domingo, 23 de julio de 2023

El escritor, el astronauta, su mujer y su amiga



I
Cuando Sebastián puso un pie en el nuevo colegio, esa mañana fresca de verano de principios de siglo, le pareció que su vida era una condena eterna. Estudiar era un suplicio y como la cosa se estaba extendiendo más de lo necesario, asumió que su vida sería un constante "repetir historias".
-Ah si, recuerdo a tu hermano- respondió la profesora con desdén para luego seguir con la clase. 
Sebastián sentía que ni siquiera mostrar la carta de mi hermano estudió acá antes que yo era una buena idea. Desconocía las fechorías de su hermano pero calculaba que no se habría quedado atrás. La inquietud y el ansia por llamar la atención era un mal de familia. 
Durante su primer día de clases no se habló con nadie. Recién al segundo se animó con un compañero que parecía venir de otra escuela como él. De a poco se fueron hablando y conociendo. Ambos amaban la música y Seba no tardó en inyectar una pasión olvidada en lo profundo del corazón de su nuevo compañero de banco: el amor por el rock. 
Al poco tiempo, Seba y Thiago se fueron conociendo con algunos más chicos del colegio y fueron organizando su propia pandilla. Thiago era demasiado serio y Seba un poco más desfachatado, lo cual los llevaba a veces a confrontar, pero en general se complementaban y tenían buena química. 
Una mañana de otoño casi invernal, la profesora de la primera hora había faltado y tenían hora libre. El cielo estaba negro, a punto de llover. Ese día Seba no se sentía muy interactivo y se dedicó a observar el cielo con una mezcla de tristeza y desagrado. En sus auriculares sonaba Remember a Day de Pink Floyd, una canción nostálgica y por momentos epifánica. 
Entonces caminó frente a él una chica de aspecto decidido y abrumador. Su cabello largo y rubio la hacía parecer una guerrera germana, o una Valkiria si se quiere. Con sus fornidas piernas blancas tras su jumper se plantó frente a Seba, que más allá de lo irreverente era bastante tímido con las chicas, y le preguntó su nombre. Él atinó a contestarle seco y cortante. Ella no se intimidó y le preguntó en que año estaba. Y luego donde vivía, y parecía que también le iba a preguntar su dni cuando se dio media vuelta y se fue a reunir con dos o tres chicas que la esperaban al final del pasillo. Seba escuchó las risas y se fijó en una de las amigas, una chica pecosa de cabello cobrizo y aspecto alternativo. 
Al día siguiente a Seba le tocó leer un poema en la clase de literatura. Era de libre elección y podía ser propio. A él hacía algunos años le gustaba leer poesía y como el fin de semana había visto 2001 Odisea en el espacio, aquello le había inspirado a escribir un poema existencial sobre Dios y el origen de la creación, todo con un toque bastante sci fi "Kubricksiano", llamado Genealogía de la Eternidad:

Dios no nació de un repollo, como algunos piensan.

Nada nace de la nada. Solo la nada.

Es el viejo dilema del huevo y la gallina.

Y como yo soy partidario del huevo…

A Dios lo engendró otro dios.

Un dios que era petiso y viejito, de barba rala y canosa,

con un bastón roído. Era perezoso y solitario.

Un día se aburría tanto que decidió tener

un hijo, que le salió del dedo anular.

Lo hizo capaz de ser omnipotente

y omnipresente. O sea todopoderoso.

Pero sobre todo lo hizo creativo.

Todas las cualidades que él no poseía.

Luego que este nuevo dios creció y cumplió la mayoría

de edad, y que el viejo dios logro mantenerse

divertido mientras observaba a este joven dios

haciendo sus inventos y creando historias de seres irreales,

el viejo dios cansado, decidió finalmente ser parte de la nada

y murió.

El otro dios a lo largo de la atemporalidad

empezó a aburrirse también

y decidió que no quería seguir la suerte de su aburrido

y aburguesado padre.

Entonces la llamó a la nada, que nunca hizo nada

y que no es nada, y la copuló por todos lados.

Esa unión entre la nada y la eternidad creó el universo,

con sus correspondientes planetas, estrellas,

meteoros, agujeros negros, mares, plantas, animales

y demás seres y demás cosas que ya conocemos.

Fue una gran mega cópula universal,

ya que dejó hijos diseminados por todas partes.

Dios la pasó realmente bien esa vez y desde ese instante,

ahora que existe el espacio tiempo,

no ve la hora de repetir dicho momento.

Luego vino el ser humano,

el tema de la evolución y todo lo demás.

Dios, todavía fatigado por el acto sexual ni se mosqueó

de su andanzas hasta pasadas las 6 de la tarde.

Se aguantó que lo inventara y lo adorara,

para que luego lo olvidara y hasta que lo matara.

Pero el día en que alguien dijo que dios envidiaba

del hombre la posibilidad de copular, se indignó.

El podía envidiar cosas de los humanos,

pero de seguro que eso no.

Ellos no sabían lo que era una cópula

de tamaña dimensión como la tuvo él.

Humillado por su propia obra de arte se fue

a buscar a la nada para demostrarle

al hombre que a él todavía le daba el cuero para eso.

Pero cuando encontró a la nada era tarde. Era muy pequeña,

del tamaño del planeta mas ínfimo.

El universo, en continua expansión desde

aquel momento de extremo placer,

se había comido gran parte de la nada.

Entonces, en un repentino ataque de furia,

dios se puso a aniquilar planetas.

Pero era inútil, donde el destruía, aparecían millones

de planetas mas.

Buscó a la nada pero ya había desaparecido totalmente.

Se puso tan nervioso que se quedo sin hacer nada por un rato.

Ese minuto de millones de años bastó para que

viera que él mismo se había reducido.

El universo había absorbido parte de su corporeidad etérea.

Cuando quiso escapar era tarde, estaba muy viejo para correr,

y ya no le quedaba casi fuerza alguna.

Poco a poco fue asimilado por el universo

en constante crecimiento y desapareció.

Así fue como dios dejó de ser Dios,

y pasó a ser parte de todos.

O quizá se encuentre en algún lugar remoto del espacio,

con alguna forma bizarra como un monolito negro

o secador de pelo naranja.

Cuando terminó de recitar el poema en el aula se hizo un silencio absoluto. Era un poema de tono oscuro y rebuscado, y definitivamente un poco delirante. El profesor hizo algún comentario formal al respecto y preguntó a la clase que les había parecido. Nadie se animaba o quería decir nada pero una chica que hasta ese momento no había notado, dijo que el poema le había parecido increíble. Sin embargo había hablado en un tono muy bajo y Seba apenas había entendido la situación. 
Una vez en el recreo, mientras Seba tomaba Sol en un banco y escuchaba el disco Flowers de los Stones en su discman, una chica de aspecto tímido y pelo negro como la noche se acercó y le dijo algo para luego huir de allí despavorida. Seba se quitó los auriculares y le preguntó a los cuatro vientos que había dicho pero la chica se había hecho humo. 
Ese fin de semana salieron todos a bailar, Seba, Thiago, y algunos compañeros más. En el boliche estaba la chica rubia junto con su amiga pecosa y dos chicas más. Pronto se pusieron a bailar todos juntos y a conocerse un poco mejor. La rubia se llamaba Noelia y entre tanto apriete y empujón, Seba y Noelia terminaron chapando, pero Seba no sentía mucho interés por esta devoradora de universos. En cambio, su amiga de aspecto más retraído le parecía más interesante. Pero las vueltas del destino quisieron que fuera Thiago quien cortejara a Muriel. Esa noche todos chaparon con quien se suponía y al otro día casi nadie se acordaba de absolutamente nada. El lunes todo había vuelto a la normalidad. 
Cuando llegó el fin del año, Thiago y Seba se fueron a festejar el final del secundario a la Costanera donde se fumaron su primer porro y fantasearon con hacer cosas grandes en el futuro. Una tarde veraniega, con cierto dejo de magia, que se extendió más de lo esperado hasta el atardecer y que ninguno de los dos olvidaría.

