lunes, 12 de junio de 2023

Los ilustres desconocidos o ¿Como se puede publicar algo?

¿Que tan importante es publicar? 

Cuando uno escribe, escribe y no deja de escribir, en algúnmomento piensa que quizás sería algo lindo, agradable, ver algo de todo eso publicado. Lo siente como una recompensa al largo trabajo realizado. Sin embargo, pareciera que la cosa no es tan simple como parece. 

Algunas personas con más experiencia (lo más probable con obra publicada) te van a salir al cruce diciendo que no todo es publicable. Bien, eso es cierto. También, que no por el mero hecho de que vengas escribiendo hace veinte años, lo merecés. Puede ser. Y además, que para que algo sea publicado tiene que tener algo, o al menos por alguna cuestión particular, merecerlo. Quizás. 

Además, muchos te van a salir a decir que si no escribís, reescribís, reelaborás y sudás la gota gorda nunca tu texto va a merecer ser publicado. Existe una idea de sobreeplotación del trabajo del escritor. Por otro lado, está el tema clave de los editores. Los editores se convirtieron en una especie de casta donde gente que no tiene talento para producir obra se dedica a juzgar el talento ajento basándose en práctimanete nada mas y nada menos que sus gustos personales. Sin embargo, pareciera que si un editor hoy no te publica tu obra es básicamente basura. Se han erigido (y se los ha erigido) como una especie de jueces morales estelísticos de obra que, basicamente, si no te conocen pasan de leer dos párrafos con interés de lo que sea que les mandes. Y eso si tenes suerte de mandarles algo. Muchos directamente te rechazan porque siempre están hasta el cuello de cosas para leer. Algunos hasta tienen el atrevimiento de decirte que les vuelvas a escribir en tres meses o hasta un año! y uno, que no tiene nada que perder y tampoco tantos lugares donde probar, responde religiosamente a esa exigencia para que después te digan "no mira por ahora no podemos, gracias y  suerte!" Encima tienen la osadía de manejarse con cinismo y tratarte como un gil más del montón. Todo esto trabaja en contra de que uno quiera seguir intentando publicar su trabajo. Porque te hacen sentir como alguien que no pertenecés, como alguien que nadie conoce, uno que no es del palo y nadie juna. Cuando te rechazan un texto ni siquiera tienen la delicadeza para decirte, habria que trabajar tal cosa, hacerle tal corrección, o zaraza. No, simplemente te dicen no es lo que buscamos y te dejan girando como un boludo con flota flota en medio de una pileta municipal. 

Pienso que el problema central de los editores (y me refiero sobre todo a algunos de las editoriales independientes) es que son aquello que dicen odiar. Se convierten en los exclusivos, son como dioses de la selección, de pronto todos son Borges con calificaciones como "Infantil" o "acaso antendible" y uno se siente como cuando cae en esos campings de hippies y uno quiere interactuar un poco, tocar la guitarra con ellos, hablar con las chicas, pero te empiezan a mirar mal como diciendo: "¿Y vos quien sos? Tomatelas"

Agradezco el empujoncito para seguir laburando, agradezco el desprecio y el ninguneo recibido y sí, no pertenezco a su grupito de serios lectores. Ya sé que todos buscan publicar algo que se conviertan en la nueva La ciudad y los perros o Los detectives salvajes e impulsar así a un grupo de ilustres desconocidos (tanto escritores como editores) hacia la estratosfera literaria. Pero eso es una quimera. Ellos saben que lo es y se resignan a publicar a chicas lindas que hablan de tonterías, a sus amigos escritores, y a gente en general que rosquea y se sabe vender. Estamos más en un mundo donde puede publicar un actor que alguien que escribe todos los días. ¿Esta mal? Claro que no, pero tampoco huele bien. Suena a que en realidad lo que importa es vender uno o dos ejemplares más, la literatura, bien gracias, te la debo. Sin embargo, para sacarse a los ignotos pesados insistentes de encima te van a jugar la carta de que todavía estas verde o que no es el perfil de lo que ellos publican. Todo tan inchequeable que ni vale la pena protestar. Así están las cosas. Y después llorar porque el papel está caro, es caro imprimir, es caro vivir, todo es caro. Entonces ¿a que apuestan? ¿Tienen un Stephen King en la reserva? O, quizás simplemente terminen cobrándote por la publicación, como hacen otros más desvergonzados, pero que al menos no la caretean. Saben que ninguno es El Aleph, ni los que te publican porque les caíste bien ni los que te cobran dos sueldos enteros para pulicar un libro que escribiste con la ilusa idea de llegar a un lector que le guste lo que escribiste, se entretenga, pase algo. 

Ahora ya no vale la pena llorar por la leche derramada. Entiendo que el mundillo de la escritura, al menos acá en Argentina es así. Se manejan así y no va a cambiar. Quizás allá quye ocultar el género, los géneros, la identidad, poner más sexo y sangre en la obra, o temas de interés actual. Una novela sobre las elecciones en Argentina, o Gran Hermano, con algo de feminismo, trabas y mediocridad social.  

viernes, 9 de junio de 2023

Una primavera fuera de lugar

Una primavera que se posterga.

Hoy ya no, pero hasta ayer, 8 de junio, hizo calor.

¿El mundo se estará desintegrando?

Migajas de un calor eterno.

La niña va y viene a gusto y piaccere. 

La sequía se propaga como un brazo armado.

