Llevate toda la escoria que trajiste. Llevate a toda la mala onda y a la gente innecesaria y poco feliz. Llevate a los amargos de espíritu. A los refutadores de leyendas. A los frígidos y a los solemnes que no pueden disfrutar un minuto de vida sin amargarse el día. Llevate toda la garufa y mala vibra.
Chau 2013.
https://www.youtube.com/watch?v=NKWCJTRTaJU
Hola 2014.
martes, 31 de diciembre de 2013
lunes, 16 de diciembre de 2013
Sagitarianas
Las bravas guerreras sagitarianas son como amazonas palpitantes. Me desvelan, me atrapan, me atacan.
Las sagitarianas son como valkirias queridas, feroces, pasionales, amantes.
¿Cuerdas? Un poco locas, un poco brujas. Sensibles. Dionisíacas. Místicas. Sensuales.
La conjunción precisa de nuestro segundo chakra nos hace pensar que fuego contra fuego se alimenta y que todo lo demás, sobra en un mundo donde, si los elementos no coinciden, se destruye el magma perpetuo.
No mas reptiles, ni animales fríos. Ni insectos, ni maremotos. Solo un grado certero de animales mitológicos o cuadrúpedos mamíferos, dignos del amor que se merece un animal de sangre caliente.
Flechazo entonces para este viejo León de Nemea.
sábado, 7 de diciembre de 2013
Pibes y porqueterías
Era sábado a la tarde y tuve que dejar mis juegos para acudir al cumpleaños. La cita era a las cinco de la tarde en el edificio que estaba doblando la esquina. A las 20 horas era le horario fijado para que nuestros padres nos fueran a buscar.
Leandro festejaba sus primeros diez años de vida. Momento importantísimo para cualquier niño que tenga consciencia de su otredad.
Me di un baño y me perfume con medio frasco de perfume Pibes. Me puse una camisa cuadriculada y unas bermudas. Y zapatillas claro.
Cuando llegué estaban casi todos mis compañeritos del colegio, mas algún que otro familiar de Leandro y amigos de otro lado.
En principio nos juntamos en grupitos. Pero después, la hermana mayor de Lea puso música y un poco se nos incitó a bailar con las chicas.
A mi me gustaba Andrea. Una compañera de piel muy blanca y pelo largo, negro y ondulado. Era un poco sabelotodo, muy charlatana y tenía pequitas en su cara.
Alguien que no recuerdo propuso el juego de la botellita. Otro u otra, propuso algo de un semáforo. Yo no sabía que eran esas cosas. Parecían juegos. Claro, lo eran, pero implicaban besos con las chicas.
Parecía todo un desafío. Tendría o no mi primer beso? Al parecer mi madre me había contado que cuando estaba en el jardín, una compañerita, Celeste, siempre Celeste, nos curzó con su madre en un supermercado y que ahí nomás donde me vió, me estampó un beso con mucha convicción. Al parecer yo me quedé inmóvil y con la cara roja como un tomate. Pero la verdad es que no me acuerdo. Asi que no se si vale...
En esta ocasión, yo solo deseaba que me tocara con Andrea y ninguna mas. Ya ni recuerdo las reglas del juego. Solo se que en determinado momento tenías a merced a alguien y le dabas a elegir entre verde (en el cachete), amarillo (pico), rojo (beso intenso de mas de diez segundos) y para los mas osados ultravioleta (beso imposible de chupón). Nadie se animaba todavía a este último. Pocos años después, en séptimo grado, ya habría varios incursionando en "transar", pero por ahora lo mas osado era el rojo.
Un compañero mío, Ramiro, un verdadero gilipollas, le tocó con Andrea y aventuró con un ultravioleta, pero fue rechazado y Andrea quedó descalificada. A ese Ramiro quería romperle la cara. Bueno, siempre había querido rompérsela, pero ahora me daba mas motivos. Perdía así la posibilidad de besar a Andrea.
Sin embargo otra compañerita me detuvo y me pidió amarillo. Tatiana. Petisa, trigueña, linda. Abría ya un gusto por las petisas que duraría hasta hoy día. Sin embargo el pico pasó rápido y casi ni lo noté.