Continuará...

jueves, 13 de julio de 2023

Cat lovers

La dualidad es algo que atraviesa a todo el universo. 
Lo rodea, lo penetra, lo hace uno en el Cosmos.La dualidad es dualismo, es dos, dos caras, como Janos.
Dualidad que no es binario pero si lo es.
Porque uno es uno y uno más uno es dos. 
Como el Ying y el Yang, el mundo está partido al medio, en dos partes. 
El sistema es bipartidista, deben votar por alguno de los dos. 
Yo voté por Kodos. 
Y todo este rollo para decir que el mundo se divide, entre otros tantos antagonismos bipartitos, entre los que aman a los perros y los que no, que por lo general son amantes de los perros. 


¿Se puede amar a los dos? Yo creo que se puede querer a ambos, tener simpatía, no odiar... pero en el fondo de nuestro corazón amamos más a uno de los dos bichos.

Desde tiempos antiguos el ser humano a tendido lazos afectivos con determinados animales. Algunos de ellos, como los caballos o las aves mantienen una relación cordial, casi amistosa. El perro es el ladero fiel por excelencia del hombre, pero el gato... el gato ofrece un tipo de relación más enfermiza, más tóxica y neurótica. 

Todo aquel que haya tenido un gato sabe de lo que estoy hablando. Los gatos son solitarios, independientes, altaneros y sobre todo díscolos. Si hay una palabra que los define es esa: ser ariscos. 
Como dueños les chupamos un huevo. No velan por nuestra seguridad o salud como lo haría un perro. Pero sin embargo, ahí se quedan. Pueden ir y venir o ser cien por ciento domésticos y vivir toda su vida pegados a vos, pero siempre van a mantener cierta distancia. Ellos se acercan cuando ellos quieren y no cuando vos requerís de su afecto. Pueden sanarte un dolor de panza con solo acostarse arriba tuyo, pero lo tienen que hacer ellos, por motus propio. Entiendo que hay mucha gente que no tiene paciencia para estos extraños animalitos. Pero creanme cuando les digo que tener un gato es lo más lindo que hay. Y sobre todo una gata. 
Existe al preeminentemente femenino en todo el asunto gateril. Casi como un capricho de dama, todo lo relacionado con el mundo felino tiene un asociación, en el constructo social, con el mundo de lo femenino. 
Gato, gata, luna, mujer, noche, capricho, erotismo, seducción, comodidad, independencia, ronroneo, histeriqueo, mañosidad, jugueteo, laxitud, complejidad.
En cambio el perro se asocia más al mundo de lo masculino como el día, el sol, la fuerza, el ladrido, los musculos, la aventura, el dinamismo, lo temerario, lo directo, lo dependiente, lo simple. 
Ya no queda mucho por decir. Yo amo a los gatos desde mi primera gata que estuvo desde mi diez años hasta mis 23, marcando toda una época de mi vida. Siempre me pareció un animal complejo y a veces un poco insoportable, pero no cambiaria un gato por ningún otro bicharraco del ecosistema. 
Los gatos son simplemente lo mejor que hay.

miércoles, 12 de julio de 2023

El círculo escarlata

Había una vez un señor de 39 años que vivía con su gato Ramón. Por las noches solía dejarle un un buen tazón de comida y otro con aguita para luego salir a dar su paseo nocturno. 

El hombre comprendía que su vida era solitaria y gris, que la humanidad no congeniaba con él. Pero de todos modos sostenía que existía cierto sentido vivir. Solía dar una vuelta por su barrio de Villa Martelli y conferenciar con los vagabundos. Los temas podían ir desde el estado del clima hasta otros más de índole existencial. 

Una noche de invierno, cuando todo estaba calmo, sin un alma a la vista, decidió cambiar la ruta de sus caminatas usuales y se encontró desprevenido con un extraño suceso. A la vuelta del gran Centro Comercial, fué testigo involuntario de lo que le pareció una metamorfosis incomprensible. 

Una rata que roía la basura se convirtió frente a sus ojos en una especie de lagarto de metro y medio que le clavó la mirada de una forma amenzante. Él, que no podía dar crédito a lo que sus ojos veían, se acercó al extraño animal pero éste, ni lerdo ni tímido, se escapó hacia las alcantarillas. 

Rápido le seguió los pasos y se internó por la tapa de una vieja alcantarilla en las fauces del terreno húmedo y frío. Cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad, pudo ver el rastro acuático del lagarto que se dirigía hacia una luz lejana. Con una respiración entre cortada y a paso firme, el hombre de mediana edad le siguió los pasos. 

Al llegar al claro de luz se encontró con un panorama dantesco. Una ciudad de tiempos idos, de imposible descripción, se levantaba en lo que parecía una ciudad subterránea. Bajó hasta la misma, que se encontraba a poco más de cien metros de profundidad. 

No encontró rastros visibles o audibles del lagarto que hubo seguido hasta tal extraño lugar. Una vez habiendo bajado por una estrecha escalerita hasta el último subsuelo, lo único que escuchó fueron sus pasos con eco y su fuerte respiración entrecortada. 

El frío le calaba hasta los huesos. De todos modos se adentró más en esos pasillos del extraño sitial. Una ciudadela de aspecto más arcaico que el tiempo mismo, lo observaba solemne en silencio desde su mortuoria morada final.

El miedo empezó a caerle por su frente como gotas heladas de transpiración. Divisó al centro de la olvidada ciudadela una torre enorme, imposible, erguida con cierta ironía en un mundo subterráneo que no podía existir sin el conocimiento de algún mortal. Pero los hombres de arriba había olvidado lo extraño, el misterio, lo innombrable, para aferrarse a sus vidas rutinarias. Escapando con un miedo feroz a lo desconocido, regodeándose en la falsa felicidad que ofrece el bienestrar material y la ignorancia. 

Cuando el hombre llegó hasta la base de esa torre negra, cubierta de moho, solo atinó a lo que haría cualquier viajero que se encuentra perdido en un pueblo en medio de su eterno andar: golpear la puerta.

No había terminado de dar dos golpecitos tímidos cuando la puerta se abrió por alguna fuerza desconocida. O quizás por la propia fuerza de sus golpes. Adentro sólo lo esperaba una espesa oscuridad que no invitaba precisamente a ingresar. Pero el hombre se sentía ya entregado a su destino y sin mucho cavilar entró de lleno en la boca negra que en breve lo devoraba sin dejar rastro alguno de su efímera existencia. 