Ya no queda tiempo para rezagados tiempos perecederos. 

Una vez me sorprendí porque hacía calor en mayo. 

20 años después el calor se extendió dos meses más.

¿Ya estamos en problemas?

Podemos ver cada cosa en su lugar.

Ya no veremos a los locos de la azotea.

Un viento infernal ha poblado a Sudamerica. 

¿Por qué sera?

Quizas en pocos años terminemos teniendo 2 estaciones.

Seis meses de lluvia, seis meses de sequía.

Y un calor eterno que no se evaporará tan fácil.

Volvamos a los tiempos estivales.

Extraño el invierno de mi infancia cuanda abajo de mi ropa detentaba un pijama. 

miércoles, 7 de junio de 2023

El noble oficio de ser librero


En mi caso se juega el doble factor de lo circunstancial y lo premeditado. Creo que como en casi todas las cosas de mi vida. 

Allá por inicios del 2003, habiendo terminado la secundaria y convertido oficialmente en un desempleado más, salí a buscar trabajo tímidamente por algunas librerías cercanas a mi casa.

Mi idea era que estaba en plena efervescencia lectora, descubriendo todos los autores importantes, leyendo a mansalva y recontra metido en mi nuevo concepto de ser poeta. 

En medio de este ajetreo y vorágine lectoril (la primera de relevante importancia en mi vida), me acerqué a dejar un curriculum (bastante magro de experiencia) en la librería que estaba en Rivadavia al 4600.

En aquella época la librería se llamaba ... (?) y tenía un cartel naranja. Después de algunos años fue una Distal hasta que esta cadena quebró y pasó a la franquicia de Cúspide. 

Cuando teodavía era aquella librería naranja de cuyo nombre no me acuerdo, me pasé a comprar un libro y si mal no recuerdo fue Iluminaciones de Rimbaud. 

De paso cañazo le pregunté al vendedor si podía dejar un c.v. El tipo me preguntó si tenía experiencia. Ante mi negativa dijo que buscaban gente experimentada. A lo que sabiamente le respondí que si entonces nadie me daba experiencia nunca iba a ahaber gente con experiencia. A lo que me respondió: si yo te doy experiencia después te vas a ir... ¿?

En fín, me fui enculado de esa breve entrevista, sintiendo que el mundo laboral de los adultos era un lugar hostil, feo y mezquino. Luego de esa frustrada búsqueda laboral me escapé a otros rubros. Nunca volví a comprarme un libro en ese local, y por un lapso de diez años estuve alejado del rubro librero. 

En el 2013, como la vida te da revancha, estaba buscando desesperadamente trabajo ante uan serie de factores que no vienen al caso, y me encontré pensando que podría volver a intentar en una librería. 

Para eso me acerqué a las dos cadenas más grandes: Yenny y Cúspide. En la primera fallé en la entrevista en cuanto a poner la otra mejilla. Para la segunda cadena fui más avispado y quedé.

No me voy a detener en los pormenores que me llevaron de una a otra librería en los últimos diez años, más sólo puntualizar lo siguiente:

Ser librero es un noble oficio. Por momentos puede llegar a ser hermoso. De esos pocos oficios que que tienen momentos mágicos. La materia prima del librero es el libro y la interacción con los lectores. Visto así, pareciera el mejor trabajo del mundo. Claro que hay matices, grises, altos y bajos, pero como en casi todo. A mi en lo personal me salvó de momentos críticos en mi vida. A veces no me siento lo suficientemente agradecido y a veces (confieso) odio el trabajo. Pero creo que va más allá del rubro en sí, y tiene que ver más con algo estructural. Con una lógica de consumo y mercado que no me termina de cerrar por ningún lado. De todos modos, quizás sea lo más loable que haya hecho hasta este punto de mi vida. Ser librero significa crear un vínculo de amistad breve con otros lectores como uno, es un mundo de interacción, de continuo aprendizaje y conocimiento. No importa si uno es un neófito en el asunto, el sólo hecho de que te gusten los libros es suficiente para que puedas ser librero, después de todo librero no es quien se leyó todo como un freaky idiota, librero es aquel que logra transmitir su pasión lectora a otro. Esa relación muchas veces se retroalimenta y librero es aquel que aprende de los clientes tambien (y sobre todo). Por eso no concuerdo con esas escuelas de librero, pienso que como todo oficio digno que se precie, librero se aprende en la librería, trabajando. El hambre viene comiendo dicen, y ser librero se alimenta del hambre que tengamos por aprender y apasionarnos por el maravilloso mundo del libro. Amén. 

PD: Creo que si bien el rubro vivió mejores épocas, épocas doradas de las librerías (los viejos libreros siempre hablan de los años sesentas en calle Corrientes como el boom, como la cresta de la ola cultural libreril en Buenos Aires) pero bueno, que importa. Pienso que el libro aún tiene vida por delante. Al menos hasta que dos o tres generaciones más se extingan. Quizás después vengan nuevos formatos definitivos. Pero la pasión por leer creo que es un componente fundamental de lo que nos constituye como humanos. 


domingo, 28 de mayo de 2023

Ser músico garpa

En estos tiempos aciagos, pareciera que una de los pocas cosas que resultan redituables (aunque no en términos económicos necesariamente) es ser músico/a.

