lunes, 27 de julio de 2020

El Grand Prix Musical



Ser un loser garpa, dijo autoindulgente Gustavo, luego de sacar el último lugar en el Grand Prix Musical Intergaláctico. Numa Sadoul, plutoniano y conservador, no comprendió la afirmación de su contrincante. Numa había salido anteúltimo y no entendía porque el terrícola estaba tan feliz. Explícate, por favor, le pidió el ser verde oliva.
Quizás tendría que haber evitado hacerme el pretencioso tocando las Variaciones Golberg y cantar Photograph de Ringo Starr, o No te animás a despegar de Charly… Gustavo entonó:
Yo te digo ¿Por qué te quedás en vía muerta? No sé porque vas hacia ese lugar, donde todos han descarrilado. Por queeé no te animás a despegar… yo te digo por queeé…
El plutoniano se quedé perplejo ante esta necesidad de expresión yoica del humano.
Pero de todos modos, cuando vuelva a la Tierra todos van amarme. No importa mi lugar, todos van a hablar de mí. Allá era el mejor compositor del planeta, y aunque el universo me demostró que existen millones de seres mucho mejores que yo, eso es lo de menos. De mí se hablará un buen tiempo y pienso sacarle provecho a la situación. Quizás, hasta pueda encontrar alguien que me ame.
Ustedes los terrícolas necesitan mucho amor siempre ¿no? Que bichos raros que son en el ecosistema. Ni siquiera el resto de los animales terrícolas tienen tan arraigada esa necesidad. Contestó Numa lacónico.
Lo que pasa es que tu raza es muy fría Sadoul. Además ustedes, al ser hermafroditas pueden prescindir de todas las elecciones sexuales que en cambio nosotros tenemos que afrontar. En mi planeta, ahora, hay más de trescientos tipos diferentes de géneros. Es un lío, uno ya no sabe si le gustan los hombres, las mujeres, las dos cosas o mismo los extraterrestres como vos. En fin…
Numa se sintió incómodo ante aquella insinuación. Consideró que el terrícola estaba pasando por un momento de gran confusión hormonal. Pero trató de entender que quizás, todo eso no fuera más que una mascarada ante la falta de afecto que sufría. Necesitaba escandalizar para sentirse aprobado, aunque fuera haciendo “terricoleadas” absurdas, como les llamaba Sadoul.
Está bien terrano, no es indigno ser un perdedor. Al menos te animaste a confrontar a todos esos titanes intergalácticos. Yo siento una profunda vergüenza por mi pobre desempeño pero, quizás, tendría que ser como vos y ver el vaso medio lleno. Después de todo, los dos somos del mismo sistema estelar. Lo que me recuerda que debo irme, mi planeta me necesita, adiós… El plutónico se evaporó, como suelen hacer los de su raza.
¡Qué envidia, la tele transportación! Pensó Gustavo, que sentía que nos habíamos dormido con eso.
            Gustavo se sintió solo. Emprendió hacia el bus inter espacial que lo dejara en la Tierra, en lo posible cerca de Villa Ballester. Caminó algunas cuadras observado el esplendor cristalino de Trentor. Al llegar a la parada vio que estaba por partir una nave hacia su hogar. Era cuestión de tomarla o debería esperar un día más. Pero con una buena carrera la alcanzó. Sin embargo, tanto movimiento le dieron unas tremebundas ganas de evacuar. Necesitaba tranquilidad, y tomó la decisión de ir al baño de la estación para ir de cuerpo sin apuros.             Cuando terminó, decidió ir a esperar a la estación espacial. Ante su asombro, se enteró que la nave que dejó ir había explotado hacía pocos minutos por una falla del motor. Se entregó a una risa histérica de triunfo hasta que toda la estación voló por los aires debido a un atentado de los Blue Meanies que habían vuelto a sus fechorías.

domingo, 26 de julio de 2020

Apocalypse, de fuego...