Cierto brillo verduzco guíaba su camino en la oscuridad sin nombre. Buscó en vano asirse a alguna baranda pero era inútil, estaba caminando en la nada. Sus pasos perdieron intensidad y sonido hasta ser sólo un recuerdo de su pasado más inmediato. Lo que había allí dentro era sólo oscuridad tan acostumbrada a su soledad que no dejaba lugar a que ningún nuevo sonido la interrumpiera de golpe. De todos modos él avanzaba. Eso le demostraban sus piernas que no dejaban de avanzar. O de intentarlo. Cuanto tiempo estuvo caminando sin rumbo es algo que no pudo precisar. Caminar en las tinieblas es algo que le hacen a uno perder toda noción de tiempo y espacio. Pero, luego de lo que consideró un rato considerable, chocó con una pared que al tocarla sus manos lograron empujarla convirtiendo la piedra en una puerta silenciosa. Al abrirse el pórtico sus ojos se contraron con un extenso círculo escarlata frente a él. No era algo muy definido ya que sólo eso estaba ante él. El resto como siempre era oscuridad.

El círculo resusltó ser un enorme aro de fuego. Un fuego tenue, como el que se puede divisar en una noche cerrada en una montaña con un incipiente incendio a cuestas. El que viajó al sur conoce de lo que hablamos. El fuego a lo lejos parece una herida mortal. Brota como sangre de un cuerpo herido. Es algo en verdad espeluznante de observar. Esto no era algo mucho mejor. El aro cobraba intensidad y por momentos parecía al borde de la extinsión absoluta. A veces la imagen tamborileaba frente a sus ojos atónitos. El fuego volvía a crecer y su ritmo parecía invitarlo a saltar o a bailar. La imagen era de un hipnotismo escalofriante. Todo pensamiento había quedado anulado ante el pavoroso poder del fuego. Y las llamas transmutaban de una forma cuasi pesadillesca. Sus formas por momentos eran geométricas, por momentos se elavaban  parecían cuerpos que reptaban. Luego se transfiguraban de tal forma que eran como cuerpos desnudos de humanos primigenios. Danzando ante el vigoroso poder inmutable de las fuerzas inmortales de la naturaleza. Algó en él se quebró por dentro y supo que ya no era el mismo. 

No supo cuanto tiempo pasó hipnotizado en ese estado, pero en pocos minutos se encontraba subiendo las escaleras. Sólo cuando llegó hasta la vereda de la calle oscura donde había visto al reptil escabullirse pudo salir del trance que lo había hecho actuar de una forma en la que parecía un mero autómata, sin poder de decisión sobre sus movimientos o pensamientos. 

Al llegar a su casa, el gato lo observaba con los ojos semi cerrados, como diciendo yo sé como me llamo. Entonces el hombre se miró en el espejo, de pronto tenía muchas canas en las sienes y una mirada de seguridad y comprensión que nunca antes había logrado tener en casi cuarenta años de existencia. Entonces se miró fijo, sonrió y pronunció su nombre en voz alta. 

viernes, 7 de julio de 2023

Pisando los 40. ¿Crisis?




Dicen que cuando uno llega a los 40 entra en crisis. La famosa "crisis de los 40". Bueno, yo pienso que todo eso es un camelo más grande que una casa. ¿O no?

La realidad es que hace algunos meses me sentía mal conmigo mismo y me parecía que estaba fuera de tiempo. Viviendo sin vivir, como quien solo está pasando. Ante tamaño malestar una frase se me cruzó por la cabeza: Crisis de los 40. Decidí googlearla y me encontré con una serie de patologias típicas de los que atraviesan el cambio de década. Sentí que muchas de ellas se correspondían con lo que estaba sintiendo. 

A partir de ese momento me dije que no le daria más importancia al asunto porque la realidad es que la edad está solo en la mente. El tiempo no es algo real, o al menos no es una cuestión de fechas. No voy a cambiar de un día para el otro cuando el próximo 15 de agosto pase de tener 39 a 40. 

Todo sigue igual, para bien o no. Pero de todos modos, el número asusta. No mucho más que en su momento los 20 o los 30. El tole tole se ve al transcurrir la década, no en el cambio incial de numeritos. 
De cualquier manera, hace poco leyendo el libro de Juanjo Carmona, leí un poema que escribió Miguel Abuelo en marzo de 1986 cuando cumplió los temidos cuarentas.

Iba a copiar al loco saltimbanqui pero me di cuenta que mejor hago la mía. No me quiero adelantar. Todavía me queda un poco más de un mes de mis treintas. ¿Como lo aprovecharé? Aún no lo decido. ¿Que haré? Aún no lo sé. Sólo sé que no sé nada, y que quiero lo que todos queremos, un buen pasar, un buen transcurrir, amor, salud y mucho dinero. Y que cuando el viento susurre oiré tu nombre, el nombre de Edna Krabappel. 

Crisis de Jaco Pastorius. 
Drama de Yes. 
Contracrisis de Pedro y Pablo. 
¿Crisis? ¿What crisis? de Supertramp.

Oliverio Giró en redondo. 
Malevo se hizo de Ferro. 
Marquitos rompió el charquito. 
Y Gasparín se hizo balín. 

Fin?