Ser músico garpa en otros aspectos, quizás más del tipo socio afectivos. Los músicos son queridos, son solicitados y celebrados. Claro que ellos son una especie de antena o receptores de onda corta, con cierta habilidad para hacer sonar un instrumento o su voz, pero de todos modos ¿quien les puede quitar mérito a estos personajes?

Todos, o casi todos, tenemos músicos a los que amamos por sobre los demás artistas. De alguna manera parecieran ser más queridos que, por ejemplo, los pintores, escritores o cineastas, no tanto los deportistas.

La cuestión es que, evidentemente, ellos logran condensar y aglomeran una incansable red de sensaciones que transmites con la música. Esa Reina de todas las artes, la niña mimada de las musas, aquella que sin texto ni comprensión transmite tanto a través de las "ondas del aire".

Al ser la música una musa tan querida y valorada por la humanidad, sus intérpretes y accionadores, son tan queridos por la gente. No me refiero en términos laborales y económicos, está claro que el sistema no les da tanta relevancia (o al menos no tanto como se debiera, no a todos, y no a la más elevada representación de la música sino más bien sólo a aquellas tonadas pegadizas que logran una pegada fuerte a nivel masividad).

¿Habría que hacerse músico para ser querido?

A priori no parece tan fácil y ni siquiera sería una solución per sé. Algo hay que tener para ser querido por una mínima porción de la población. Pero de todos modos, ya al tocar algo en la guitarra, mostrarlo, genera mucha más empatía y celebración que si compartís por ejemplo un poema o un cuento (al margen de la calidad en ambos casos).

Por otro lado, se dice que a todo el mundo le gusta la música, no importa de qué género, pareciera estar en nuestro ADN el amor y la pasión por la música. Algunos la viven con mayor o menor intensidad que otros, no importa, hasta el más cuadrado tiene alguna musiquita que le re copa. Sin embargo, las generalizaciones nunca son absolutas. He conocido en mi vida una o dos personas que no les gustaba la música. Eran personas muy grises y miserables, no parecían felices. De todos modos, amar la música tampoco pareciera ser un valor en sí, pero es cierto que puede llevarte a lo más alto, y también a lo más bajo. Es como la Fuerza, y como toda energía se la puede utilizar para el bien o para el mal. La ausencia pareciera en sí la falta de un ingrediente esencial para sostener la vida de una manera más o menos cuerda. 

Bueno, me he perdido en divagues y disociaciones que poco interesan. Lo único fundamental es creer que la música es algo clave de la humanidad, es parte de nosotros, como el habla, la escritura y la sociedad misma. Es claro que ser el representante de tamaño valor humano conlleva sus ventajas ¿no?

jueves, 25 de mayo de 2023

La negra tina



Ayer me enteré con gran tristeza de la muerte de Tina Turner y eso dejó mi ánimo por el suelo. No sabría explicarlo pero cada vez que una de estas estrellas se apaga me siento más en penumbras, mas lejano del mundo en el que crecí y más ajeno en un mundo que sigue con otros personajes protagónicos que no son los míos.

Esta mañana me desperté con la horrible sensación de vació que sigue a una mala noche donde pasaron las cosas que no debían pasar. Con este mal clima, encaré hacia mi estudio para reponer el bastidor que ayer había destruido en un ataque de ira porque las cosas no salían, o quizás por la desazón antes la incongruencia de la vida o por mero capricho leonino. La cuestión es que cuando pude centrarme y mirar de nuevo hacia adelante, concentré todo mi poder en mi mayor talento, mi caudal creativo interior.

Sin darme cuenta pasaron horas porque uno cuando se concentra en trabajar en lo que le gusta entra en una especie de samadi o sansara o como sea que dice esa palabra en sanscrito. A lo que voy es que despega de este plano, se abstrae de su entorno y sólo existe ese mundo interior creativo que dialoga con lo extraterreno. Cuestión, que volviendo a aterrizar al planeta Tierra, comprendí que debía hacer una parada estrategica por la cocina para darle de comer a la bestia. Lamentablemente en mi heladera solo había un limón sin exprimir y encima era invierno! Me quería morir...

Me percaté que al salir a la calle ya eran las cinco de la tarde pero parecían las ocho de la noche. El cielo estaba gris plomizo y una lluvia fina pero constante me hacía serntirme mas desamparado que nunca en la vida. La coneja había partido hacía años, la liebre de marzo se había escabullido de mis garras, y la hipopotamus se había evaporado de mi cama que ahora era me parecía kilométrica (como cantaba el aguijón).

Al llegar a la panadería histórica del barrio de mis ancestros descubrí con sorpresa que todo allí eran harinas refinadas muy brillantes y sin alma. Pedí miñones pero sentí que estuve una eternidad esperando que me atendieran, que mi mirada se perdió entre ese mundo de grasas y confituras. Como si mi espíritu se hubiese ido, escapado entre laberintos bowieanos de sabrosa pastelería de fecha patria.

Cuando pude volver a la realidad de ese impase, de ese lapsus que casi me cuesta la cordura, pude volver a reincorporarme y socializar otra vez, pagué mis panesillos y volví a casa a todo galope. En mitad de la cuadra que me separa casa de la panadería pensé que feo es despreciar a la gente que te prodiga amor en algún momento de tu vida. Después te puede pasar que ya nadie este dispuesto a dedicarte amor y ahí es donde caes en la cuenta que te equivocaste, que despreciaste o rechazaste a alguien que te amaba para salvar tu supuesto status o tus intransigentes mambos. Una actitud miserable que algunos reconocen mucho tiempo después,cuando ya es demasiado tarde.