Algunos se pelearon, otros dejaron el juego. Pero volvimos a jugar y esta vez, Andrea volvía a las pistas. Tuve que tolerar que besara a otro cretino, pero pasó sin pena ni gloria. Para los dos fue indiferente. Dábamos vueltas y vueltas y parecía que nunca me iba a tocar con ella, sin embargo se dió la oportunidad y cuando ya parecía que todos estaban ya aburridos de este juego precoz, Andrea se plantó frente a mi.
En un acto de total osadía le pedí un rojo fuerte. Violento. Al principio no quería acceder, pero todos insistieron ante mi inmutabilidad. Ella finalmente aceptó y antes que pudiera siquiera reaccionar, me agarró de las ridículas solapas de mi camisita y me estampó un besos. Todos se pusieron a contar a nuestro alrededor los diez e interminables segundos. Abrí los ojos y vi que ella los tenía cerrados, y su cara estaba tan roja como un tomate maduro. Yo sentía que era el mejor momento de mi vida. Cuando llegaron a diez, todos vitorearon y ella inmediatamente me empujó y caí en la cama que estaba atrás mío. Salió corriendo del cuarto y a mi me daba vueltas la cabeza. Un par de compañeritos me felicitó y otros me dijeron "guacala, como pudiste besar a Andrea el loro".
Nunca supe si para Andrea fue importante o no. Nunca me animé a decirle que me gustaba. Terminamos la primaria y le perdí el rastro por mucho tiempo. Luego la crucé una vez por los pasillos de Filosofía y Letras, pero creo que no me reconoció.
Y así esa tarde, después que nos dieron la bolsita con los caramelos, me volví a mi casa con mis viejos. Con la cabeza dando mis vueltas, luego de haber vivido mi primer experiencia romántica de mi vida.
Y todo gracias al perfume Pibes.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Café con lex Luthor
Es el mediodía. En un rato parto hacia la librería. No comí nada ultimamente. De todos modos, de buena gana, me tomaría un rico y nutritivo café con leche. Un café "conlex", un café con léxico, un café con Lex Luthor. Simples mentes, porque Lex no puede soportar que un no humano, un ideal nietzscheano, representado en un alien en calzitas, le robe protagonismo en esa sociedad de hambruna que él mismo se encargó de crear. Porque somos como robots, directo al matadero. Ya no creo en los héroes ni salvadores.
Ya no creo poder seguir viviendo con instinto gregario. Para nosotros, la libertad. Para mi, el aislamiento y la soledad. Porque los burócratas anti héroes, los refutadores de leyendas como Luthor, coparon la parada, y ganaron hace rato. Ganó el aburrimiento y el hastío. Ganó la mediocridad y el nihilismo. Ganaron los tecnócratas. Ellos no tienen imaginación. Pragmáticos y burócratas, ellos ganan la pelea desde el comienzo de los tiempos terrícolas. Pero mas allá de todo este mejunje arbitrario de opiniones altamente cuestionables y subjetivas, mi pensamiento se resume a una sola cosa. Quiero tomarme un café con leche. Un café conlex..
miércoles, 4 de diciembre de 2013
La llamada de tu luz
Espanté las culpas de tu amor y todos los pormenores que me trajeron tus reclamos de plazos vencidos. La sintonía de amor se columpió como un mar abisinio de verdades desoladoras para el alma.
Pero la culpa de los desastres universales no tiene nada que ver con tu partida improvisada.
La división de mares rojos y soles grises, trajo como recompensa la fruta pasional del deseo caníbal primario.
Ahora ya nada puedo con tu laxitud extrema. Un día subiste a mi vida y otro día cualquiera te bajaste.
No siento nada. Ni dolor. Ni tristeza. Ni alegría. Ni soledad. Solo una tranquilidad parsimoniosa.
Un temporal se avecina en mi ciudad, pero en tu casa quedaron solo despojos de un amor disfrazado.
Tenga Dios piedad de mi alma pecadora, al intentar amar, con el corazón vacío.
Un día de brusca alegría me reencontré con tu fantasma le pedí disculpas.
El groove pormenorizó la velada.
Soy un gastronómico contento ahora.
Soy un periodista del New Yorker, con la primicia parada.
Soy el leonino irredento, que transforma dolor en placer.
Soy una bola germinal de fertilidad al por mayor.
Soy un Dios greco romano, sediento de sexo dionisíaco.
Soy un lustre para la sociedad conservadora y liberal.
Soy un peronista incorregible que lee a Borges y se pajea con Freud.