De lejos parecía un muro rojo pálido que avanzaba cada vez más rápido hacia nosotros. Greta pensó en nosotros, nos recordó, nos cubrió de afecto. Luego agarró todas sus fibras de plástico y se encargó de que no nos faltara nada. Los víveres ya estaban cargados. Johana la observó con esas lágrimas tan especiales que tiene ella y que nunca caen. Yo les llamo lágrimas adherentes. Greta nos besó en la frente y dispuso de todo. En su mirada se notaba que tenía miedo, pero también concentración. No importaba si era cuestión de entregar el diseño de una nueva nave, jugar una partida de ajedrez contra la computadora o dedicarse a la escucha atenta del Concierto de Brandenburgo… lo mismo podría ser cocer nuestra ropa deshilachada o sacar a pasear a Müller por el campo. Greta siempre está concentrada en su labor y en lo que sea que haga, deja todo. Por eso la admiro tanto. Es mi orgullo.

La pared de fuego se acerca a nosotros por el este. Debe tener una altura aproximada de mil metros y su velocidad es de cincuenta kilómetros por hora, o quizás más. Estas son conclusiones apresuradas que no tienen fundamento científico, pero creo que, por lo poco que sé, es así. Y en buena hora llega así este momento crucial de máxima tensión y decisión para todos nosotros. El planeta es algo irrespirable y nocivo para la salud. Yo, particularmente, no lo soporto más. Ahora Greta, además de apuro y concentración, detentaba una mirada fiera, como de tigresa preocupada. Termina los últimos ajustes por fuera de la cabina. Sus movimientos son rápidos y decididos. La cortina de fuego esta a pocos kilómetros. En breve nos tapará y derretirá, pero es probable que muramos antes, sofocados por el calor y la falta de oxígeno. Sin embargo, Greta mantiene su temple de acero. Con Johana la amamos, aunque nunca se lo decimos mucho y la verdad es que no sé el motivo. Solo que a mí no me sale decirlo. Ni siquiera ahora. Soy un hombre de otros tiempos. Y ella sigue, dale que va, de aquí para allá. Ultimando los detalles para emprender el destino final que, quizás, nos salve.

Ahora estamos al borde de la extinción. Greta cierra la compuerta y, antes del despegue, apoya la mano sobre el ojo de buey. Nos mira con esa cara seria pero afectuosa a su manera. No había espacio para los tres. La pared de fuego está tan cercana que ahora se distinguen como serpentinas rojizas que se acercan a una velocidad increíble. Mis cálculos fueron errados. La nave se eleva, Greta se hace cada vez más pequeña. Me recuerda cuando tenía siete años y fascinada con las historias de ciencia ficción que le hacía leer, me prometía que de grande sería astronauta. Y consiguió algo mucho mejor. Logró todo lo que se propuso. Yo solo fui un peldaño más en su crecimiento. Y está bien que así sea.

La nave se eleva estruendosa por el aire. Greta se convierte en un punto negro rodeada de un mar rojo. Johana llora sin llorar y aprieta fuerte mi brazo arrugado. Entonces recuerdo cuando Greta era apenas un suspiro de vida en mis manos. O cuando dio tambaleándose sus primeros pasos. Recuerdo cuando llevé a Greta a su primer día de clases y no quería entrar porque se quería quedar en casa a jugar conmigo. Y recuerdo su primer diseño de cohete de propulsión atérmica. Nuestros paseos por el campo bajo las estrellas. Su colación como ingeniera nuclear. Cuando me llevó a conocer la base atómica. Su primera pareja Raquel. Su determinación constante ante toda adversidad… su valentía ante el final. Y ahora, el mar de fuego que la cubre me hace pensar, porque no me quedé yo en su lugar. Ojalá hubiese tenido el coraje que…  