martes, 4 de julio de 2023

La vida divina



Cuando Luis se acercó a Boulevard Alem en su mente lo único en que pensó fué en llegar hasta la disqueria del viejo don Ramiro. Sus glorias pasadas habían quedado casi en el olvido. Luisito pensó que quizás, como era un domingo al mediodía tendría todo el local para él. Sin embargo no más traspasar la puerta y sonar el cling cling Luis comprendió su error. Nunca había visto tal nivel de abarrotamiento en su disquería amiga. Miró a Ramiro tras la línea de caja que no paraba de atender clientes y facturar. Luigi trató de acercarse para que al menos lo mirara. Ramiro en un respiro le echó un ojo y se encogió de hombros. Algo pasaría. Quizás la salida de algún vibrante nuevo disco pop. 
Luis pudo observar como muchos clientes salían de la disquería con un disco de tapa negra con un Prisma de Newton en el centro.
Luis no quería eso que todos llevaban. Ya le pondría reparo cuando bajara el fervor popular. Ramiro se liberó por unos minutos y Luis no perdió el tiempo en acercarse. 
_Que pasa que hay tanta gente? ¿Volvió a escuchar música la gente?
Ramiro le mostró una pila de discos negros con un prisma en el centro. 
_¿Lo escuchaste?
Luigi chistó en un claro gesto de negación y desgrado. 
_Hablemos en serio por favor. ¿Tenés lo mío? 
Ramiro se dió vuelta sobre su eje como sólo podría hacerlo un experto disquero de cincuenta años. Atrás suyo, apayado sobre otros discos estaba lo que buscaba Luis. Una tapa convencional con dos tipos de blanco mirando al suelo, como caminando, en un acto de completa confidencialidad y experiencia. 
Conectados con lo supremo, lo divino, lo que es esencial para todos pero que pocos ven. 
_Amor, devoción, entrega... no sabía que se llamaba así. ¿Acá tocan un tema de Coltrane no?
_Un amor supremo.
Luigi no quitaba los ojos de la contratapa, tratando de sacar un poco más de información. 
_¿Cuanto te debo?
_ Son 25.
Luigi sacó la plata justo y se alejó de Ramiro que ya atendía a una pareja de pelilargos confundidos ante tantos discos para elegir. 
Luis se volvió a su casa en un estado de semi trance. Algo le impedía pensar bien. El día se mostraba hostil, como lo es un domingo lluvioso de invierno.
Al llegar a su casa sacó el disco del sobre e inmediatamente lo puso en su tocadiscos que ya estaba preparado esperando. 
El disco arrancaba bum! El tema era conocido por Luis en su versión original, pero esta versión eléctrica era apabullante. 
El segundo tema también de Coltrane era una bella parte acústica, muy agradable.
Cuando llegó al tercer tema, La vida divina, todo fue un subibaja de emocviones. El tema que arrancaba con un órgano tenue de pronto irrumpía un batería que en breve se volvía desquiciada. Y como si fuera poco entraba la guitarra de doce cuerdas de McLaughlin haciendo un corredero de la hostia. Y después entraba Santana, punteando con ese feeling del carajo que tiene el maldito chicano. Y unas voces entonando un mantra insaciable The life divine, The life divine, The life divine, The life divine, The life divine...
Y todo lo que seguía era más y más locura. 
Cuando terminó el lado A del disco, Luis se quedó sentado un buen ranto, tratando de asimilar la intensidad vivida en esa primera escucha. Pensaba que jamás algo le había impactado como eso. Era como cientos de fakires le rayaran el cerebro con limas eléctricas. Sentía que casi había alcanzado la iluminación, el nirvana parecía accesible durante esos nueve minutos y medio que duró todo ese rollo descontrolado. Era como un free jazz mántrico en modo de rock duro. 
Luis creía ver como luciérnagas sobrevolando el living. Eran de variados colores y formas. Todo giraba y giraba de una forma nunca vista. 
Al pararse para poner el lado B realmente se lo pensó unos minutos. No creía estar preparado para más intensidad de ese tipo. Respiró hondo, dió vuelta el disco y bajó la púa con cierta cautela.
No esperaba nada impresionante, sin embargo, estaba equivocado. De entrada aparecía un espamódico punteo de la guitarra McLaughlin, para luego de un breve silencio escucharse una percusión muy santanesca y así tomar forma un extenso tema de quince minutos que era Santana en el más puro estado de gracia con la divinidad. Dejennos entrar a la casa del Señor se llamaba la extensa coda.
Para cerrar, otra breve sutileza acústica.
Luis había quedado al borde la locura. Buscó sus bolsillos más plata y decidió ir a buscar ese otro disco que todos compraban. Necesitaba algo que lo sacara de esa locura que acababa de escuchar. Y ahora, El Lado Oscuro de la Luna lo esperaba para cobijarlo.

lunes, 3 de julio de 2023

Crazy Heart o "El recambio generacional"


De algún tiempo a esta parte me intrigado casi al punto de la obsesión, el tema de como las generaciones se suceden unas a otras. Y para ser más específicos, cuando ese recambio generacional queda inmortalizado en el arte.

Sigo acortando camino para ir más rápido al punto. 

En la película norteamericana Crazy heart del 2009, se trata el tema de una forma que me sirve bastante bien para ejemplificar la idea. En dicha cinta el personaje principal Bad Blake, magistral actuación del gran Jeff Bridges, es un cantante de música country venido a menos. Tiene todos los clichés del artisto yanki caído en desgracia. Mal padre, alcólico, soltero, vive en un remolque y casi nadie se acuerda de él. Por otro lado está Tommy Sweet (interpretado por Colin Farrell) que es un cantante de country en ascenso. Es la clásica historia de la estrella en caída y la nueva. Ahora que lo pienso también es una obsesión en el cine estadounidense. De todos modos lo que más me interesa de lo que plantea la película no es tanto eso en sí que es lo más normal del mundo, sino más bien como existen a veces artistas con una obra muy grosa que abre camino y genera mucha creatividad en muchas personas pero que todo eso no se ve reflejado en un éxito en términos masivos de popularidad, fama y dinero. Sin embargo, estos artistas dan pie a otros nuevos artistas que sí logran capitalizar toda esa fuente creativa y lograr producirla de una manera que conlleve a un éxito masivo. Como si las generaciones posteriores lograran sacar un poco de esa magia primigenia y traducirla para un gusto más popular. 

En Crazy heart no se pone tanto el foco en esta idea. La película se centra (lamentablemente) en los aspectos sórdidos del cantante viejo y en la fama creciente del nuevo. Sin embargo la idea está ahí latente. Subyace bajo la primera línea de la historia, la principal, el drama de Bad Blake. Es el concepto de que Bad Blake fue un groso en el pasado y que tuvo su cuarto de hora pero luego se fue perdiendo en sus problemas personales. Pero también es la idea de que vivió una época en la que el gran público no estaba preparado para algo así. Pero, 20 o 30 años después, viene un flaco nuevo (este Tommy Sweet) y haciendo algo similar pero más pop rockero y producido, logran un éxito descomunal. Y la cereza de todo es que Tommy Sweet no se cansa de decir que Bad Blake es su ídolo, que él es músico gracias a Bad Blake cuando lo escuchaba de chico. (Bueno, ahí está el meollo de la cuestión). Luego el fan conoce a su ídolo y le ve los hilos por decirlo de alguna manera. Lo invita como telonero y Blake al principio no quiere saber nada con ser el que abre para uno que se reconoce como su fan. Hay tensión, celos mutuos pero bue, después se amigan, hay redención y bla bla bla. 

Pensando en esto de mentores sin mucho éxito y discípulos populares, se me vino a la mente la frase que dice "El discípulo supera al maestro". Bueno es una frase engañosa, porque en primera instancia eso no es algo que siempre se diga, porque a veces pasa y a veces no. Además, ¿que signfica superar a alguien? Quizás superar en términos de masividad no necesariamente signifique superar en calidad. Por otro lado, lograr la masividad es algo que cualquier artista en sus cabales que pretenda vivir de su arte un poco aspira. Algunos lo admiten y otros quizás no pero la realidad es que es lo más deseable. La masividad conlleva un éxito que te puede ayudar mucho en lo económico y ahora sí, pienso en Argentina. 

La historia de Blake y Sweet un poco es también la historia de Miguel Abuelo y Andrés Calamaro, o de Charly Garcia y Fito Paez o la de Spinetta y Cerati si se quiere. Podría mencionar muchos más ejemplos en otros géneros pero prefiero manejar lo que más conozco que es el rock y me parecen los ejemplos más paradigmaticos de nuestro rock vernáculo. En el primer caso quizás Calamaro no era un gran fan de Miguel Abuelo pero sí que cuando Miguel Abuelo volvió a lan Argentina a principios de los 80s después de una década en Europa, el ya era Miguel Abuelo y a Calamaro no lo conocía nadie. Andrés tuvo su gran oportunidad en el mega grupo que fué Los abuelos de la nada versión ochentas y él con su joven alma estaba componiendo sus primero clásicos como Sin Gamulan, Mil horas o Costumbres Argentinas. Y Miguel seguía en su derrotero de loco saltimbanqui. Pero Abuelo era un poeta como pocos en el rock local, un artista impresionante que ya tenía una trayectoria artística y una hoja de ruta aún más impresionante. Un artista de otro tiempo quizás, más representativo de la generación Hippie, y Calamaro era la encarnación por excelencia de la Generación X que se morfaría los 80s y 90s. Caso similar el de Charly y Fito aunque en este caso sí Fito era un apasionado admirador de García quien le dio la oportunidad, Fito luego se alejó del nido, hizo la suya y de alguna manera terminó vendiendo más que Charly, sobre todo en los 90s. Sin embargo, en este caso, considero que Garcia siempre fue un artista popular y si bien Fito tuvo el disco más vendido de la historia del rock, Charly nunca perdió público y de hecho hace años que no saca discos buenos pero el tipo sigue renovando su público sin hacer nada. A todo esto, en ambos casos, se vieron luchas de egos (sobre todo en Calamaro y Abuelo) y un poco de García a Paez también y al final terminó todo bien. Charly y Fito son amigos y Calamaro le dedicó una canción a Abuelo donde dice que no le llegaba ni a los talones a Mike y se la pasa hablando bien de su antiguo camarada y mentor. 