Al llegar a casa sentí la tremenda sensación desoladora de haber caído en alguna especie de pesadilla o sueño mal reparado. La casa no sólo estaba en penumbras sino que parecía abandonada hacía por lo menos cincuenta años. Telarañas y mugre por doquier, capas de polvo sobre todos mis muebles. Como si hubiese viajado en el tiempo o si esa salida a la panaderia hubiese sido en realidad una viaje espacial al fondo de algún agujero de gusano. Un viajero del tiempo dispuesto a no reconcer que el mundo al que acaba de regresar ya no es el mismo del cual partió. 

Y quizás sólo de eso se trate vivir... pero cuando de una vez por todas pude reacomodar mi casa y volverla presentable, me fuí a dar una bien merecida ducha en la que ahora se convirtió mi bañadera, una negra tina. Así el bucle temporal se cierra una vez más hasta el asomo de un nuevo e infinto comienzo.



domingo, 21 de mayo de 2023

Redes sociales


Las "Redes Sociales" suenan bonito, como una red de contención, o una red de amigos pero la realidad es bastante diferente. No existe ninguna red de contención ni de amigos. Solo una gran jaula virtual de exposición seudo erótica en el caso de algunas mujeres y hombres, como una gran anuncio publicitario de uno mismo que se justifica con el viejo slogan demodé llamado "autobombo", un combo de trivialidades, gustos personales que a nadie le importan y un sinmúmero de gente aburrida que cuando ya no sabe como relacionarse empieza a odiar. Los bien llamados odiadores (haters), gente bastante patética que se pronuncia acerca de todo para bastardearlo y denigrarlo a más no poder. 

Otra moda deleznable de las redes. Bardear aquello de lo que todos hablan. Se muere tal personaje público bueno, atado a la cola de aquellos que lo lamentan (sean condolencias sinceras o sólo para estar a tono), vienen los haters a decir que ese personaje era una mierda, que nunca les gustó, que nunca les llegó o que se dejan de joder con que fulano murió. Casi como si se tratara de un edificio donde todos vivimos hacinados y nos quejamos de las lamentaciones de los demás porque no sacan de onda. Muy notable fue cuando murió Maradona. Ok, entiendo que hay gente que no lo quería. Que no les parecía el mejor jugador de todos los tiempos, o que le parecía un violín inexcusable, machirulo, drogadicto, etc. Pero justo cuando la gran mayoría despide a su ídolo máximo, salen todos estos mediocres a hacer acto de presencia, casi como colgandose de las bolas o tetas de quien sea que haya muerto y ellos odien o les sea intrascendente. Como cuando murió Bowie y un soretite salió a poner que la tenían harta con Bowie, que ni fuera para tanto, besitos besitos chauchau... ¿Se puede ser tan imbécil? La respuesta es afirmativa. 

La cuestión es que en verdad parece un conventillo virtual donde uno convive con una cantidad x de gente random diciendo boludeces, haciendo cosas completamente intrascendentes y sobre todo opinando y entregándose a la maledicencia. Como una pelotuda que conozco que seguramente se dejó llenar la cabeza por tipos mediocres de consciencias y extremidades diminutas, odiadores mediocres y envidiosos de la nada misma. Gente que está podrida por dentro pero que su falsa autoestima devenida en vulgar vanidad medio pelo les hace creer que ellos son superiores que vaya a saber quien. Gente que tomando frases entrecortadas, chimentos de chimentos y teléfonos decompuestos, mas descoimpuestos que sus pobres tripas nauseabundas, dejar chorrear la caca de la maledicencia y la gente con problemas psiquiatricos graves, gentes dementes, se dejan arrastrar por la locura ajena, convirtiendose en dioses de la mediocridad y la basura carroñera. Levantando noticias viejas y mal contadas, gente que se regodea en miserias ajenas de personas que ni conocen y todo para que? Para nada. Para terminar eliminándote de cual sea la red social de su preferencia y con la valewntía que te da la impunidad de desaparecer sin dar mayores explicaciones porque simplemente sos un pobre cobarde. Y muy probablemente envidioso de la nada, por que sos un infeliz y estas descontento con tu vida miserable. Miserable. 

Asi que ahí va mi opinión también, nefasta también, agresiva también, porq ue si, porque hay que estar a la altura de las circunstancias, siempre. 

miércoles, 17 de mayo de 2023

Había una vez un blog...





¿Alguien sabe que hago aún acá?
Quizás la clave de mi estancamiento sea que todavía persisto en escribir en esta plataforma tan antigua. 
Yo soy de aquellos que no se van de la fiesta hasta que los rajan.
Pienso que aún incurro en el delito de escribir en Blogger porque es un formato cómodo y en verdad messirve...

Tal vez ya nadie lea estas carillas absurdas e irresolutas. 
Me acuerdo como entre el 2007 y el 2013 inclusive, personas random no sólo me leían sino que me comentaban, participaban y hacían de este un lugar vivo. 
Hoy noto que no solo nadie participa ni comenta nada sino que además nadie entra al blog ni lee absolutamente nada de lo que escribo. Y hacen bien porque la verdad escribo boludeces. 