Destruyo toda sintomatología de la venganza mas pueril y te digo que tus poemas estériles ya no pueden afectarme. Serás una mala poeta, pero sos flor de puta. Eso te hace seguir en pie.
Mi pecado mayor es tener una lírica tan potente como mi fuerza vital. Y ya mi segundo chakra se funde con otros, para regocijarme en el hecho verídico de que ya no me importa nada de lo que piense o diga alguien que para mis ojos es tan esencial como lo invisible.
Pero la culpa de los desastres universales no tiene nada que ver con tu partida improvisada.
La división de mares rojos y soles grises, trajo como recompensa la fruta pasional del deseo caníbal primario.
Ahora ya nada puedo con tu laxitud extrema. Un día subiste a mi vida y otro día cualquiera te bajaste.
No siento nada. Ni dolor. Ni tristeza. Ni alegría. Ni soledad. Solo una tranquilidad parsimoniosa.
Un temporal se avecina en mi ciudad, pero en tu casa quedaron solo despojos de un amor disfrazado.
Tenga Dios piedad de mi alma pecadora, al intentar amar, con el corazón vacío.
Un día de brusca alegría me reencontré con tu fantasma le pedí disculpas.
El groove pormenorizó la velada.
Soy un gastronómico contento ahora.
Soy un periodista del New Yorker, con la primicia parada.
Soy el leonino irredento, que transforma dolor en placer.
Soy una bola germinal de fertilidad al por mayor.
Soy un Dios greco romano, sediento de sexo dionisíaco.
Soy un lustre para la sociedad conservadora y liberal.
Soy un peronista incorregible que lee a Borges y se pajea con Freud.
Destruyo toda sintomatología de la venganza mas pueril y te digo que tus poemas estériles ya no pueden afectarme. Serás una mala poeta, pero sos flor de puta. Eso te hace seguir en pie.
Mi pecado mayor es tener una lírica tan potente como mi fuerza vital. Y ya mi segundo chakra se funde con otros, para regocijarme en el hecho verídico de que ya no me importa nada de lo que piense o diga alguien que para mis ojos es tan esencial como lo invisible.
domingo, 1 de diciembre de 2013
ÚLTIMO PROGRAMA de CONVIVENCIA SAGRADA!!!
Nos veremos en nuevos programas, nuevos formatos, y por la vida misma.
No se pierdan. No se dejen embalar por la basura cultural ya digerida de la televisión y la radio comercial. Hay nuevas voces pugnando por salir.
Hasta luego y adiós para siempre!!!
Convivencia Sagrada.
sábado, 16 de noviembre de 2013
La estirpe del guerrero
Como Leonardo Favio decía respecto a su cine, solo puedo acercarme a escribir algo cuando mi coranzoncito tiene algo para decir.
No pretende medirme con un genio de la talla de Favio, pero siento alguna verdad latente en esas palabras. No se puede escribir con una pena o un vacío. Pero cuando el corazón tiene algo para decir es válido. Las heridas sanaron y elegimos seguir siempre los caminos que tengan corazón.
El otro día, reviendo la saga Saint Seiya, el personaje que siempre me gustó, el dragón Shiryu, me develó una gran verdad.
Cada uno de los cinco caballeros que encarnan la serie de animé, deben proteger a la diosa Atena y al mundo de las fuerzas del mal.
Me di cuenta que cada uno de ellos representa algún tipo de valor para el espíritu del guerrero. Seiya es claramente la voluntad. Hyoga es las emociones. Jon es el amor y la sensibilidad. Ikki es el coraje. Y el dragón Shiryu es el sacrificio.
Shiru, a lo largo de toda la saga siempre se sacrifica por los demás. Sacrifica su visión para que vivan el Pegaso y Andrómeda. Sacrifica su vida para arreglar las armaduras, Sacrifica su vida para que pasen de la casa de Capricornio. La vida de este caballero es un sacrificio constante y perpetuo.
¿Que valor encarna el sacrificio entonces en la vida de los guerreros?
Siempre sentí que para mi lo peor que hay en la vida es sacrificarse. Sacrificar diversión en por de un bien superior, Sacrificar felicidad para que otro la obtenga. Sacrificar la propia autoestima para que otro eleve al máxima la suya. Sacrificar lo material para dárselo a otra persona. Sacrificio para mi siempre fue sinónimo de abstención, de control, de represión, de coartar libertades.
