ningún sonido, sin embargo ahí estaba Nacho, mirándonos muy enojado, y haciendo una especie de monólogo silencioso. 

La mayoría de nosotros consideraba que Nacho nos puteaba por lo bajo. Es muy probable que así fuera porque casi siempre ese lenguaje silensioso era precedido por alguna rabieta. Por lo general era un Nacho enojado el que se quedaba nervioso, moviendo los labios como ventrílocuo endemoniado. 

Pero no era la única explicación. Podía ser que estuviera tan nervioso que simplemente sus labios trasmitían ese estado de ánimo. Como cuando los gatos están muy enojados y su espalda se curva, sus pelos se inflaman y un sonido como ronquido afónico sale de su abarrotada gargantilla gatuna. 

Sin embargo, nuestra teoría final al respecto es que se trataba de un sonido imperceptible que debía ser decodificado. En nuestro afán por averiguar que corno decía Nacho cada vez que se quedaba murmurando algo de puro enojo, fuimos a lo de Nico, el inventor (aunque ese puesto entraría en conflicto pronto con el mismísimo Nacho, en un verdadero duelo de pesos pesados). Nuestro lungo compañero recibió la misión de poder microfonar a Nacho lo más cerca de su boca posible. Claro que sin que este se diera cuenta. Lo de Nico fue en verdad de una torpeza superior. Le adosó un micrófono del tamaño de un zapato (aprox) y Nacho se dió cuenta que alguna engaña pichanga le estaban preparando. Lanzó el micrófono de Nico por la ventana y nuestra oportunidad de grabarlo se vió afectada por un tiempo, tiempo que se convirtió en meses. 

Finalmente, para fin de año llegó el día de la verdad. En la clase de música, improvisamos antes que la clase empezara, un micrófono que no desentonaría allí. Junto a Faca y Romi, más el aporte de nuestro nuevo pintoresco compañero "Gaviota" (quizás merecedor de su propia leyenda). Cuando Nacho se acercó junto a otros compañeros para cantar cerca del piano, pusimos a grabar. Hacía falta un disparador. Le gritamos cuando tenía que cantar "es óxido" o alguna tontería así. Él nos miró y nos respondió con un contundente "¿que te pasa pelotudo?" y acto seguido, su misterioso lenguaje silencioso. 

Cuando salimos del colegio nos fuimos corriendo a mi casa para escuchar la grabación. Justo antes de que Nacho cantara se había hecho un muy conveniente silencio sepulcral en el aula de música. Luego del "es óxido" y de su vehemente contestación subimos a tope el volúmen del equipo. El resultado nos dejó sin palabras. Lo que Nacho decía en su lenguaje silencioso era:

BsrnsnbnbzbbsbbsbbandnabbxdbxzxbbebBNZXmdnsnnmsfmNKIF  ndNSmdm...

lunes, 27 de junio de 2022

¿Está Nacho? 3

 Es óxido


Se cuenta por ahí que la leyenda nachesca se inició con un determinado mito fundante. Como si de un arquetipo del inconsciente colectivo se tratase, el suceso que voy a narrar a continuación, fué definitivamente un antes y un después en todo en lo que a Nacho compete. 

Ya estamos en cuarto grado. Como siempre, situación recreo. Corridas. Juegos sucios. Guardapolvos roñosos. Cada uno en su historieta. En eso lo veo a Nacho caminando a pocos pasos delante de mí. Veo que su guardapolvo detenta unas manchas símil marrón a la altura de su trasero. Es gracioso. Un compañero insinúa que Nacho se cagó encima. Pero más allá de algunas risas por escuchar la palabra "cagó", no pasa mucho. Es obvio que Nacho se sentó donde no debía, no se dió cuenta y le quedó todo el guardapolvo manchado. En ese momento, no sé por qué misterioso hado, se me cruzó por la cabeza que Nacho nos iba a decir que era óxido. Se los comenté a mis amigos. "Seguro dice que es óxido" dije. Nacho se encontraba a poco más de cinco metros de nosotros y mi comentario fué por lo bajo, en medio de un recreo escolar, con todo lo que eso implica, corridas, gritos, sonidos varios. Nacho... y esto no me olvido más... es increíble... Nacho se dió vuelta hacia nosotros, intentó mirarse el trasero manchado y  luego nos miró con una cara absolutamente seria como quien piensa "¿son idiotas?", nos disparó un maravilloso: 

"Es óxido"

Nos miramos con mis amigos sin poder creer que lo hubiera dicho. Exactamente como lo había vaticinado. Pero no había tiempo para reconocer clarividencias o futurismos, ahí mismo estallamos de risa. No sólo era gracioso que hubiera dicho lo que dije que iba a decir, sino el COMO lo dijo, y eso, señoras y señores, es 100% Nacho, puro Nacho en el más alto estado de gracia.