sábado, 25 de julio de 2020

Las zapatillas interdimensionales

Antes que el sol saliera, el grupo avanzó sigiloso hasta llegar a la orilla del lago. Algunos de los exploradores estaban tiritando de frío a un nivel extremo. Moses el tendedero, grito a pulmón pelado ¡alto! y todos, se tiraron al suelo sin chistar. Algunos bufidos quizás, pero nada más. El cansancio de la expedición era general. Habían caminado durante días y días, buscando la salida de la zona de los lagos hacia la planicie y así buscar el noreste y encontrar la ciudad del Buen Ayre. 
            Aguirre estaba harto de acatar las diatribas del perezoso de Moses y en secreto, desde días atrás, había comenzado a organizar un motín a espaldas del líder. Pero los exploradores no pretendían un nuevo jefe, solo volver a sus hogares juntos a sus mujeres e hijos. Moses lo sabía bien y por eso confiaba en sus hombres.
Esa noche, armaron las tiendas de campaña y prendieron una fogata. El clima general de la partida era de frío y temor, pero nadie sabía bien temor a qué. Solo reinaba esa sensación de que algo malo iba a pasar de un momento a otro. Aquel indio les había prevenido acerca de los parajes que estaban por cruzar. Toda esa zona estaba maldita, les dijo. Era un lugar donde los vientos tenían vida propia. Aunque para el misterioso indio, los vientos del Puelo eran los antiguos espíritus del lugar, y no eran muy afectos a la gente, menos a los invasores blancos. Les previno y les recomendó cruzar la zona bordeando al gran lago. Entonces así quizás podrían escapar a la ira de los dioses del viento. Dioses por demás muy susceptibles y emocionales. Moses decidió ignorar los consejos de aquel viejo indio dando por sentado que estaba loco o que se trataba de un pobre hombre supersticioso. Todos se durmieron bastante pronto, excepto Aguirre, al cual aquella advertencia no le pasó inadvertida y escapó a hurtadillas del campamento en busca del camino que lo llevara a través de los cerros, pero antes de poder salir de la zona del lago, una fuerte tempestad se abatió en todo el lugar. Los vientos huracanados hacían imposible cualquier maniobra de escape. Aguirre tuvo que aferrarse a una araucaria para no salir volando por los aires. Aguantó aferrado a la rama fría durante… no sabía el tiempo, pero para él fue más de una hora. 
Apenas pudo abrir los ojos, le pareció ver rostros enojados en el viento. Pero luego todo se calmó y el sol empezó a salir tras el cerro del este. Aguirre temeroso, dudó, pero al fin decidió volver al campamento para ver cómo estaban sus compañeros. Después de todo era mejor una reprimenda que volver solo hasta La gran ciudad de la ribera. Pero para su sorpresa, cuando llego al campamento no quedaba nada. Quizás sus compañeros ya habían partido, pero su fuese así los vería. No podrían haber ido muy lejos ya que la tormenta había cesado pocos minutos antes. Los llamó a los gritos:
—¡Moses!, ¡Ortega!, ¡Zamorano!, ¡Márquez! Nada, ni rastro...
Caminó revisando cada rincón del campamento que habían levantado pero el viento se había llevado todo. Desde árboles arrancados de raíz, hasta a sus compañeros. Aguirre dudó si era la zona correcta, pero no había lugar a dudas. Era exacto el lugar, la misma playa a la vera del lago. Entonces se sentó y observó los restos del desastre. Quedaban algunas cosas dispersas por el suelo. Encontró un brazalete de oro pero no lo tocó por miedo a que tuviera alguna maldición. Caminó un poco más y encontró dos objetos rojos en el suelo. Dos extrañas cosas aplastadas que el lago parecía haber devuelto. Eran algo similar a un calzado que Aguirre nunca había visto antes. El español se sacó sus botas húmedas e intentó ponerse el misterioso calzado, que estaba un poco duro, pero seco al fin. Le entraron justo. Se sentían cómodas. Caminó algunos pasos para probarlas. Iban de maravilla. Decidió dejar sus botas pesadas de cuero y emprender el retorno al hogar con el extraño calzado de color rojo. Notó que tenían una inscripción en el talón. Topper. Quizás era el calzado de algún indígena llamado así. Durante días, Aguirre caminó bajo el sol del desierto rumbo al noreste, tomando agua de los ríos que cruzaba. Después de una semana, al borde de la inanición, un grupo de colonos lo encontró al borde de la muerte.
Una vez en la ciudad del Buen Ayre, Aguirre contó su increíble historia de fantasmas, desaconsejando ferviente visitar los parajes del sur. Pero los antiguos porteños estaban más fascinados por su extraño calzado que por su historia de vientos espectrales.