Sin embargo hay algo notable. En la concepción del guerrero clásica, los héroes se sacrifican en detrimento de un bien superior, de la salvación del pueblo, etc.
Sin embargo, hoy en día, en estos tiempos, tan antagónicos a los tiempos míticos, ya no tenemos dioses o criaturas fantásticas contra los cuales combatir. No existe el enemigo externo. El único enemigo es uno mismo y el campo de batalla se libra en nuestro interior.
El peor enemigo que podemos tener es nosotros mismos, porque nos conocemos lo suficiente como para que la batalla dure toda nuestra vida.
Ese combate desgasta y es hasta inevitable. Pero podemos encontrar la solución. Podemos salir a buscar falsos enemigos en el exterior. Meternos en la cruz roja o de mercenarios en alguna guerra perdida en el extenso globo. Sin embargo el combate final siempre será con nosotros mismos.
Por eso la mejor opción es hacerle frente al yo-némesis y destruir nuestra propia imagen. La imagen falsa que creamos de nosotros mismos. Y sacrificar, no nuestros gustos o placeres, sino esa visión errada de que somos de determinada manera. No hay peor derrota que la autoproclamada.
martes, 29 de octubre de 2013
Reconstrucción de los hechos
Cuando me abrieron, descubrieron que tenía un enfisema pulmonar. Por eso la tos de las últimas semanas. Pero lo realmente serio es que la autopsia reveló que tenía un cuerpo mas avejentado de lo que debería.
Una hora antes había estado hablando por teléfono en la parada del colectivo, rumbo al trabajo. Una llamada atea y sin misericordia me distrajo del mundo por unos instantes. Yo justo había bajado del cordón de la vereda en el momento que el colectivo, en vez de detenerse, me embistió de lleno, dando mi cabeza contra el frío pavimento. Mi cráneo partido en dos, debe haber sido un feo espectáculo de ver...
Esa mañana había cambiado los vestigios de un viejo amor agónico, para sumergirme en una nueva fragancia romántica. Mi embelesado carisma, levantaba sin titubeos una autoestima destrozada y mutilada. Las cosas empezaban a cambiar. Pero la noche anterior, una bruja, de la cual si apenas tengo datos, me deseó el mal y mi final. Pensé que era una vieja amargada y resentida con los hombres, pero al parecer fue una joven celosa y despechada. Ya no importa el desarrollo de los hechos, la realidad es que ahora estoy rodeado de lenguas de fuego, consumiendo mi avinagrado cuerpo corroído por la distancia y la indiferencia.
La pelotudez, aniquiló las ansias... para siempre.
lunes, 21 de octubre de 2013
La desilusión
La desilusión de aquello que uno pensaba sería otra cosa. Y pensar las cosas que uno podría haber hecho en detrimento de esa ilusión.
Desilusionado por todo el amor que uno dio para que uno pase al olvido sin mas historia ni problema.
La falta de afecto, de interés, de preocupación y de ganas por mejorar las cosas se traslucen en una total desilusión con la vida.
Idealizar el amor lleva a la gran desilusión y entonces de a poco se empiezan a perder todos los sueños y utopías para recaer en la etapa mas abyecta del nihilismo, que siempre se supera.
Entonces el cachetazo kármico que te va a dar la vida te hace dar cuenta que fuiste un cretino y no valoraste lo que te había dado. Con el tiempo caen las fichas, pero ya es tarde para arreglar las cosas.
Pero estas bien y no tenes necesidad de querer volver al pasado a enmendar tus errores.
Entonces todo fluye como en el río. Y te dejas fluir, y los afectos y relaciones pasan a ser piedras en el fondo, río arriba. Tu camino se abre hacia mejores caminos, para desembocar triunfal en el mar.
Desilusionado por todo el amor que uno dio para que uno pase al olvido sin mas historia ni problema.
La falta de afecto, de interés, de preocupación y de ganas por mejorar las cosas se traslucen en una total desilusión con la vida.
Idealizar el amor lleva a la gran desilusión y entonces de a poco se empiezan a perder todos los sueños y utopías para recaer en la etapa mas abyecta del nihilismo, que siempre se supera.
Entonces el cachetazo kármico que te va a dar la vida te hace dar cuenta que fuiste un cretino y no valoraste lo que te había dado. Con el tiempo caen las fichas, pero ya es tarde para arreglar las cosas.