A partir de ese día, la famosa frase "es óxido" recorrió todo el universo... bueno, no. Pero corrió como reguero de pólvora por todo el colegio... Bueno, tampoco. La realidad es que sí se hizo muy popular dentro de nuestra aula. Todos y todas se familiarizaron en poco tiempo con aquella extraña sentencia. El "es óxido" se convirtió casi en una marca registrada de nuestro curso. Cualquier pregunta podía derivar en "es óxido".  Los populares de nuestro grado (que no éramos precisamente nosotros) se la apropiaron y con el tiempo, la frase fué alejándose del hecho espontáneo en la que se generó, y de a poco fué perdiendo sentido. Ya cualquier gandul andaba diciendo "es óxido", como por ejemplo Mario, Tito o los idiotas del "curso de al lado". Después, pasó su momento y ya nadie más la dijo. Así es como las mejores cosas siempre pierden la gracia. Es el famoso síndrome del "yo no fuí". 


domingo, 26 de junio de 2022

¿Está Nacho? 2

 Los comienzos

Mc Pollo

Cuando sonaba el timbre del recreo, con mis amigos nos girábamos hacia donde estaba Nacho sentado y decíamos con una mueca cruel "Se inicia la cacería" como si de un Nelson Rufino endemoniado saliera esa extraña sentencia. En ese preciso momento, Nacho sabía que tenía que salir corriendo. Según nuestro dictámen arbitrario de juego, él se trataba de Mac Pollo, un ser inorgánico que debía escapar de sus perseguidores para salvar su vida. 

Creo que sin temor a equivocarme, durante todo tercer grado, Nacho estuvo prisionero de nuestra pulsión cazadora. Según el uruguayo, Nacho era la reencarnación de un muñequito de Ronald Mc Donald de peluche que nuestra compañera Tatiana llevaba al colegio vaya a saber a santo de que asunto. A todos nos gustaba apretarle la cabeza y no pocos queríamos arrebatarselo y destrozarlo.  

Yo se lo digo siempre a mi hija de 9 años, NO LLEVES JUGUETES AL COLEGIO, porque siempre causan algún desmadre. O te lo quieren robar, te lo rompen, alguien hace comparaciones dañinas o simplemente sirve de excusa para que algunos malvados con cuerpo de niños lo utilicen de excusa para perseguir a un pobre compañero. 

A veces, Nacho salía rajando sin que nadie le dijera nada, hasta quizás habíamos olvidado que él era nuestro Nacho, nuestro MC Pollo, y entonces recordábamos ese terrible juego y salíamos tras él extrañados ante su actitud, en modo automático podría decirse. Otras, simplemente era él quien salían conrriendo a desgano, harto de esas estériles persuciones que no terminaban en nada más que en el mero placer de correrlo por todos los endemoniados pasillos del colegio. 

Un día de tantos, Nacho planto cara y no corrió más. Simplemente se quedó parado ahí en el aula y nos dijo. No quiero correr. Nosotros nos miramos confundidos y no supimos que hacer. Ese juego brutal y sin sentido se había desgastado. Ya no tenía gracias si la "víctima" no hacía su parte del juego. Pensamos unos segundos y nos dedicamos a otros menesteres como el intercambio abúlico de figuritas o patear una absurda tapita de Coca Cola...

lunes, 20 de junio de 2022

¿Está Nacho? 1

Nacho: ¿Quién es ese chico?

(Introducción al imaginario mundo de Nacho)

"Estamos en el año 1993, toda la Argentina está ocupada por el manto del Menemato y el cetro del 'último Emperador Sirio' cierne su sombra sobre el impávido espectro austral de la plateada nación del Libertador."

Pero nada sabemos de estas cosas cuando estamos en cuarto grado del colegio primario. Algunos venimos de familias seudo progresistas, sómos la resaca de la primavera alfonsinista. 

Sumergidos en nuestros vulgares quehaceres cotidianos nos cuesta reparar en el otro. El individualismo, poco a poco se impone en el mundo. 

Cuando empezás tercer grado, lo que menos esperas es que haya más nuevos compañeritos. Sin embargo, en marzo de ese año, algunas flamantes incoporaciones se hicieron notar en mi grado para siempre.

El día que Nacho empezó con nosotros, la verdad es que no llamó mucho la atención. 

Su aspecto era el del clásico niño nerd de las películas. Con unos anteojos de marco azul, una de las patillas al borde de romperse. Nacho llegó y todos ya sabíamos mas o menos como sería la cosa.

Pronto quisimos tomar ventaja sobre él, tomarlo de punto, pero si hay algo que Nacho nos dejó en claro fué el hecho de que no era ningún boludo y que con él no se jodía tan fácil.

Nacho tenía cierto aire de superioridad. Era de esos chicos que te hablan con una seguridad abrumadora, haciéndote creer realmente que te decía la posta. 