El caso de Spinetta y Cerati es un poco más parecido al de la película, no tanto porque el flaco haya sido un artista en desgracia ni mucho menos, la parte sórdida es el sello yanqui. Pero si en lo que respecta a lo que pasó en esencia. El flaco desde que apareción en la escena local a finales de los 60s fue reconcido por colegas y especialistas como una especie de "nuevo Lennon" a la porteña. Quedó claro que ese pibe de Belgrano de 19 pirulos era ya un geniecillo en potencia. Sin embargo, luego de Almendra que duró apenas dos años, Spinetta cayó en una especie de círculo de músicos "difíciles" como lo catalogaban los sellos discográficos. Nadie negaba su valía pero el tema es que no vendía muchos discos y como las discográficas son empresas que pretenden vender discos se lo fue marginando en cuanto a difusión. Además de que el flaco tenía una personalidad bastante particular, donde nunca o casi nunca quería ceder en cuanto a su música, ni lírica ni sonoramente, y sólo ser fiel a lo que quería hacer. Eso es algo que siempre fue muy loable a ojos vista de sus reducidos seguidores, pero a la larga parecía que escuchar a Spinetta era un pérdida de tiempo. Como si habiendo otros que hacen lo que queremos escuchar para que lo vamos a escuchar a este que no se entiende nada. Aquí entra Gustavo Ceratí, músico también de la generación posterior a la del flaco, Charly y Abuelo, que irrumpe en la escena porteña con Soda Stereo, banda al principio apadrinada por Federico Moura, que parecía una versión de The Police más ska. Cerati ya tenía 25 años pero de a poco, con cada nuevo disco de Soda que salía en los 80s, parecía que el muchacho empezaba a tomarse más en serio las cosas. Para principios de los 90s Cerati era un artista consagrado y respetado por todos, colegas y ajenas. El éxito de Soda había sido tan arrollador en Latinoamérica que parecía haber conseguido lo que muy pocos músicos argentinos de rock habían logrado. Ser una estrella internacional. Con este halo de éxito arrasador y el respeto como gran compositor, Cerati fue alejándose del pop más chicloso de los 80s y encaró una carrera solista más sólida e interesante. Y es en medio de esta vorágine de consagración que el muchacho empieza a linkear a un músico que parecía olvidado por unos y desconocido para las nuevas camadas: Luis Alberto Spinetta. En ese acto de generosidad artística es donde Cerati hace un cover de Luis en su primer disco solista, diciendo que considera Artaud, el disco solista de Spinetta de 1973 como un disco que lo marcó para siempre. Poner el cover de Bajan en la misma posición y todo eso. Pero en fi, parecía que Spinetta y si sangre italiana no se iban a conformar así como así. Pienso que hubo un poco de recelo mutuo en los primeros años de conocerse. Pero para cuando llega el 2006 parece que logran empezar a acercarse siendo uno un cincuentón y el otro un cuarentón. Y renace el amor, tocan juntos en vivo y todos felices. Hasta que pasa el coma de Cerati y el flaco lo visita al hospital, le lee un poema y le deja una guitarra. Dos años después muere Spinetta por un cáncer fulminante y dos años después, Cerati lo sigue. Ahora bien, ¿No es todo esto que conté mucho más rico e interesante que el guión un poco gastado y trillado de Crazy heart? Creo que tenemos mejores y más interesantes historias que contar. 

Para cerrar, una simple reflexión como diría el gran Javier Martinez: Pienso que es algo normal, natural y lógico que exista el recambio generacional. Elegí el tópico músicos pero esto se da en todo el arte, y fuera de él, en el deporte, en las empresas, en la política. Aparecen nuevos protagonistas que de alguna manera portan la voz de las nuevas generaciones y este así debe ser. Mi única apreciación personal es que a veces, no siempre todo lo que reluce es oro, no siempre lo nuevo es mejor y no siempre, lo que viene a imponerse y es masivo es porque superó lo anterior. Digamos que depende de muchos factores pero no importa. Mi reflexión no va a ninguna parte. No es condenatoria y ni siquiera es un juicio de valor. Cada cual obtiene lo que obtiene y bueno, la vida es así. Seamos felices escuchando la música que más nos guste y chau. 

sábado, 24 de junio de 2023

Conan el cimerio

 


Ella es una mezcla de Dolores O`riordan y Enya. 
Un poco Demi Moore, otro poco Aracely Gonzalez. 
En verdad no le da el caché para ser ninguna de estas afamadas hijas de la Luna. 
Una chica de ragos refinados, labios finos y recortados. 
Una piel blanca como de porcelana fina.
Un pelo negro como el fondo de la noche más oscura.

Él es un hombre de letras. O mejos dicho, un productor de letras.
Su calvicie le da un aspecto un tanto batracio y arrogante.
Su poco vocabulario lo lleva al basterdeo pueril.
Un fantasmita como Gasparín.
Recoge el guante de su amor y sale en su defensa como un calzón con palometa.
Pero en los tiempos actuales, todo su abigarramiento no impresiona ni sirve para nada.

Ella prefiere gente insulsa.
Odia a los que se la dan de poetas.
El resentimiento es el fruto preferido de los apocados. 
En las fuentes de Acquilonia, sólo Conan es bárbaro.
Dejar todo mi ser confundido con tu saber, es un precio muy alto por tu parecer...
Sólo una bellota pueril de campo come las migajas de mi fanfarria.

martes, 20 de junio de 2023

Olaf Stapledon o Los finales posibles de la humanidad

Ahora que lo desagradable ya se fué... podemos volver a nuestra programación habitual. Allá por 1930, un profesor de filosofía de Seacombe (UK), frente a Liverpool, comenzaba una prominente carrera literaria. Una especie de eslabón perdido de la generación de J.R.R.Tolkien y C.S.Lewis. 

Su primer libro de relevante importancia se llamaba Last and first men, o como se conocería en estas Pampas... La última y la primera humanidad. Aunque más correcto sería decir Los últimos y los primeros hombres. 

Esta novela (si es que se la puede llamar como tal) la leí este verano, habiendo ya leído de él en otros años Hacedor de estrellas y Juan Raro. Dos novelas más cercanas a un concepto de hacer literatura, aunque Star maker podría llegar a ser debatible. No importan tanto los géneros literarios (que me perdone Bajtín), acá lo que es de relevante importancia es el hecho de que siendo Olaf un tipo más del palo de la filosofía y de los ensayos naturalistas que de la narrativa, se le puede perdonar (al menos de mi parte) esa tan particular forma de hacer literatura, y encima de ciencia ficción. 