Pero estas bien y no tenes necesidad de querer volver al pasado a enmendar tus errores.
Entonces todo fluye como en el río. Y te dejas fluir, y los afectos y relaciones pasan a ser piedras en el fondo, río arriba. Tu camino se abre hacia mejores caminos, para desembocar triunfal en el mar.
sábado, 5 de octubre de 2013
poema de un hippie, un sábado a la tarde
Poema de un hippie, un sábado a la tarde.
Rodeado de unas sedas de la India,
un olor a sahumerio y cedrón flota en el aire pacífico de la tarde,
el silencio es solo interrumpido por la canción Lady of the island,
en el wincco, todo suena con beatífica paz,
corre el agua de una ducha mientras.
Son las 4 de la tarde y todo esta calmo.
Es el amor de primavera que sobrevuela el pueblo en 1969.
lunes, 30 de septiembre de 2013
Antonino, el poeta maledeto
Mucho se ha dicho ya sobre Antonin Artaud en este blog, a lo largo de estos 6 años de Camafeos. Es uno de nuestros máximos referentes junto con Van Gogh, Rimbaud, Rembrandt, Leonardo Favio y Spinetta, entre otros.
Pero es notable seguir encontrando escritos donde el alienado y sufrido artista nos ponía en evidencia su sensible visión de la vida. Un cuasi actor-poeta-dramaturgo-filósofo, Artuad es de ese tipo de multiartista inagotable y necesario para entender la vida de aquellos que no encajan dentro de ningún parámetro de vida. Acá unas lineas de su correspondencia con el actor Jean-Louis Barrault.
"...veo que los que viven a mi alrededor no tienen ni siquiera conciencia de su propia vida. Ya que vivir no es seguir monótonamente el curso de los acontecimientos, en la rutina habitual de ese conjunto de ideas, de gustos, de percepciones, de deseos, de inapetencias que uno confunde con su propio yo, y entre los cuales uno se sacia sin ir mas lejos y sin buscar mas allá. Vivir es dominarse y cada hombre no hace nada mas que abandonarse a sí mismo..."
Rodez, 1944.
Eso fue lo que terminó haciendo Artaud, abandonarse a sí mismo. Encontrado en el piso, al lado de su cama, cuatro años después. Herido por vivir. Muerto de agonía. No pudo dominar sus pasiones y así brillar. En cambio su destello vive en aquellos que creemos en una vivencia plena. Aunque el costo sea elevado.
(Foto de Man Ray)
miércoles, 4 de septiembre de 2013
1990 y el último mundial con épica
Si ya se, cuando fue el mundial de Italia 90 yo tenía apenas 6 años y era muy chico para acordarme. Sin embargo... me acuerdo muchas cosas.
Al haber nacido en el año 1983, claramente es imposible que recuerde la odisea del '86, pero ya en 1990 empezaba primer grado y ese año sería definitorio en mi vida. Una maestra, esposa de un ex milico me había tomado de punto y me exponía a humillaciones adelante de toda la clase, haciendome odiar ir al colegio. Me agarraba de las paredes con tal de no ir. El cambio del jardín a la primaria, todo de blanco e intentando aprender a leer y escribir, así como a sumar y restar, era la agonía misma. Atrás había quedado la enseñanza lúdica que tanto amaba del jardín.
A todo esto, quizás sea casualidad, quizás no, me agarró un ataque de asma que tuve que enfrentar con largas jornadas de nebulizaciones. No podía casi hablar ya que estaba tosiendo o sin aire. Así que si, no pasaría desapercibido el año 1990.
Cuando llegó el mundial, en junio o julio, recuerdo algunas cuestiones de propaganda como jugadores de la desaparecida Checoslovaquia, en tapitas de Mendicrim, yogures y otras cosas random por el estilo.
El primer partido lo miré con mi hermano cuatro años mayor, en el living de nuestra casa en Catalinas Sur. Argentina jugaba el primer partido ya que era el último campeón. Perdimos 1 a 0 con Camerún. Un seleccionado de negros muy bien entrenados que salieron con todo a demostrarle al mundo que los africanos serían los próximos campeones del mundo de ahora en mas. Sin embargo quedó en un gentil amague... por suerte.