Solía traer un guardapolvos bastante gastado. Era un poco chueco para adentro. Tenía un pelo de virulana bien rubio y solía sonrojarse bastante cuando se enojaba. 

Nacho trajo mucha data de dibujitos, sobre todo japoneses, que era algo bastante novedoso en ese momento. Pronto se ganó nuestra simpatía y juntos con tres o cuatro amigos más lo incoporamos a nuestro grupo. 

El nuestro, era la clásica facción de niños que no tenían ningún apuro en dejar de serlo. Veíamos dibujitos, los comentabamos, los debatíamos y, en cada uno de ellos, todos teníamos un personaje con el cual nos identificábamos. 

No sólo eso, sino que además, interpretábamos al mismo en cada uno de los recreos matinales. Nacho tenía predilección por los personajes "científicos" o de 'cerebrito'. Eso, más sumado al hecho de que siempre andaba contando alguna cuestión medio nerd sobre tecnología, le daba el mote de ser "el nerd entre los nerds". Sin embargo, no era el líder, lo cual le colocaba en la complicada situación de que a veces podía convertirse ocasionalmente en nuestro propio pequeño chivo expiatorio. 

En definitiva, Nacho era el clásico chico nerd medio gordito y con anteojos, que se jactaba de tener data y conocimientos, que el resto de nosotros no poseía. Al principio esto generaba cierto respeto, eso y el hecho de que un día nos contó que había repetido primer grado en el colegio del cual provenía. Era la primera vez que conocíamos a un 'repetidor' en nuestras vidas y se sentía extraño. Sólo era seis meses mas grande que yo, pero de alguna manera, se sentía como que era más sabio en algunos aspectos. 

Un mediodía, saliendo del colegio, nos contó que sus padres se habían separado cuando estaba en primer grado, y que por eso había repetido. Dicho esto, se fué como diciéndonos 'yo sé algo que ustedes ni siquiera imaginan', y así era... El resto nos quedamos callados, mirándonos sin entender bien lo que nos acababa de decir nuestro nuevo compañero. Separación-padres-divorcio-repetir-traumas de la infancia, etc. 

Nos solíamos reir de Nacho y sus excentricidades, sin embargo, esa mañana nos dimos cuenta (sin saberlo) de lo poco que sabíamos acerca de nada. Éramos unos niños, muy verdes, unos pollos recién salidos del cascarón que de a poco empezaban a comprender ciertas cuestiones (y complejidades) del mundo. Ahora habíamos conocido a Nacho y ya nada sería tan inocente como solía serlo. 

viernes, 27 de mayo de 2022

El tipo que hizo prush!

Existe un tipo que frecuentó las calles picantes de Buenos Aires, al margen del río antiguo del Plata. Ahora este hombre nos cuenta la leyenda del viejo librero del antiguo barrio de Monserrat.

El tipo que hace prush cada vez que siente un salto de emoción en su interior. Como si cada pe, cada erre, cada u, cada ese hache, fueran a convertir al mundo en un mundo diferente.

Cada vez que se prende en la cola anecdótica ritual, empieza a elevar su voz, a gesticular, a enamorarse de oir su propia voz narradora, hermosamente teatral. Casi como un presentador de vodevil. 

Perfección actorial, simpleza-gesticulación, morbosidad exasperante. Un tipo que con sólo acicalarse el bigote, puede ser tremendamente impresionante.

La explosividad composicional está al margen de la potestad bifurcadora de mentes andróginas que revuelven el nylon de la desesperanza más extrema y simbiótica. 

El tipo escapa como rata por tirante, porque concibe el amor de la lectura desde un sambódromo de Guayaquil hasta las cataratas del interior de su mente. O la mente de un diós misterioso y azul.

Cargado de tintas exfoliantes, el sabadebadueira infernal suena como un clavicordio impersonal de chocolate extremo valeriana. Salmón de tocador, perfumo de historietas puteriles.

Perfecto sadismo. 

Un poeta extremo en calzoncillos. 

Un Roberto Goyeneche borracho. Y duro como rulo de estatua. 

Un murciélago de la noche negra que chilla cada vez que se le corta un piolín.

Ahora batatea como párbulo sotreta del camino sin retorno.

El hombre ha hablado una vez más- Ha contado su leyenda milenaria acerca de la más antigua mitología del páramo. 

El hombre que hizo prush! Una vez más, porque estaba emocionado. 

Cardo y fideo, viento pelado.

miércoles, 18 de mayo de 2022

Me cansé de ser callado y estoy harto de hablar

Me cansé de ser callado y estoy harto de hablar. 

Me cansé de ser díscolo, y aprendí a merendar. 

Me cansé de ser rubio y dejé mi a mi pelo empetrolar. 

Me cansé de ser sexy y que no me dirijas ni la hora. 