martes, 14 de julio de 2020

La caída de Mc Donalds


El emporio norteamericano de comidas rápidas siempre fue un conglomerado de gente siniestra trabajando para el enemigo. Eso lo sabe todo el mundo. Comida chatarra, mala para la salud en muchos aspectos. Pero a la vez deliciosa y extrañamente adictiva. Por otra parte, es sabido de lo negreros que son sus empleadores con sus empleados, por le general chicos jóvenes y/o extranjeros. ¿Querés más? La historia misma de la cadena de comida rápida es siniestra. Basta ver la película Hambre de poder con Michael Keaton, que interpreta al "fundador" de los arcos dorados que en realidad no fue tal cosa, sino un vendedor de planchas que se aprovechó y les robó el negocio a los hermanos Mc Donalds que terminaron sus días miserablemente.
"Los de ellos son arcos dorados, los nuestros son de oro" Cleo Mc Dowell.
Es así como las cadenas de comidas rápidas se roban entre ellas, no hay códigos. Una empresa titánica como Burguer King hizo quebrar a la local Pumper Nic, etc.
Hoy día, en tiempos de pandemia mundial ¿que podemos esperar de ellas? Para mí se hace más que evidente que podemos prescindir de ellas. Soy un negocio montado en el sacrificio ajeno, la extorsión y en la adicción peligrosa de sus productos. Es tiempo de dejar de ir a esas casas de comidas rápidas. Hagamos nuestras propias hamburguesas, que resta decir es una comida deliciosa, pero dejemos a esas casas propagadoras de la muerte. O en todo caso, vayamos a las hamburgueserías de barrio, no necesariamente de chetas hamburguesas gourmet. Pero es preferible. Ni siquiera las casas de comidas rápidas son económicas, por ende ni siquiera cuentan a favor con tener productos de baja calidad por poco precio, como puede ser el caso de la pizzeria Hugis por caso.
Hoy soñé con la caída de Mc Donalds.

Me encontraba caminando por una ciudad imposible cuando de pronto reparé en que estaba muerto de hambre. ¿Que hice? Me acerqué a una enorme Mc Donalds que parecía ser la única casa de comidas en esa ciudad imposible. Cuando llego a las cajas noto que hay muchísimas personas haciendo cola para pedir. Guardo silencio. Espero porque tengo hambre y no veo otro lugar para saciarlo. Decido tener paciencia y esperar mi turno como buen ciudadano. Sin pelear, sin enojarme. Solo esperar mi turno. Finalmente y después de mucho esperar, llego a una especie de ventanilla bancaria (quizás una nueva metodología para combatir el intercambio de virus y bacterias). Cuando le pido al empleado una hamburguesa X, el tipo compungido me dice que se acaban de terminar las hamburguesas, pero que puede ofrecerme un tostado. Me enojo pero trato de no agarrarmela con el pobre empleado que me atiende. Le digo que no, que lo que quiero es una hamburguesa. un tostado no es lo mismo, le confirmo. Me dice que se quedaron sin carne. ¿Como puede ser? Ustedes que tienen la vaca atada. Esa enorme bola de carne sin ojos ni boca, ni patas, ni nada. El empleado me dice que no es su culpa. Que además a ellos no les están pagando. Pero baja la mirada porque pasa un supervisor mirando al empleado desde atrás. La situación me resulta incómoda por demás. Le digo que lo lamento, pero que necesito comer una hamburguesa urgente. Que no puedo más del hambre. El empleado vuelve a ofrecerme un tostado y después se retracta y me ofrece toda una hamburguesa pero sin carne. Le pueden poner mucho jamón. Le digo que eso más que hamburguesa es un sanguche. El empleado compungido se inclina de hombros como excusándose y diciendo 'no puedo hacer más'. Le digo okai. No quiero perder más tiempo. Dale, ponele lo que haya. El tipo va a pedir eso. Me doy cuenta que soy el último cliente que queda. Todos consiguieron sus hamburguesas y salieron de allí. Justo se terminaron cuando llegué yo. No puedo creer la mala suerte que me persigue desde mi nacimiento... !maldición! Pero el empleado vuelve al minuto y se larga a llorar delante mío. Me pide disculpas diciendo que tampoco queda pan, ni lechuga, tomates. No queda nada. No lo puedo entender. Pido hablar con el gerente. No te preocupes, no es con vos la cosa, es con la maldita empresa. Tienen que garantizar los productos que ofrecen. Entonces decido entrar. Dentro están todos los empleados llorando, y cuando viene el supervisor y el gerente, estos también lloran. ¿Que carajo está pasando acá che? Vine porque quiero comer, tengo hambre y me encuentro con esta escena. El supervisor no puede parar de llorar. Me dice entre espasmos de llanto desconsolado que se quedaron sin nada. Y que por eso están todos despedidos sin indemnización. Toda la planta en la calle. No sé que decirle. A mí también me han echado del trabajo injustamente, como a perro sarnoso, después de bancar un montón de maltrato. Abrazo al gerente y al empleado que me atendió y lloramos juntos. 