Mi único motivo para seguir acá es el hecho de dejar una especie de bitácora o ruta o diario de vida, sin contar necesariamente mi vida, aunque creo que está contada en varias blogonovelas como llamo a las etiquetas de historias de vida que escribo por aquí...
Tambien me obligo (tomo y obligo) a escribir acá para no perder la rutina de la escritura, para mantener la llama encendida y por eso ven que escribo esta sarta de incongruencias pelotudas que tienen más que ver con mantener mis dedos en movimientos que esperar algún tipo de comentario de parte de algún supuesto lector que podría andar por ahí, escurridiso, escabulléndose para leer casi con culpa un blog tan random como este. 

Bueno, harto de esta situación desesperante de sentir que me hundo en el mar, que doy patadas en el vacío, o que simplemente soy un queso gruyere sin aroma. Al fin y al cabo somos comos caballeros de la mesa redonda, embarcados en una búsqueda futil que nos lleva a donde nos lleva la vida, inevitablemente hacia el final de la misma. 


miércoles, 10 de mayo de 2023

El programador


El programador está encendido. 

No busca ajuste de cuentas. 

Piensa sólo que destruyendo al otro, podrá alcanzar su objetivo.

corte ª

"Los programadores somos así, dice él. Seres racionales y autosuficientes. No creemos en superchería ni en mitos. 

Detestamos a los seres irracionales. Aquellos que creen hacer algo artístico pierden el tiempo y desperdician sus vidas. 

Son gente con problemas que no nos interesan. No queremos saber nada de ellos. Tampoco nos dan lástima sus penas. 

Los programadores somos los dueños del mundo. Hace tres décadas atrás nos llamaban los nerds y era imposible poder pensar en tener una pareja.

Pero los nerds, se convirtieron en analistas de sistemas, luego en programadores y hoy somos los putos amos del universo. 

Todos aquellos patanes que nos defenestraban, todos esos populares machitos alfa, hoy no son nadie. Son apenas unos pobres diablos que me arreglan la plomería. 

El programador de hoy día se lleva a las mejores mujeres, porque somos impecables. No tenemos problemas psicológicos. Tenemos muchas plata, hogar y coche. 

Ustedes, los vagos y los artistas no tienen nada. Sólo migrañas y terapias interminables con psiconalaistas más locos que ustedes. 

Hoy, de una manera u otra, prevalició la razón. Los analistas, los matemáticos, los racionales, somos los que dirigimos este mundo lleno de alienados y pacientes psiquiátricos. 

¿Quien daba un peso por nosotros? ¿Quien es el loco ahora? 

Somos los que en verdad barajamos y repartimos de nuevo, somos los amos detrás de su fiesta. Bienvenidos al mundo digital que nosotros creamos. 

Adiós a los falsos ídolos, ahora somos nosotros."

domingo, 7 de mayo de 2023

Amigos son los amigos



Amigos, ahora y para siempre amigos...

                 Ahí estaré para vos... como lo estuve antes

                                                             Voy a intentarlo con una ayudita de mis amigos

Eres mi mejor amigo y te amo hasta el final de los tiempos...

                                      Hemos sido amigos desde muchos años atrás...

                                                              Sólo seremos amigos, amigos y nada más...

La soledad es un amigo que no está...

                                     Una amiga una vez me dijo, tienes un amor, no estás solo

                                                              Tienes un amigo.

Sí, hay amigos que ya no están, los ausentes...

                                     Querido amigo, es el momento? Hemos llegado hasta el final?

                                                             Amigo mío, lo que no sirve no va.

Cuando te das cuenta que es tu amigo quien te da la mano...

                                    Y si en verdad quieres ser mi amigo, dejame vivir como solía

                                                            ¿Por qué no podemos ser amigos?

Cuantos amigos en verdad tengo? Puedes contarlos con una mano...

                                 Eres mi mejor amigo de todos los que he tenido...

                                                             Te dije de amigos y vecinos pero nunca pude encontrarlo...

Prefiero un festín de amigos que la gran familia...

                                 Por eso si tienes un amigo no lo engañes ni lo olvides

                                                              Quisiera una canción para un amigo que no puede salir de la melancolía...

                                No estoy esperando una dama, estoy esperando a un amigo...

                                                                Para eso son los amigos...     

Amigos... seremos amigos.

                                           Porque un amigo es una luz brillando en la oscuridad...

                                                                Te lo dedico a vos, hermano, amigo que desde ayer

Andas conmigo este camino

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Sí, el tema de los amigos nos conmueve a todos los que tenemos o tuvimos alguna vez algún amigo de esos que te regala la vida. Esas extrañas personas ajenas a toda relación sanguínea que aún así nos llegan y generan todo tipo de sentimientos. Podemos quererlos, odiarlos y amarlos con todo nuestro corazón. Como a hermanos o hermanas, como a una pareja, a un padre o un hijo. Quiero decir que tan intensamente, aunque sean amores distintos, son amores y punto. 

Como toda relación humana conlleva sus dificultades, sus percances, sus contrapuntos y sus pérdidas. Pero Bueno... yo estoy acá para recordarles que quieran a sus amigos. Diganselo, cuidenlos, aunque tengas 20 o un solo amigo. Yo los amo a mis amigos. A los que ya no están también. Pero a los que siguen, bueno... que decir, los amo con todo mi corazón, aunque nos cueste decirlo. Ellos saben que los quiero igual pero bueno...     

                                    

domingo, 30 de abril de 2023

Lunfardo falopa

Garrincha por la Varese, toscana de milonga de Arteche...