Me cansé de envejecer mientras intento en vano perpuetuar un poco mi otrora magnetismo juvenil.

También:

Me cansé de ser aburrido y empecé a gritar. A gritar fuerte, a los oídos de las personas. Verdades que no son tales. Verdades que mienten. Mentiras verdaderas. Schwarzennegger y Francela. 

Ahora recuerdo como apreté el botón del inodoro y no salí disparado por el lavamanos. 

He contemplado seriamente la opción del suicidio pero tengo hurticaria a los anabólicos.

He pensado que lindo seria llevarnos a ambos a Francia y cantar alé alé o alguna frase estúpida en francés. 

Me convertí en cambio, en el censista de mi pueblo. El gran censador. Que en vez de jugar con un planeta inflado como Chaplin, yo hago malavares con mi lapiz, mi goma y mi papel censador. Que no el lo mismo que ser un censurador o censorship del pensamiento. Eso lo dejo para los que nacieron con el corazón ortiva, o el alma cobani. 

Hoy puedo decir que 48 ciudadanos argentinos han sido censados bajo mi éjida y la fina punta de mi pequeño lápiz. 

Las viejas de Caballito se rieron de mí, pero yo con ellas hice mera estadística. Para mí son unas más del montón. 

Planeo solo por el pasillo del convento de Humahuaca. Pienso que no logré vivir en la ciudad del norte, pero sí conseguir morder su calle en CABA. 

Es un triste consuelo. Es un premio consuelo. Es mi alma de abuelo. Es mi sucio pañuelo. 

Sufro, bajo, harto, morfo, cago, pienso, luego existo. 

Ahora y siempre, por los siglos de los siglos: Todavía le temo a Dios. 

lunes, 16 de mayo de 2022

Nunca conseguí trabajo en el primer semestre

Cierto es. 
Nunca conseguí trabajo en el primer semestre. 
Nunca. 
Es cierto. 
Es un problema estadístico que mantengo con los trabajos formales. 
En relación...
de dependencia...
Una combinación poco feliz. 
A veces pienso que estoy maldito. 
Como si alguien equis hubiese echado una maldición sobre mí. 
Como si fuera el flaco ese que convierten en bestia. 
Pero yo no rechacé a ninguna vieja que haya venido a pedir cobijo de una tormenta. 
Por ende, es todo absurdo. 
Pura paranoía egocéntrica. 
O problemas de gente blanca marihuanera. 
No lo sé. 
El hecho es simple: Nunca pero quiero remarcarlo bien, en casi veinte años de vida laborable, nunca conseguí trabajo en el primer semestre. 
He elaborado concienzudas teorías al respecto: 
La más sostenida en el tiempo es la que aduce que los empleadores (en general) no toman personal en el primer semestre para así no tener que pagar dos aguinaldos. 
O simplemente para que no te toquen dos jodidas semanas de vacaciones. 
Por lo demás es todo bastante mezquino y berreta. 
¿Quien podría andar haciendo ese tipo de cálculo maquiavélico? 
A veces le damos demasiada entidad a los patrones. 
Y es sólo gente, y por lo general bastante obtusa. 
No importa la patronal. 
Lo que nos asesina poco a poco es esa sensación de andar pensando y repensandolo todo, como si la vida fuera un plano detalle de un telar donde vemos cada hebra del tapiz de forma meticulosa y extremadamente concienzuda. Innecesariamente detallada. 
Y en realidad, la vida es más bien como un plano general. Un gran pantallazo. A lo sumo un plano entero o americano. 
Sin embargo, la posibilidad de analizarlo todo en modo plano detalle es tan irresistible que no podes parar de darle el gusto a tu propia enajenación. 
Cuestión.
El día que consiga un trabajo (y espero que sea recontra bien remunerado, relajado, liviano y divertido) en el primer semestre del algún año perdido del calendario, entonces, recién entonces habré entendido que escribir todo esto fue inútil. Pero cierto.
Quizás pueril. Pero no por eso menos real.

PD: Otra gran verdad: Nunca conseguí faso en verano. 
Pero eso creo que sí nos pasa a todos. La cosecha no obedece los momentos más propicios para el deleite in situ. 

domingo, 8 de mayo de 2022

Mapache Fanfarrón o Por qué amo a los indios?

(El de la foto es el famoso Caballo Loco)

(No me voy a detener en cuestiones meramente coyunturales, o en lo mal llamado políticamente incorrecto, correcto, y lamarencoche... Expreso mis pensamientos de forma natural y directa, sin buscar ofender a nadie. Sólo trascribir de una manera más directa y sin filtros morales o correctos. Es todo. Hecha está aclaración molesta, empiezo el descargo.)