Esto soñé hoy. Una muestra de que todo el maldito sistema de trabajo está mal. Lo que pasa es que uno no puede correrse de pensar en sus propias necesidades como puede ser querer comerse una hamburguesa que este sistema capitalista y consumista del orto debería garantizar. De hecho es lo único que nos garantiza, tener siempre cosas para consumir. Si eso desapareciera, ¿para que carajos querríamos capitalismo? Si ya no garantiza lo más básico. Los problemas del otro entonces nunca son nuestro problema, porque si algo no enseñó esta sociedad es que mientras uno pueda estar bien, el resto que se arregle. El famoso sálvese quien pueda. Pero el tema es que si no nos salvamos entre todos, no se salva nadie.

sábado, 20 de junio de 2020

Werner Herzog ¿Presumible lector de Hergé?

¿Por qué no? Todo puede ser en la veña del Señor. Por todas partes la gente se toma la libertad de hacer las asociaciones más descabelladas. Pappo-Heidegger, Van Gogh-Kinski, etc... Ahora es mi turno de jugar.
En cierto punto, hay muchos puntos en común que se pueden encontrar entre el fallecido historietista belga y el cineasta alemán. Por empezar los dos son europeos. A primera vista, esta relación puede parecer ridícula o superficial. Pero que no les engañe algo que a primera instancia parece banal. El ser ambos europeos de países limítrofes, quizás de diferentes generaciones, pero que compartieron una visión común del mundo en algún punto del alocado siglo veinte.
Herzog y Hergé: La relación que nadie nunca hizo jamás.
He sondeado internet y nada saqué del link entres estos dos personajes. Es, por lo menos, llamativo.
Una de las primeras asociaciones que me vinieron a la mente es la cantidad de escenarios en común que comparten estos dos tipos. Pero la cosa no se agota ahí.
Por empezar, Hergé, por medio de su afamado cómic Las aventuras de Tintin, lleva a su personaje en un recorrido por todo el mundo ¿por todo el mundo? En realidad no. Nadie, o casi, puede conocer todo el mundo. Es demasiado grande para abarcarlo todo y en lo que respecta a Hergé, se ve que tampoco le interesaba que su personaje de aventuras juveniles conociera todo el globo terráqueo. Como cualquier creador de historias, elige los escenarios que le interesan, que le llaman la atenciones, que busca explorar o tiene mayor afinidad. Tintin no es un héroe de esos que trabaja siempre en la misma ciudad como puede ser Philip Marlowe, el detective que siempre se maneja en Los Ángeles. Por mencionar uno. No, Tintin es de los que viajan. Muchas veces llevado por su curiosidad y otras al contrario, llevado por la aventura que pareciera ir en su busca. La cuestión es que Tintin no fue a Australia, a la Antártida, a México o Escandinavia. Por mencionar solo algunos lugares... Pero si repitió escenarios. Sildavia, un país imaginario de la Europa del este y Sudamérica.
Es como una obsesión. Tintin, sea solo o ya con Haddock, reincide en estos extraños lugares del globo. Quizás no los más conocidos o visitados a la hora de hablar de puntos clásicos.
En el cine de herzog también vemos un modus operandi similar. Se reincide en Sudamérica varias veces, Europa del este, el desierto de medio oriente (escenario también clásico en Las aventuras de Tintin), África, etc.