Luego se sucedieron partidos muy épicos como el que fué contra Brasil, donde parecía que en cualquier momento nos mandaban a casa. Colgados del arco, los jugadores argentinos jugaron un partido horrible contra una selección superior. Pero un pase magistral del Diego mas épico (recuerdo del 86) hacia un alocado pájaro Caniggia, convirtió el milagro en realidad y pasamos con los huevos en la garganta.
A todo esto sonaba la canción del mundial "Una estate italiana". Un tema de una especie de dúo a lo Roxette, pero tano. Esa cacnión sonó tanto, quedó tan impregnada en el inconsciente colectivo de todos aquellos que vivimos aquel mundial, que quedó como la mejor canción de los mundiales. Tiene una épica difícil de reemplazar.
Luego jugamos con Italia y el partido se definió por penales, haciendo del arquero suplente, Goycochea, el héroe del mundial. Atajó un par de pelotas que nos consiguieron el pase, dejando al anfitrión fuera del torneo, para odio de los millones de italianos que miraban por tv.
La final la recuerdo bien. Un partido trabado contra Alemania. Argentina hebía vuelto a confiar en sí. Estaba a un paso del milagro de conseguir dos copas consecutivas. Pero las cosas no iban a ser tan fáciles. Arriba del partido se decidió la final. Y por cuestiones políticas, se dice que se le regaló la copa a la Alemania, que acababa de unirse luego de 45 años de estar dividida. ¿La forma? Fácil, otorgándoles un penal que nunca fué. Así los alemanes festejaron felices la copa y su unión y hoy soy otra vez una potencia mundial de temer y nosotros seguimos pateando bananas en el puerto. Nunca volvimos a la gloria ni a jugar una final. Todos amagues que se diluyeron en la nada misma, como un triste eco de un pasado glorioso. El mundial siguiente sería aquel al que a Maradona, ya bastante hecho mierda, le cortaron las piernas con toda esa pantomima del anti doping.
Pero el mundial '90 tuvo todos los condimentos para ser el ultimo gran mundial con épica. Por eso me río cuando los pibes mas chicos que yo dicen que Riquelme es el mejor jugador de todos los tiempos. Yo les respondo... yo he visto a Maradona. Y se callan porque no saben de que hablo y a la vez saben que no vieron la última gran épica del fútbol argentino y del mejor jugador de todos los tiempos. 10.
Y yo lloré, con el Diego lloré y lloré, por la final que nos robaron. Y tenía 6 años y me desayunaba de un mundo corrupto por primera vez. Pero yo lloraba mas que nada porque él, el que se había convertido en mi ídolo en ese mundial lloraba. Y ya estaba viendo a uno que había dejado su estatus de mortal para entrar al panteón de los semidioses y héroes.
domingo, 1 de septiembre de 2013
El tema mas triste del mundo
De chico tuve una gran sensibilidad por el tema de los desaparecidos en mi país. Y con la guerra de Malvinas lo mismo. Solía llorar muy fuerte cuando veía las imágenes de los documentales donde estaban los chicos de la guerra sufriendo de frío y hambre en el extremo sur.
Nunca entendí porque la violencia y el odio hacia los propios hermanos. Me parecía inconcebible que se hubiera secuestrado, torturado y matado a pibes tan jóvenes.
Cuando tenía catorce años vi la película "La noche de los lápices" de Olivera que trata sobre la desaparición de un grupo de jóvenes de un centro de estudiantes de La Plata que habían pedido al gobierno por el boleto estudiantil y fueron vistos como subversivos. Ok, es claro que son los mas famosos mártires de la sangrienta dictadura del '76 pero casos como esos hubo muchísimos mas. Cuando terminé de ver la película lloraba. Lloraba mucho por ellos, lloraba de rabia por el odio de las personas que hicieron eso. Lloraba como lloré cuando vi Iluminados por el fuego y el mismo odio caía sobre otra generación de jóvenes. La misma injusticia. Lloré cuando vi Missing de Costa-Gavras que trata sobre lo mismo pero en Chile. Lloré, lloré y lloré porque pensé lo horrible que hubiera sido para mi perder amigos, pareja, familiares en cosas así. Perder un hermano, perder padres, amigos. O si yo hubiera sido desaparecido, el dolor que hubiera vivido, el dolor de mis padres por no saber donde estoy, si tengo frío, hambre, dolor. El dolor de ser enviado a una guerra y dejar a mis afectos en un estado de tensión constante. Pienso en la injusticia que ejerce gratuitamente el hombre sobre el hombre.