Tiempo ha que un niño cualunque de un barrio suburbano empezó a flashear con los indios. (Si, los mal llamados indios, aborígenes, o nativos americanos, originarios, etc). Los porqué son muchos, varios y son casi imposibles de rastrear, pero calculo que la televisión tuvo mucho que ver. Luego quizás la música y los libros. 

Creo que los primeros impactos fueron televisivos porque en la tele vi muchas películas al respecto, sobre indios peleando contra los "cara pálidas" o los "bocapeludas", que por lo general eran unos cowboys asquerosos, borrachos y violentos, asesinos de pueblos nativos. En cambio, ELLOS, los mal llamados pieles rojas, eran vistos por mis jóvenes ojos como un grupo de guerreros, con mucha mística y con mucha onda para vestirse, si señor. Reconozco que todo aquel plumaje de águilas me parecía increíble. Me sorprendía y me fascinaba por lo diferente, y por lo eminentemente varonil, en un sentido arcaico y gallardo. 

Por otro lado, de chico tendía a sentir pena o simpatía, o una mezcla extraña de ambas respecto a los villanos de las películas. Está claro que algunos villanos eran unos miserables o eran malos porque sí, o unos malditos psicos y en esos casos está claro que no lograban mi sdimpatía. Peerooo, en los casos donde son luchas territoriales donde vos sabes bien quien es el invasor y quien el invadido bueno, en esos casos la cosa se complica. Y no estamos siquiera hablando de seres del espacio exterior que sólo existen en nuestra imaginación, no, acá el OTRO es un otro real, de carne y hueso, que hasta podemos cruzarnos por la calle, o en algún pueblo perdido del país, o que hasta podemos cruzar a sus descendientes o que hsta mismo nosotros podemos tener parte de su sangre, por más que nuestra fachada nos haga pensar que eso es imposible y que nuestros ancestros vienen sólo de España, Italia o algún otro territorio de Europa.

Con los indios me pasaba que siempre me sentía del lado de su causa magna, la lucha por no perder sus territorios. Pero bueno, el debate es largo y aburrido. Ni siquiera quiero entrar en ese terreno, valga la redundancia. Pero me parece interesante siempre saber y aprender respecto de la gente que vivía en este enorme continente que va casi desde el polo sur hasta el polo norte y que conoces como AMERICA, el más bello y diverso continente de nuestro planeta TIERRA. 

No hay lugar para ningún tipo de debate al respecto. America es incomparable, y aunque algunos separatistas quieran dividir el continente en dos o tres partes, AMERICA es una sola, de Alaska hasta la Patagonia. Porque un territorio que en teoría se podría recorrer a pié de cabo a rabo no deja lugar a dudas de que es el mismo maldito territorio. Al margen de idiomas, colores de piel o subculturas. Pero tampoco quiero entrar en discusiones sobre mestizaje o colonialismo. Ni siquiera en debates históricos, que los amo, pero no es el hecho. 

Los Indios, son una parte importante de mi educación sentimental desde la más tierna infancia. Nacer y crecer en un territorio donde pasó lo que pasó bueno... Uno crece con todo ese derramamiento de sangre, esa usurpación histórica, esa invasión terrible. Pero ya está, uno no se siente culpable porque uno no fue partícipe de aquello, apenas podría decirse que somos descendientes de aquellos invasores y ni siquiera, porque el mestizaje es un hecho, y sobre todo en latinoamerica. 

Creo que el primer impacto fue con los indios de Peter Pan y ese "Jau" raro que decían. Pero el antes y después viene con Danza con lobos. Tengo un amigo que corrobora la teoría que a más de a un niño Millennial aquella peli lo marcó. Casi que por primera vez los indios dejaban de mostrarse en pantalla como mera comparsa para las aventuras de los vaqueros yanquis que siempre ganaban y se veía un poco más de la cultura, de las costumbres y de las vidas privadas en los tipis. No sé si fué algo muy buscado en principio pero resultó impactante a primera instancia. 

Después vendrían otras pelis sobre los indios (por lo general de la nación Sioux) como Thunderheart, The Doors (y la parte donde Morrison también flasheaba con los NNAA), etc, etc. Pero también hubo tiempo para pensar en los pueblos originarios del sur de América. Por ejemplo con la peli La Misión, que trata sobre la época de las colonias portuguesas y españolas en disputa en la zona de lo que hoy conocemos como la provincia de Misiones y aledaños. Las comunas de la orden Jesuita y la vida de los Guaraníes, entre otros pueblos subamazónicos. Después vendría las pelis de Indiana Jones también, (digo después pero en realidad todo sucedió más o menos al mismo tiempo entre los seis y los diez años), también Tintin (sobre todo la de El templo del Sol), etc. El flash con los Aztecas, los Mayas, y sobre todo los Incas que eran los más cercanos geográficamente y de lo cual me encargué de cumplir el sueño de conocer su antiguo centro histórico de poder. 