Cuando en el 2016 leí Hacedor de estrellas tuve, lo que se dice, un viaje. Las descripciones de todo ese viaje astral que el protagonista tiene, sobrevolando un universo imaginario donde todos los cuerpos celestes tienen consciencia, me dejó pasmado. Al año leería Juan Raro, una novela más convencional acerca de un sujeto que vendría a ser un superhombre, con poderes mentales y todo aquel rollo tan explotado luego en la literatura, sobre todo en la sci fi. Sin embargo, disfruté del libro.

Pero cuando este verano volví al autor con su primera gran obra Last and first men, la cosa cambió. Por un lado, me pareció completamente áspera, lenta y por momentos repetitiva. La abandoné un par de veces porque su escritura me parecía demasiado densa para leer en vacaciones. Leí algunas otras cosas en el medio para despuntar el vicio de la "lectura veraniega", con obras más intrascendentes como Tiburón de Benchley y algunos poemarios medio pelo como el de Carla Quevedo y el de Vera Spinetta (un poco mejor). Después me obligué a terminar el libro de Stapledon porque más allá de toda pena, pienso que la vida es buena... Ejem, quiero decir... que pienso que el libro está bueno. La cosa es que la manera de narrar de Stapledon, sin diálogos, contando consecuentemente finales abruptos de la humanidad, puede cansar a cualquiera. 

El libro va de eso, como a partir de lá década del 30, la humanidad va tomando caminos álgidos. Claro, previo a la Segunda Guerra, el autor adivina que Alemania estará en el ojo de la tormenta, lo mismo que Rusia y eventualmente Estados Unidos. Toda esa primera parte es interesante pero aburre un poco ya que habla de un siglo veinte que al final no fué así, pero de todos modos es legible. Ese primer tercio del libro cuesta, es el más descriptivo al ser el autor más cercano en el tiempo, y a veces, entran en breve escena algunos personajes con unos diálogos muy minimalistas. 

Todo lo que vendría después, es pura imaginación del autor. Para la humanidad preveé como trece finales diferentes. Y a su vez, la humanidad iría mutando de forma, pasando por ser una especie de pato, hasta una consciencia incorpórea. (Debo hacer una sangría aquí y decir que tanto este libro como Star maker, sin quererlo y a veces hasta sin saberlo, ha dado de comer a casi la totalidad de la ciencia ficción de los siguientes noventa años. Cierro corchete.) La humanidad se destruye en guerras intercontinentales (obvio) entre el Este y el Oeste. Luego se destruye por la energía atómica de una humanidad Patagónica!! Y posteriormente, siempre es el mismo esquema. La humindad se reagrupa, sale de un estadía primitivo, evoluciona hasta una civilización avanzada y luego se autodestruye. En el medio de estas bataholas, nos invaden los Marcianos que son una especie de medusa invisible. Después, la humanidad invade Venus, y destruye su ecosistema. Y así lamarencoche. No quiero spoilear ni aburrir. Es una novela bastante extensa y de áspera lectura. Animo al lector de género audaz porque pienso que el libro vale la pena y pienso que es de esas obras que corren peligro de ser olvidadas sino le damos un poco de manija. Filosóficamente hablando es interesantísima. Desde el punto de vista literario es una rareza como pocas y desde el punto de vista de la ciencia ficción es casi como una Biblia. 

La recomiendo para leer con paciencia, tiempo y determinación para finalizarla. Después viene el debate, café o vino de por medio. Salú!

lunes, 19 de junio de 2023

¿Haya o allá?

Quizás me haya equivocado en el tipeo al escribir rápido y ligero. Tengo un problema con revisar lo escrito. Allá estás vos, viniendo a juzgar las quejas ajenas.


Quizás haya que tomarse un clona, pero tal vez, también haya que ir a terapia para preguntarse por qué estamos tan pendientes de lo que dicen los demás. Allá vos si tu vida no cambia.


Me haya zarpado o no, es cossa nostra. Por suerte acá escribo sobre lo que quiero y como quiero. Allá, en tu casa, escrbiendo a las 7 y veinte de la mañana, se te nota sola, triste y amargada.


Tal me haya dado cuenta que tanto Twitter te quemó el cerebro. Lo usan para despreciar los comentarios ajenos, esas personas que tienen mal aliento y mas feo el valero. Allá, en tu casa, resignada y mal tocada.


Quizás haya que tener más sexo. Quizás allá, en tu casa, te falta cariño. Los felinos y la pasta no te pueden cubrir esa falta.


Por ahí sos una gran escritora, tal vez haya mucho de impiedad en vos, porque no tolerás las verdades que le disparé al mundo y allá, sola en tu casa, recogiste el guante de algo que no te incumbía. 


No te pongas mal, haya o no talento en tu haber, te aviso que sos una pobre amargada. Allá a la vuelta tenes la posibilidad de que publiquen tu prosa aburrida, sin sangre. 


Aplaudo que haya enojo en tus contestaciones, demuestran que no sos tan superada como te queres mostrar. Sin embargo, allá, en el anomimato de tu casa sos muy valiente para bardear y no dar la cara.


Tu género explica un poco tu cobardía, pero no hay que poner a todos en la misma bolsa. Hayas o no tenido la intención, allá aburrida y al pedo en tu casa.


Todo estos posteos me re sirven para escribir. Me diste la excusa perfecta. Vos no te des tantos aires ya que careces de entidad. Pero yo cumplo con tener material para expresar acá, o allá... o donde sea que haya...


Gracias a esta polémica en la que picaste sin que nadie te llame, el blog triplicó su popularidad. Te hayas dado cuenta o no. Allá, acá o en el berreteada de tu arrogancia.


Yo soy ira, yo soy rabia, me encanta ahogarme en mi furia, porque me descansa. En cambio, a vos, el viento te barre más rápido que a las hojas en otoño. Por liviana y por insulsa, anónima, hija de la nada. 



sábado, 17 de junio de 2023

¿Qué les exigimos a los viejos rockeros?

A veces es interesante encontrar gente gris que se la pasa de hater desde el anonimato. Juzgando desde un pedestal a todo y todos. Gente sin pareja, adicta a la masturbación autocomplaciente, gente que nadie quiere y que sólo es asistida por interés. Esa gente me da asco. 

Ya lo dije an algunos posteos atrás. Los odiadores de la tendencia. Como si andar por ahí, gritando a los cuatro vientos que lo que todos celebran es una mierda. Y como si por ello mismo eso los pusiera por encima de la masa. Bueno peques, ese complejo de pito chico te lo debo, gracias. Hay que ir muchos años a terapia para que te ubiquen en tu palmera y bajes cinco cambios. 

Salames al por mayor que le exigen a tal o cual personaje que carece de rock, que es un facho, que quien se cree que es... Pero a ver loco, ¿y vos quien mierda sos? No te juna ni tu familia fantasma, y venis a decirle a gente realmente exitosa lo que es o tiene que hacer. Gente gris que no conoce nadie, que nada logró, y viene a hablarnos de éxitos y de fracasos. Pero por favor, vayanse a hacer ortear un poco maniquíes. 