Tuve una educación que me llevó a tomar muy en serio el asunto de la desaparición de personas y siempre me generó mucho dolor que hayan pasado esas cosas. Hoy en día todavía quedan algunos encapuchados oscurantistas que quieren volver a implantar el estado de terror en la población. No tienen quorum por suerte, sin embargo de vez en cuando ejecutan a alguna pobre víctima para desestabilizar la democracia y volver a traer su reino de terror. Es difícil atrapar a todos los asesinos que andan huérfanos de Videlas y Masseras, pero sueño con el día que no haya ni un solo secuestrado mas, ni un solo torturado ni desaparecido mas.
Todo esto surgió por escuchar la canción de Vangelis de la peli Desaparecido. La melodía mas triste del mundo, como lo son las páginas de nuestra historia que musicaliza.
http://www.youtube.com/watch?v=Z-rb1r2XcX4
Nunca entendí porque la violencia y el odio hacia los propios hermanos. Me parecía inconcebible que se hubiera secuestrado, torturado y matado a pibes tan jóvenes.
Cuando tenía catorce años vi la película "La noche de los lápices" de Olivera que trata sobre la desaparición de un grupo de jóvenes de un centro de estudiantes de La Plata que habían pedido al gobierno por el boleto estudiantil y fueron vistos como subversivos. Ok, es claro que son los mas famosos mártires de la sangrienta dictadura del '76 pero casos como esos hubo muchísimos mas. Cuando terminé de ver la película lloraba. Lloraba mucho por ellos, lloraba de rabia por el odio de las personas que hicieron eso. Lloraba como lloré cuando vi Iluminados por el fuego y el mismo odio caía sobre otra generación de jóvenes. La misma injusticia. Lloré cuando vi Missing de Costa-Gavras que trata sobre lo mismo pero en Chile. Lloré, lloré y lloré porque pensé lo horrible que hubiera sido para mi perder amigos, pareja, familiares en cosas así. Perder un hermano, perder padres, amigos. O si yo hubiera sido desaparecido, el dolor que hubiera vivido, el dolor de mis padres por no saber donde estoy, si tengo frío, hambre, dolor. El dolor de ser enviado a una guerra y dejar a mis afectos en un estado de tensión constante. Pienso en la injusticia que ejerce gratuitamente el hombre sobre el hombre.
Tuve una educación que me llevó a tomar muy en serio el asunto de la desaparición de personas y siempre me generó mucho dolor que hayan pasado esas cosas. Hoy en día todavía quedan algunos encapuchados oscurantistas que quieren volver a implantar el estado de terror en la población. No tienen quorum por suerte, sin embargo de vez en cuando ejecutan a alguna pobre víctima para desestabilizar la democracia y volver a traer su reino de terror. Es difícil atrapar a todos los asesinos que andan huérfanos de Videlas y Masseras, pero sueño con el día que no haya ni un solo secuestrado mas, ni un solo torturado ni desaparecido mas.
Todo esto surgió por escuchar la canción de Vangelis de la peli Desaparecido. La melodía mas triste del mundo, como lo son las páginas de nuestra historia que musicaliza.
http://www.youtube.com/watch?v=Z-rb1r2XcX4
viernes, 30 de agosto de 2013
Waiting for the sun
Estamos esperando el sol. Esperamos el calor. Estamos esperando que llegue el verano.
Queremos viajar. Queremos meternos al mar. Queremos comer asado y sentir la brisa estival.
Somos criaturas nacidas en el cono (culo) del mundo. En la punta sur del planeta.
Tenemos frío la mayor parte del año. Hay muchas nubes que nos tapan el sol. Llueve.
Por eso cuando llega el calor elevamos una alabanza al soberano astro de las bermudas y las mayas.
Amamos los veranos porteños. Las playas inexistentes de la ciudad y el calor pegajoso de las sábanas.
Somos así. Amantes frustrados del verano. Somos los novios celosos del verano. Los resentidos de los países cariocas. Solo una nube de humedad en nuestro eco sistema nervioso puede hacernos amar el invierno.
Por eso. Que reine el verano por siempre. Nuestros almas de fuego migrarán con el primer atisbo de frío hacia las doradas tierras y manzanas del sol.
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