La lista de flasheadas es larga, y también los ritos que en mi etapa como Scout tuvieron un momento especial cuando estaba en la rama Raider y nos dividíamos en patrullas con nombres de pueblos originarios. En mi grupo scout éramos tan pocos que sólo quedaron 2 para cuando pasé por ahí. Los Charrúas y los Onas, a estos últimos pertenecí yo. El mambo de indentificación fue tan grande (tenía entre 15 y 16 ños) que me fue al museo etnográfico en San Cristobal, para busca un diccionario de Mapuche Español por ponerme un nombre totémico. Existía una iniciación de Totem donde uno se ponía un nombre que representaba más tu personalidad y un animal con el que se te identificara. No voy a mencionar el mío porque prefiero no hacerlo, pero era algo parecido a cuando Bart se une a los exploradores (los orgullosos ñoños le diría la caradura de su hermana Lisa) y el nardo mayor de Flanders que vendría a ser el dirigente le otorga una insignia y el rango de "Mapache Fanfarrón". Bueno, las cosas no eran tan simples pero no importa, sirve para ilustrar la idea. A mi esas cosas de chico y hasta parte de mi adolescencia me flipaban mal. Tener un nombre totémico, saler de campamento, vivir aventuras en la naturaleza, y demás cosas. Era lo más cercano de ser un indio, o lo que yo entendía que eso ero. Claro que los Scouts después tenían cosas medio de regimiento o algunas otras cosas ñoñas que no se sotienen hoy en día, o qui ni loco haría, pero en ese momento vivía mi mambo y era un poco darme el gusto de vivir cosas similares. 

Cuestión, he vivido mi flash. Lo he compartido (y aún comparto a veces) con un amigo, pero todo esto está más allá de todo análisis moral o políticamente in-correcto de todo el asunto de pueblos originarios, o su reclamo más que justo. Claro que no puedo ser tan hipócrita de no apoyar cualquiera de sus reclamos, aunque a veces algunos compañeros me vengan con el discurso de que los indios que hacen tal o cual bardo son indios chilenos o que son paraguayos, bolivianos, etc. Siempre que alguno de estos pueblos te pone en jaque por una cuerstión territorial existen dos respuestas. O los cagan a palos o tiros o los niegan como argentinos, ponen en duda su patriotismo, se dice que hay algun interés extranjero detrás de aquel reclamo y este último caso es algo muy típico de mis compañeros con los que compartimos un pensamiento nacional y popular. Para mí este discurso choca con nuestros principios nacionales porque antes que nada nos debemos la integración más que la alienación o aislamiento de sectores que se muestran en dicenso con nuestras políticas. Pero al margen de todo eso, cuando me dicen que tal o cual indio hace quilombo porque es de tal o cual país les respondo: no son de ningún países, ellos estaban antes de nuestra decimonónicas banderías nacionales o nuestras irrisorias banderías políticas. Entonces, callan, porque saben que lo que digo es cierto. Y fin del asunto. 

domingo, 1 de mayo de 2022

El primer trabajador

(Cristófolo Cacarnú, o como aprendí a enamorarme de todos los Toros Sentados del mundo). 



¿Que pensás reina Isabel? De la papa y el cacao. De esos indios en bolas. Y del pico del tucán...

Amenizando la rutina del feriante eterno, entretengo mi ego. Entierro la espada de la discordia que me imposibilitó un nuevo amor. 

Descubro que no toda ciencia tiene una mariposa en la cabeza. 

Vuelan tábanos por la selva, revolotean en mi corazón. zumban los zumbadores el zumbido del alma zumbadora. 

Me caigo en mi alimento vano de quejas. Deecoloro el muro de los lamentos que supe construir con tanta paciencia y parsimonia. La momia levanta su cuello para ser degollada por el espanto de Lepanto, del mármol infanto juvenil. 

Deteriorado, los dientes burbujean en un colorido frenesí carmesí y detengo mi panza para elevar mi alabanza en una tribal danza. 

Amar es amar tu reflejo virtual de mujer alegre que baila frente a su pantalla. Pero no tengo hagalla para decirte sin más lalla que gusto de vos porque no sé como hacer para escapar de los rechazos. 

La carabana justamente. 

Silbatina de piojo ábalos, injerto de mamertos trabaja seriamente en los boliches de las calles ayacuchos...

Y la mochila gen... basta. no...

Tacho todo. 

Destruyo la hoja. 

Prefiero empezar de nuevo. 

Felíz día del trabajador, indemnizado de vivir una rutina interminable. 

sábado, 30 de abril de 2022

Los guerreros del nuevo mundo



Existen una idea que atraviesa el pensar de varios de nosotros. Tendemos a elevar el status de los guerreros antiguos, aquellos que tenían una cultura del honor en combate y otras yerbas por el estilo. 

Bueno yo lo elevo más porque no me queda tiempo que perder

No hay tiempo de más, no hay tiempo de más...