Lo más gracioso es que es tal su grado de resentimiento que te buscan, te siguen, te leen, te escuchan, están pendientes de vos para después, a la primer oportunidad saltar porque se quedaron calentitos los panchos. Que asco...

Dejen en paz a la gente que hizo algo en el mundo y sigan con su kiosquito berreta de vender dos libros por año. Metanse su odio en el culito y en todo caso vengan a dar la cara, como hacemos los que tenemos huevos y no los cagones tragalelípidos (¿te gustó esa?) porque sé que vas a volver a seguir leyendo. Marica.

Los que dieron todo, ya está, ya lo dieron todo. No se les exige nada más. Te pueden gustar a o no, pero seguir con esa historia de que hagan tal o cual cosa, por favor... 

Y ahora, un mensaje de nuestro patrocinador:

Si me hago enemigos es un asunto mío. La vida sin enemigos es aburrida. 

Los bufones enmascarados son leche agria, se hacen pis cara a cara. 

Los fofos de cuerpo, alma y espíritu son blandengues que viven la vida en estado de latencia. 

Los virgos que se quedan calentitos y son vengadores del anonimato nacieron con el pito flojo, con el alma castrada y el corazón ortiBa.

lunes, 12 de junio de 2023

Los ilustres desconocidos o ¿Como se puede publicar algo?

¿Que tan importante es publicar? 

Cuando uno escribe, escribe y no deja de escribir, en algúnmomento piensa que quizás sería algo lindo, agradable, ver algo de todo eso publicado. Lo siente como una recompensa al largo trabajo realizado. Sin embargo, pareciera que la cosa no es tan simple como parece. 

Algunas personas con más experiencia (lo más probable con obra publicada) te van a salir al cruce diciendo que no todo es publicable. Bien, eso es cierto. También, que no por el mero hecho de que vengas escribiendo hace veinte años, lo merecés. Puede ser. Y además, que para que algo sea publicado tiene que tener algo, o al menos por alguna cuestión particular, merecerlo. Quizás. 

Además, muchos te van a salir a decir que si no escribís, reescribís, reelaborás y sudás la gota gorda nunca tu texto va a merecer ser publicado. Existe una idea de sobreeplotación del trabajo del escritor. Por otro lado, está el tema clave de los editores. Los editores se convirtieron en una especie de casta donde gente que no tiene talento para producir obra se dedica a juzgar el talento ajento basándose en práctimanete nada mas y nada menos que sus gustos personales. Sin embargo, pareciera que si un editor hoy no te publica tu obra es básicamente basura. Se han erigido (y se los ha erigido) como una especie de jueces morales estelísticos de obra que, basicamente, si no te conocen pasan de leer dos párrafos con interés de lo que sea que les mandes. Y eso si tenes suerte de mandarles algo. Muchos directamente te rechazan porque siempre están hasta el cuello de cosas para leer. Algunos hasta tienen el atrevimiento de decirte que les vuelvas a escribir en tres meses o hasta un año! y uno, que no tiene nada que perder y tampoco tantos lugares donde probar, responde religiosamente a esa exigencia para que después te digan "no mira por ahora no podemos, gracias y  suerte!" Encima tienen la osadía de manejarse con cinismo y tratarte como un gil más del montón. Todo esto trabaja en contra de que uno quiera seguir intentando publicar su trabajo. Porque te hacen sentir como alguien que no pertenecés, como alguien que nadie conoce, uno que no es del palo y nadie juna. Cuando te rechazan un texto ni siquiera tienen la delicadeza para decirte, habria que trabajar tal cosa, hacerle tal corrección, o zaraza. No, simplemente te dicen no es lo que buscamos y te dejan girando como un boludo con flota flota en medio de una pileta municipal. 

Pienso que el problema central de los editores (y me refiero sobre todo a algunos de las editoriales independientes) es que son aquello que dicen odiar. Se convierten en los exclusivos, son como dioses de la selección, de pronto todos son Borges con calificaciones como "Infantil" o "acaso antendible" y uno se siente como cuando cae en esos campings de hippies y uno quiere interactuar un poco, tocar la guitarra con ellos, hablar con las chicas, pero te empiezan a mirar mal como diciendo: "¿Y vos quien sos? Tomatelas"

Agradezco el empujoncito para seguir laburando, agradezco el desprecio y el ninguneo recibido y sí, no pertenezco a su grupito de serios lectores. Ya sé que todos buscan publicar algo que se conviertan en la nueva La ciudad y los perros o Los detectives salvajes e impulsar así a un grupo de ilustres desconocidos (tanto escritores como editores) hacia la estratosfera literaria. Pero eso es una quimera. Ellos saben que lo es y se resignan a publicar a chicas lindas que hablan de tonterías, a sus amigos escritores, y a gente en general que rosquea y se sabe vender. Estamos más en un mundo donde puede publicar un actor que alguien que escribe todos los días. ¿Esta mal? Claro que no, pero tampoco huele bien. Suena a que en realidad lo que importa es vender uno o dos ejemplares más, la literatura, bien gracias, te la debo. Sin embargo, para sacarse a los ignotos pesados insistentes de encima te van a jugar la carta de que todavía estas verde o que no es el perfil de lo que ellos publican. Todo tan inchequeable que ni vale la pena protestar. Así están las cosas. Y después llorar porque el papel está caro, es caro imprimir, es caro vivir, todo es caro. Entonces ¿a que apuestan? ¿Tienen un Stephen King en la reserva? O, quizás simplemente terminen cobrándote por la publicación, como hacen otros más desvergonzados, pero que al menos no la caretean. Saben que ninguno es El Aleph, ni los que te publican porque les caíste bien ni los que te cobran dos sueldos enteros para pulicar un libro que escribiste con la ilusa idea de llegar a un lector que le guste lo que escribiste, se entretenga, pase algo. 

Ahora ya no vale la pena llorar por la leche derramada. Entiendo que el mundillo de la escritura, al menos acá en Argentina es así. Se manejan así y no va a cambiar. Quizás allá quye ocultar el género, los géneros, la identidad, poner más sexo y sangre en la obra, o temas de interés actual. Una novela sobre las elecciones en Argentina, o Gran Hermano, con algo de feminismo, trabas y mediocridad social.  

viernes, 9 de junio de 2023

Una primavera fuera de lugar

Una primavera que se posterga.

Hoy ya no, pero hasta ayer, 8 de junio, hizo calor.

¿El mundo se estará desintegrando?

Migajas de un calor eterno.

La niña va y viene a gusto y piaccere. 

La sequía se propaga como un brazo armado.

Ya no queda tiempo para rezagados tiempos perecederos. 

Una vez me sorprendí porque hacía calor en mayo. 

20 años después el calor se extendió dos meses más.

¿Ya estamos en problemas?

Podemos ver cada cosa en su lugar.

Ya no veremos a los locos de la azotea.

Un viento infernal ha poblado a Sudamerica. 

¿Por qué sera?

Quizas en pocos años terminemos teniendo 2 estaciones.

Seis meses de lluvia, seis meses de sequía.

Y un calor eterno que no se evaporará tan fácil.

Volvamos a los tiempos estivales.