Custodio violín de la bolsa de papusa que bardeaba fioro el mongo

Arnalda del bondi, yira lento el yotivenco.


Amargusa la papusa que bosteza de morfi y milanga

La milonga no se apichona

La yuta viaja rápido cuando el rati se encarama


Durango del 95. Cafiolo del piringundín, hace batata la manopla

Faca de reo, danza la barra de la yeca para descansar la minusa

El bulín esta en llamas en Varela y Varelita, santo domingo del quilombo


Madruga percanta la milonguita de Rivarola

Y de araca la cana, me fana el chupi

Manyando de lo lindo me garpa la parada y viajo en la resaca de la tarde pampirosa

y de la buena mandanga.

sábado, 22 de abril de 2023

WOMANSPLAINING o Las mujeres me explican cosas


Hace algún tiempito a esta parte, digamos desde unos 6 o 7 años, he notado que en ciertas mujeres autodenominadas feministas, existe cierta tendencia a denostar la opinión de uno por el mero hecho de tener un pito entre las piernas. 

Ok, es una manera un poco fuerte de empezar un texto y la realidad es que a hoy en día, esta tendencia ha ido perdiendo fuerza y yo la verdad ya ni siquiera tengo problemas con eso. De hecho me da bastante igual que se desvalorice mi opinión. Me pasa en el laburo casi todos los días, porque debería importarme que lo haga determinado sector del sexo opuesto. 

Pero la cosa es que hace un tiempo si me molestaba y me había determinado a escribir al respecto ya que sé que miles de personas en todo el mundo leen este blog tan popular y mis entradas incisivas sé que son demoledoras y levantan una polvareda virtual de la hostia, sobre todo en este formato blog tan vigente ¿no?

Bromas e ironías aparte, la cuestión es que sí, existen o existían, cierta tendencia del feminismo de hacernos un gran shhhh y mandarnos a leer a todos aquellos que disintieramos con alguna cuestión planteada de estas susodichas. Ir en contra de su opinión, ya sea con argumentos sólidos o con meras puteadas a la defensiva, eran tomadas de la misma manera, como un acto de misoginia o machismo rancio y patriarcal que se pasaría a denominar MANSPLAINING, o sea, la necesidad (innecesaria y violenta) del hombre de querer explicarle cosas a las mujeres porque claro, nosotros sabemos y les tenemos que explicar. O sea, un acto de soberbia teórica machista. 

Ok. Bien. Entiendo el punto. En su momento pienso que era necesario romper con cierto cánon arbitrario del conocimiento que muchos varones solían tener. Es cierto que existía cierta tendencia aún arraigada de creer que nosotros la tenemos más clara que ellas y a veces, hablando sin saber, se podía decir algo equivocado pero el hecho de que uno fuera varón podía hacernos creer que no importaba, que de todos modos estábamos en lo correcto. Como si una diferencia anatómica de los sexos pudiese tener alguna importancia en debates intelectuales de toda índole. Pero la verdad es que no. No la tiene bajo ningún concepto. Siempre en todo o casi todo, existe algo que es verdadero y algo que es falso. A veces es difícil determinarlo pero cuando las pruebas o evidencia tangible lo avalan, no hay mucha más vuelta que darle al asunto. 

Ahora bien, dado estos feos sucesos, se adoptó entonces una postura exactamente igual a la de los varones que la ejercían mayoritariamente de forma inconsciente y ahora se adoptaba de forma consciente para luchas o combatir a la contra todo aquel berenjenal. Lo que pasa es que se adoptó de la misma manera una manera insoportablemente soberbia para descalificar la opinión del otro sólo por el mero hecho de ser del signo opuesto. Esto está ligado a la entrada anterior sobre la guerra de los sexos y ya me he explicitado al respecto lo sufuciente. Creo que ya estoy harto de tocar estos temas y con esto cierro todo intento de queja porque me parece improductivo y por demás estéril. Que cada quien se fije lo que dice y hace, sobre todo cuando censuramos al otro, sea del mismo sexo, del opuesto, un negro, un blanco o una ameba marciana traslúcida. No seamos unos forros soretes de mierda. Respetemos todas las opiniones y no caigamos en la canallada de replicar las prácticas abusivas que hemos sufrido en el pasado. Madurar es dialogar con altura, todo lo demás es resentimiento y revanchismo, las cosas que justamente no suman para la evolución y progreso de la humanidad. 

martes, 18 de abril de 2023

El amigo invisible


-Cuando te llame, venís corriendo hacia mí. Contaré hasta tres y vos te acercás despasito por detrás. Le agarrás la cabeza y lo desnucás... ¿si?

El padre miró a Federico con creciente preocupación. Los juegos de su hijo se estaban convirtiendo cada vez más en algo oscuro y perturbador.

Durante la cena, Federico se mostró taciturno, y a diferencia de como era casi siempre, esa noche no quiso hablar con sus padres. Él sólo miraba la comida con desgano y comía su porción de puré con determinada abulia.

La madre lo increpó descuidada:

-Escuchame Federico. ¿Me escuchás? Para mañana te vamos a llevar a la psicopedagoga. Se llama Esther y básicamente tenes que jugar con ella.

Federico le respondió a su madre con una mirada penetrante que duró casi un minuto. Luego volvió a su apatía y su mirada ausente. Los padres se miraron con creciente preocupación.