Una hora es fatal. Un minuto igual...

No, no me digas que no se puede

No, no me digas que no se puede

No, no se puede volar...

Dedicado a san Geronimoooooo


viernes, 29 de abril de 2022

Y el rol protagónico es para...

 


 Vivimos en un mundo donde la competencia pueril entre nosotros es parte de la lógica del mercado y es status quo desangrar culos, almas y conciencias en estos tiempos. 

 Ser vendidos, ser comprados, ser manipulados por los mass media, por los amigos, los familiares, las parejas y los compañeros de trabajo. Todos sacan su tajada para destruir al otro y posicionarse en el mejor lugar posible. 

 La expresión "sálvese quien pueda" no es un chiste, es una triste realidad. Y es triste porque es lamentable que como humanidad nos hayamos dejado caer tan bajo. Porque la palabra que define el salvarse sólo a los codazos es PATETISMO. 

 La gente usualmente no quiere escuchar acerca de estos temas. Prefiere mostrar fotos de sus gatos, hacer bailes ridículos, o mostrar seudo logros que son completamente intrascendentes y no logran motivar mas que una semi envidia medio berreta. Porque todo bien pero ¿a quien carajo le importa?

 A nadie le importa nada lo del otro. Cuando no logramos concretar nuestros proyectos nos convertimos en unos mezquinos egoístas e hijos de puta. Sí, así sin más. Unos verdaderos forros de mierda que sólo esperan que al otro le vaya tan mal como a uno. Es lamentable. Siniestro y lamentable. 

 Pero vivimos en una sociedad que premia este tipo de actitudes. A aquellos que se creen grandes ganadores de lo que sea, mañana se les puede dar vuelta la tortilla y convertirse en unos verdaderos ignotos que nadie recuerda. 

 Y cuando queremos romper con esa lógica enfermiza lo hacemos por la negativa, con la violencia hacia el otro o uno mismo. Es la enajenación por la enajenación misma. No podemos tolerar esto, y que el sistema nos controle hasta en nuestras emociones más básicas. Estamos condenados así. 

 La pregunta es ¿por qué dejamos que este modelo nefasto de vida nos controle y manipule nuestro camino? Guiandonos así a un indefectible mal final. Porque sentir que si no logramos estar en primera plana no somos nada. Es todo muy lamentable por cierto. 

 Ahora ya no queda otra opción que pegarse un tiro en la capocha como hizo el pobre Cobain, porque si no podemos lidiar con el posmodernismo entonces ese es nuestro final cantado. A menos que logremos torcer la vara que determina nuestro destino y escapemos de la lógica alienante que gobierna nuestras consciencias y actitudes. 

 No existe una sóla forma de vivir, la cantidad es infinita, el tema es animarse a cruzar el espejo y ver más allá de lo evidente. Diría Leo-no- No?


viernes, 22 de abril de 2022

Un libro llamado Lolita

Lolita es una novela de Vladimir Nabokov publicada en 1955. Cuando esta novela salió de inmediató se desató la polémica por la temática de la obra. Y está bien, un libro que no incomoda es un libro muerto. Lo de Lolita es bastante particular porque aún hoy sigue levantando polémica. Es una de esas obras del pasado que de un modo u otro han sido canceladas por una parte bastante chillona de la sociedad. Vestiduras rasgadas aparte lo que se plantea en la novela es la historia de un amor no correspondido (como existen miles de escritos a lo largo y ancho sobre el tema) pero con la diferencia no menos importante que es el amor no correspondido de un hombre, un adulto, con una menor de edad, que encima queda a su cuidado como el único responsable, luego de la repentina muerte de la madre de ésta. Muerte que por otro lado está relacionado de alguna manera con el hecho de este amor prohibido. Pero no nos adelantemos. 

A diferencia de otras obras como "El reposo del guerrero", "El amante de lady Chatterly", "Trópico de Cáncer" o la mismísima "Madame Bovary", que en su momento fueron censuradas o repudiadas por el stablishment, hoy en día son obras (mismo "Aullido" de Ginsberg) que pueden ser leídas sin reparos y a duras penas podrían llegar a escandalizarnos. Obras que de alguna manera quedaron viejas en cuanto a su intención de incomodar a la sociedad. Porque los tiempos cambiaron, porque la sociedad ya no es tan autorepresiva y porque amores apasionados, infidelidades o simplemente sexo sin más, son cosas que todos aceptamos, todos vivimos y todos toleramos. Pero amores con menores de edad? Sexo con preadolescentes? No, eso es algo que no solo sigue sin tolerarse sino que hoy en día hasta es más controvertido que en esa época. Hemos ido para atrás? Hemos involucionado como sociedad? Hoy en día nadie en su sano juicio condenaría una obra como Madame Bovary por el mero hecho de que trate de una mujer que es infiel a su marido. O sea, creo que esa actitud hasta es reivindicada como un modelo de emancipación femenina, de que las mujeres no son cosas y que no son objetos. En definitiva, que cada cual, sea hombre o mujer, está autorizado a hacer lo que le plazca sin dar explicaciones y chau. Ahora bien, hacer lo que le plazca dentro de los límites de lo tolerable, lejos de cualquier doble vara y lo más alejado posible de la hipocresía, pero que no se metan con los niños, ahí claro que no. Eso si que no. 