Extraño el invierno de mi infancia cuanda abajo de mi ropa detentaba un pijama. 

miércoles, 7 de junio de 2023

El noble oficio de ser librero


En mi caso se juega el doble factor de lo circunstancial y lo premeditado. Creo que como en casi todas las cosas de mi vida. 

Allá por inicios del 2003, habiendo terminado la secundaria y convertido oficialmente en un desempleado más, salí a buscar trabajo tímidamente por algunas librerías cercanas a mi casa.

Mi idea era que estaba en plena efervescencia lectora, descubriendo todos los autores importantes, leyendo a mansalva y recontra metido en mi nuevo concepto de ser poeta. 

En medio de este ajetreo y vorágine lectoril (la primera de relevante importancia en mi vida), me acerqué a dejar un curriculum (bastante magro de experiencia) en la librería que estaba en Rivadavia al 4600.

En aquella época la librería se llamaba ... (?) y tenía un cartel naranja. Después de algunos años fue una Distal hasta que esta cadena quebró y pasó a la franquicia de Cúspide. 

Cuando teodavía era aquella librería naranja de cuyo nombre no me acuerdo, me pasé a comprar un libro y si mal no recuerdo fue Iluminaciones de Rimbaud. 

De paso cañazo le pregunté al vendedor si podía dejar un c.v. El tipo me preguntó si tenía experiencia. Ante mi negativa dijo que buscaban gente experimentada. A lo que sabiamente le respondí que si entonces nadie me daba experiencia nunca iba a ahaber gente con experiencia. A lo que me respondió: si yo te doy experiencia después te vas a ir... ¿?

En fín, me fui enculado de esa breve entrevista, sintiendo que el mundo laboral de los adultos era un lugar hostil, feo y mezquino. Luego de esa frustrada búsqueda laboral me escapé a otros rubros. Nunca volví a comprarme un libro en ese local, y por un lapso de diez años estuve alejado del rubro librero. 

En el 2013, como la vida te da revancha, estaba buscando desesperadamente trabajo ante uan serie de factores que no vienen al caso, y me encontré pensando que podría volver a intentar en una librería. 

Para eso me acerqué a las dos cadenas más grandes: Yenny y Cúspide. En la primera fallé en la entrevista en cuanto a poner la otra mejilla. Para la segunda cadena fui más avispado y quedé.

No me voy a detener en los pormenores que me llevaron de una a otra librería en los últimos diez años, más sólo puntualizar lo siguiente:

Ser librero es un noble oficio. Por momentos puede llegar a ser hermoso. De esos pocos oficios que que tienen momentos mágicos. La materia prima del librero es el libro y la interacción con los lectores. Visto así, pareciera el mejor trabajo del mundo. Claro que hay matices, grises, altos y bajos, pero como en casi todo. A mi en lo personal me salvó de momentos críticos en mi vida. A veces no me siento lo suficientemente agradecido y a veces (confieso) odio el trabajo. Pero creo que va más allá del rubro en sí, y tiene que ver más con algo estructural. Con una lógica de consumo y mercado que no me termina de cerrar por ningún lado. De todos modos, quizás sea lo más loable que haya hecho hasta este punto de mi vida. Ser librero significa crear un vínculo de amistad breve con otros lectores como uno, es un mundo de interacción, de continuo aprendizaje y conocimiento. No importa si uno es un neófito en el asunto, el sólo hecho de que te gusten los libros es suficiente para que puedas ser librero, después de todo librero no es quien se leyó todo como un freaky idiota, librero es aquel que logra transmitir su pasión lectora a otro. Esa relación muchas veces se retroalimenta y librero es aquel que aprende de los clientes tambien (y sobre todo). Por eso no concuerdo con esas escuelas de librero, pienso que como todo oficio digno que se precie, librero se aprende en la librería, trabajando. El hambre viene comiendo dicen, y ser librero se alimenta del hambre que tengamos por aprender y apasionarnos por el maravilloso mundo del libro. Amén. 

PD: Creo que si bien el rubro vivió mejores épocas, épocas doradas de las librerías (los viejos libreros siempre hablan de los años sesentas en calle Corrientes como el boom, como la cresta de la ola cultural libreril en Buenos Aires) pero bueno, que importa. Pienso que el libro aún tiene vida por delante. Al menos hasta que dos o tres generaciones más se extingan. Quizás después vengan nuevos formatos definitivos. Pero la pasión por leer creo que es un componente fundamental de lo que nos constituye como humanos. 


domingo, 28 de mayo de 2023

Ser músico garpa

En estos tiempos aciagos, pareciera que una de los pocas cosas que resultan redituables (aunque no en términos económicos necesariamente) es ser músico/a.

Ser músico garpa en otros aspectos, quizás más del tipo socio afectivos. Los músicos son queridos, son solicitados y celebrados. Claro que ellos son una especie de antena o receptores de onda corta, con cierta habilidad para hacer sonar un instrumento o su voz, pero de todos modos ¿quien les puede quitar mérito a estos personajes?

Todos, o casi todos, tenemos músicos a los que amamos por sobre los demás artistas. De alguna manera parecieran ser más queridos que, por ejemplo, los pintores, escritores o cineastas, no tanto los deportistas.

La cuestión es que, evidentemente, ellos logran condensar y aglomeran una incansable red de sensaciones que transmites con la música. Esa Reina de todas las artes, la niña mimada de las musas, aquella que sin texto ni comprensión transmite tanto a través de las "ondas del aire".

Al ser la música una musa tan querida y valorada por la humanidad, sus intérpretes y accionadores, son tan queridos por la gente. No me refiero en términos laborales y económicos, está claro que el sistema no les da tanta relevancia (o al menos no tanto como se debiera, no a todos, y no a la más elevada representación de la música sino más bien sólo a aquellas tonadas pegadizas que logran una pegada fuerte a nivel masividad).

¿Habría que hacerse músico para ser querido?

A priori no parece tan fácil y ni siquiera sería una solución per sé. Algo hay que tener para ser querido por una mínima porción de la población. Pero de todos modos, ya al tocar algo en la guitarra, mostrarlo, genera mucha más empatía y celebración que si compartís por ejemplo un poema o un cuento (al margen de la calidad en ambos casos).

Por otro lado, se dice que a todo el mundo le gusta la música, no importa de qué género, pareciera estar en nuestro ADN el amor y la pasión por la música. Algunos la viven con mayor o menor intensidad que otros, no importa, hasta el más cuadrado tiene alguna musiquita que le re copa. Sin embargo, las generalizaciones nunca son absolutas. He conocido en mi vida una o dos personas que no les gustaba la música. Eran personas muy grises y miserables, no parecían felices. De todos modos, amar la música tampoco pareciera ser un valor en sí, pero es cierto que puede llevarte a lo más alto, y también a lo más bajo. Es como la Fuerza, y como toda energía se la puede utilizar para el bien o para el mal. La ausencia pareciera en sí la falta de un ingrediente esencial para sostener la vida de una manera más o menos cuerda. 

Bueno, me he perdido en divagues y disociaciones que poco interesan. Lo único fundamental es creer que la música es algo clave de la humanidad, es parte de nosotros, como el habla, la escritura y la sociedad misma. Es claro que ser el representante de tamaño valor humano conlleva sus ventajas ¿no?