***

En la psicopedagoga, Federico hizo todos los juegos que Esther le propuso. No cuestionó nada ni se puso agresivo. Al principio Esther parecía muy conforme, pero luego se notó en su rostro que algo le preocupaba. Cuando habló con sus padres confirmó sus peores temores. 

-Federico tiene una extraña tendencia a la sumisión y a la disciplina. Acepta todo lo que se le pide. Eso en condiciones normales no sería un problema mayor. El tema es que por otro lado también demuestra cierta tendencia a... bueno, podría tener cierto rasgos psicoticos. 

El padre de Federico rompió en llanto mientras la madre sacudía nerviosa sus piernas. 

-No es algo definitivo, pero escuché como hablaba con el que él dice es su amigo invisible. El famoso amigo imaginario que casi todos los chicos tienen en la primera infancia, sobre todo cuando son hijos únicos, o tienen hermanos muy mayores. De hecho es una forma que tienen aquellos que detentan un exceso de imaginación, de poder preservar su psique de una manera mas o menos sana. 

-¿Y que hacemos doctora? - preguntó muy nerviosa la madre, sin poder dejar de morderse las uñas y zapatear como desaforada.

-Bueno, mi observación no es definitiva, pero podrían consultar con un psiquiatra de menores... A veces estos casos suelen tener solución lo que yo creo es que blababalalablablabla... bla

La retahíla de explicaciones perdió importancia para ambos padres. Al salir de la consulta ambos miraban a ese niño que habían engendrado entre los dos. Parecía tan ajeno a todo. Sin mirar a nadie. Perdido en sus propios pensamientos, por momentos al padre le parecía notar que su hijo movía de manera casi imperceptible los labios. Como si rezara en voz baja de una forma inaudible.

Esa noche, los padres hablaron en voz baja la posibilidad de internar a Fede, al menos a modo preventivo. Ambos coincidían que convivir con un psicopata, por más hijo suyo que fuera, no era lo más conveniente. 

***

Cuando ese viernes, el padre regresó de su trabajo, se percató que su mujer no estaba por ningún lado. Federico miraba la televisión, sentado, con la mirada fija. La pantalla estaba en negro, como las pupilas de Fede. 

El padre rebuscó por toda la casa y le preguntó a su hijo donde estaba su madre. Fede respondió:

-Está abajo, en la vereda. 

El padre se quedó mirando a su hijo sin entender una palabra. 

-¿Y que hace ahí? ¿Por qué no está cuidandote a vos?

Fede lo miró pro primera vez con una mueca obsesiva.

-Te está esperando. 

-¿Pero como hijo? No entiendo...- El padre estaba a punto de largarse a llorar cuando Fede dijo las palabras mágicas. 

-Uno... dos... tres!

Entonces llegó mi momento de actuar, me encaminé a toda velocidad hacia su padre, lo agarré por detrás y le arranqué la cabeza de cuajo. Luego lo mandé a parar al estacionamiento de abajo, a hacerle compañía junto con su madre... 

 

viernes, 14 de abril de 2023

¿A quién amar?


A veces se hace complicado "encontrar alguien a quien amar" como cantaba Freddie, es cierto. Quizás muchos digan que el problema con el amor es que cuanto más se lo busca más se escabulle de nosotros, como un querubín escurridizo y anticomplaciente. Sí, es posible que esa sea Una explicación. 

De todos modos, a veces el amor sólo y sólo si uno hace algo. Quedandote en casa de brazos cruzados no pasa básicamente naranjú. ¿Y entonces? ¿Que hacer? En principio diría que algo hay que hacer. Tal vez no salir desesperado/a por las calles de Costa Rica (Ae ae que sabroso), buscando un amor. No... Peeeeroooo, algo tenemos que hacer. 

Cuando le hablamos a la chica que nos gusta, por lo general demostramos el interés. es casi imposible no hacerlo. Al menos para mí. Cuando las invitamos a tomar algo aprendí que es muy posible que no pase nada tambien. Sin embargo, a mis veintis casi siempre invitar a salir a una chica significaba que algo iba a pasar y si no, era mucho más bajo el porcentaje. Hoy en día, casi a los 40s me doy cuenta que uno puede salir a tomar algo, hablar, charlar, caerse re bien, compartir un montón de cosas y sim embargo, nada. No pasar absolutamente nada. Es más, muchas veces pueden acceder a salir a tomar algo con uno y sin embargo, en medio de la juntada tirarte como si nada que están saliendo con alguien... y que tiene? Está absolutamente todo bien. Es de lo más normal que a "cierta edad" se de esto. Que salir a tomar algo no signifique ninguna otra cosa más que salir a tomar algo. Me encanta, no tenemos esa presión de la juventud de que si salimos todo tiene que salir perfecto y que buscar el momento de tirar el beso y toda esa rosca lunática que al final nos neurotiza y nada soluciona. 