Lolita es una novela controvertida creo que por dos razones puntuales que no se dicen mucho. Más allá del amor prohibido, o la obsesión reprobable del protagonista con una hija adoptiva menor de edad, hay otras cuestiones que enervan a los censores actuales. Una de ellas es que la novela se hizo famosa. Toda la polémica no sirvió más que para convertirla en una novela de culto, una de esas obras de lectura obligada que algunos leen a regañadientes y después critican por ser moralmente reprobable, pero la realidad es otra. La verdad del asunto es que es una buena novela, una excelente novela y no importa si el autor escribió mejores novelas como "Pálido fuego" o "Ada o el ardor", la cosa es que desde que empezás no podes parar de leerla, está increíblemente bien escrita, es absolutamente disfrutable su lectura y muy atrapante su trama. Y más allá de esos slogans vacíos de sello editorial, Lolita es un verdadero clásico contemporáneo. Y ahí me sumergo en el segundo punto por el cual es controvertida la obra hoy día. Es controvertida por el mismo motivo por el que pienso que es una obra maestra. Porque la historia no está contada desde la supuesta "victima" de un abuso. No, está contada desde el lugar privilegiado del protagonista, un gris profesor de literatura que sufre por su amor incontenible hacia una prepúber. Esto justifica su accionar? En ningún momento de la novela se hacen observación morales acerca de si está bien o mal lo que hace, eso queda en cada lector y por eso es excelente. Está claro que no es una novela para cualquiera. Es una obra para leer en la madurez, entender la problemática y de alguna manera llegar a la conclusión de que no existen vencedores ni vencidos en la obra. Todos son víctimas los unos de los otros. Lolita no ceja en manipular a su antojo a Humbert y lo vive de una manera desvergonzada. Él, por su parte, no puede cortar esa obsesión malsana que tiene con las preadolescentes, más allá de su trágica historia personal de juventud cuando tuvo su primera noviesita que murió repentinamente y le dejó una especie de obsesión crónica con las chicas de esa edad. No existen análisis psicoanáliticos que validen su historia, ni que nos ayuden a comprender mejor su psique. La realidad es que el tipo tiene esa debilidad, y termina siendo un arrastrado, un pobre tipo sin amor propio y la verdad, que el final, cuando vuelve a ver a Lolita después de todo lo que pasaron y ella está esperando un hijo de otro tipo, pero él aún acude a ella para acercarle dinero es desolador. Es una escena tan angustiante que de verdad si no te conmueve ese final es que no tenes corazón. Pero eso no te coinvierte en un violín sopapa come niños, eso es lo que nos cuesta entender hoy en día. No podemos permitirnos a nuestro buen pensar tener empatía con ese pobre diablo. Y creo que en eso es donde fallamos como sociedad. Cuando demonizamos como si el mundo fuera tan simple como buenos y malos. Y en verdad, el mundo es mucho más complejo que eso y en el fondo lo sabemos. Sabemos que el mundo está lleno de grises y que nosotros no estamos ajenos a eso. También somos unos soretes con nuestro semejantes, aunque no robemos, ni violemos ni matemos a nadie, también agredimos y lastimamos. No podemos tolerar la idea de que aquel que parece ser una encarnación del mal también tenga sentimientos. Entonces, es en este sentido, que me parece que Lolita es una obra maestra. Porque nos hace indigar acerca de nosotros mismos, que nos interpela a todos, nos hace ver que las cosas no son tan simple y fáciles. Claro que una novela donde la chica es víctima de un violador hasta que se cansa y lo mata, o hasta que huye, o muere, etc, también es importante. Pero es importante en el sentido testimonial del hecho, como lo son las películas sobre los desaparecidos, el holocausto, etc. Pero una novela así no plantea ningún riesgo, no nos hace pensar más allá del hecho de que existe genta mala y gente víctima. Acá en Lolita, una novela de ficción, está más que claro que no se trata de una apología de la pedofília. De hecho, no creo que ningún violín se haya destapado por leer Lolita, al contrario. El final del personaje es desolador, nada bueno le espera a un tipo que no sabe amar de una manera sana a una niña de doce años. Lo que nos plantea el libro entonces es algo más prfundo, algo que nos deja pensando y que abre en definitiva el debate para pensar en las relaciones que llevamos a cabo todos los días con nuestros congéneres.