Hoy vivimos tiempos mas sofisticados, modernos y liberales. Las citas ya casi no existen como tales sino como meras juntadas de ir a tomar o morfar algo y luego bye. Casi nunca pasa nada más allá de una charla amistosa. Me parece perfecto pero entonces, ¿como ligamos con alguien? Ahí está la cuestión. Ligar está más complicado que en otros tiempos. Pareciera que todos desconfian de todos. Las mujeres, como siempre a la vanguarda, levan la delantera de mostrarse mucho menos desesperadas que los hombres. Eso, y el hecho de que o somos unos pajeros que nuestro mundo gira en torno de ellas, o somos unos machistas misóginos de cuarta a lo Cacho Castaña. Pareciera difícil encontrar el equilibrio en nuestra forma de relacionarnos con ellas. ¿Tan difícil iba a ser? Y sí, la verdad que lo es. Empezando que ni ellas ni nadie tiene absolutamente nada en claro, empezando por qué es lo que quieren de la vida. Trabajar de algo que les gusta. Viajar y recorrer todo el mundo. Formar una familia. Irse a vivir a la montaña. Criar conejos. Ser dealer. Estrella del porno. Profesor. Empleado público. O quizás un linyera fuera de las reglas de la sociedad. Mucho menos saber que queremos de una relación. A quién amar? A veces sentir que tenemos demasiado amor para dar pero nadie que lo merezca parece una trampa de imposible solución. Sobrevaloramos demasiado a lo que llamamos amor y la mayor parte del tiempo es sólo ego mal canalizado. En realidad no importa tanto el otro sino meramente sentir que existe alguien que se anima a recibir esa pomposidad amorosa. Eso nos hace sentir más centrados en la vida. Nos vemos mejor. Olemos mejor. Cojemos mejor. Escribimos mejor. Todo pareciera salirnos viento en pompa cuando todo parece haber al fin encontrado su justo equilibrio. Pero los seres humanos somos por lo más bastante falibles y eso hace que cuando se saca esa frágil pieza del amor de pareja todo se desmorone de una manera bastante contundente. 

Todos amamos, somos amados, y merecemos todo el amor que creamos que merecemos dar y recibir. Pero es una cuestión de vida o muerte entender que con ese grado de fuerzas tan poderosas no se puede jugar a la ligera. Depositar un vagón de espectativas en un otre puede ser fatal para nuestra frágil autoestima y si nos agarra mal parados, agarrate catalina!

Aprender a estar solos, no apurar los trámites y ser medidos en nuestras pasiones, puede ser la clave para... no ser unos rompehuevos insoportables. He dicho!

domingo, 2 de abril de 2023

2 de abril


El 2 de abril de 1982, el jército argentino ocupó las Islas Malvinas. Lo que en un principio parecía una gesta heroíca, pronto demostró ser un error de cálculo devastador.

Sobre todo para los jóvenes combatientes argentinos que, lejos de no querer defender nuestro territorio, no estaban lo suficientemente capacitados para tamaña hazaña. El gobierno argentino estaba tomado por sus fuerzas armadas. Algo que venía pasando bastante seguido a lo largo del siglo XX, y en este caso desde hacía 6 dolorosos años donde se había impuesto un estado de terror para toda nuestra población. Gente desaparecida, torturas, asesinatos, apropiaciones de menores, y un conglomerado de políticas anti-argentinas. La deuda externa, la ampliación de la brecha entre ricos y pobres, la proscripción de los partidos políticos, del congreso y una justicia maniatada a los torturadores.

El pueblo argentino estuvo sometido al delirio de unos pocos. Prisionero de su propio ejército, el pueblo tuvo que aceptar (o morir) todo tipo de locuras por parte de unos incapacitados morales, unos sádicos a todo terreno que en el único lugar donde no quisieron mostrar su poder y valentía fue en el guerra donde ellos mismos nos metieron. 

Existían formas diplomáticas para el reclamo justo de Malvinas, pero entrar en un enfrentamiento armado con una de las 4 naciones más poderosas en términos bélicos era un completo disparate. Y si encima mandas a pibes que recién terminaron la colimba en vez de a tu ejército regular, o sea a los verdaderos profesionales, lo único que lográs es un escarnio extra, una sangría más para la ya bastante desangrada juventud argentina. 

El grado de cobardía de los altos mandos del ejército sólo es comparable con la falta de escrúpulos y la crueldad de los tiranos. Mandarlos a pelear esa guerra tan desigual sumado a la falta intencional de recursos que la gente donaba es de un nivel de crueldad innentendible. A día de hoy me parece incomprensible como se puede ser tan basura de mandar a esos muchachos a morir así sin nada. Jugando con el discurso de defender a la patria. Usaron nuestro patriotismo para jugar con nosotros, y finalmente largarnos a morir en el frío barro a cientos de kilómetros de tu casa. 

La hipocresía de la corona británica no se queda atrás, que además de ser unos imperialistas colonialistas tardíos tuvieron en la nefasta Tacher la caradurez sintomática de decir que gracias a esa derrota bélica recuperamos la democracia. Democracia que se perdió en primera instancia gracias a sus aliados, a la OTAN y a todos aquellos países centrales del mundo occidental que desprecian a todos los países de América latina.

Por eso, como la famosa frase que reza "si tocan a uno, nos tocan a todos", esta ocupación nefasta, ilegal y patoteril, debería ser repudiada por todos los pueblos libres del continente. No podemos permitir más tierras americanas en manos de países europeos. Esa ocupación ilegal es un afrenta a todos y (bromas futboleras aparte), habría que pensar la manera más eficiente para reclamar y recuperar para todos los latinoamericanos esas tierras que nos pertenecen. 

Gracias al pueblo peruano que siempre estuvo de nuestro lado en el reclamo, y a todos los argentinos de ley que seguimos pidiendo justicia al repecto, memoria y justicia eterna para nuestros caídos y ex combatientes de Malvinas.

Prohibido olvidar(los)