Empecemos del principio. Tintin en el Congo (1930). Ese segundo álbum de las aventuras de Tintin, tan polémico y hasta prohibido hoy en día en muchos países. Del colonialismo original del álbum solo quedaron algunas trazas de prejuicio e ingenuidad que roza el absurdo. Si me molesta el Tintin cazador y matador de animales, pero en fin... No es el punto aquí.
Herzog tiene su gran película africana en Cobra verde (1986). ¿El tema? Ni más ni menos que la esclavitud y el colonialismo en Brasil y en las costas de África. Hay una tribu en esta película donde su rey es un chiflado total, de esos que papan moscas invisibles. Algo muy similar estéticamente a lo que vemos en algunas de las tribus con las que se topa Tintin en el Congo. Claro que Kinski está bastante lejos de ser Tintin o un algún personaje "Herzoguiano". Kinski, con su propia impronta está más cercano al toque de locura estilo Antonin Artaud (otro aventurero) que a los personajes simpáticos y queribles de Herzog. Pero ahí es donde se comprende que van dirigidos a públicos diferentes y que, por supuesto, hay otro tipo de búsqueda. Pero no deja de llamarme la atención las similitudes.
Otra es Nosferatu (1979), El enigma de Kaspar Hauser (1974) y Woyscek (1979), que más allá de las temáticas diferentes tienen varios escenarios en común con aventuras bien europeas de Tintin como El cetro de Ottokar (1938) o en menor medida El asunto Tornasol (1956).
Pero es un rasgo más patente en una película como Fata Morgana (1971) y esa escena onírica del desierto en El enigma de Kaspar Hauser (1974), que referencian de inmediato a los álbumes El cangrejo de las pinzas de oro (1940) o El país del oro negro (1950).
Quizás se podría trazar un paralelismo entre la isla del final de Corazón de cristal (1976) con La isla negra (1937), muy parecidas.
Pero donde de seguro está el grueso de similitudes es en América. La primer película "americana" hablando en términos de Estados Unidos, es Strozek (1977), donde un pobre alienado alemán intenta reiniciar su vida en un país que no comprende ni nunca lo hará hasta su trágico final. Tintin en América (1931) no tiene ningún atributo trágico ni marginal como la película de Herzog, pero si tenemos una crítica a modelo de vida norteamericano. Cruel, discriminador, ultracapitalista y que odia al débil por sobre toda las cosas. Eso es algo que se puede ver tanto en la peli de Herzog como en el álbum que hizo Hergé.
Y al final, lo más claro.
La obsesión por Sudámerica, ese eterno territorio poco explorado, hermoso y terrible en su naturaleza cruda, pura y natural. Y acá es donde tanto cineasta como historietista casi que se superponen. La primer obra de Tintin en Sudamérica es La oreja rota (1936), donde Tintin remonta un brazo del río Amazonas, rodeado de selva nativa y peligrosos Bíbaros (en realidad los famosos Jíbaros, famosos por encoger la cabeza de sus enemigos). Herzog tiene su propia aventura en esta dimensión con su famoso Fitzcarraldo (1982). Y cada historia en lo suyo recorre caminos similares. ¿No es suficiente?
También algunas estampas, por ejemplo; cuando los cantantes de ópera vienen remontando el río al final, con sus trajes de época, no puedo dejar de pensar en el baile de disfraces que hay en Stock de Coque (1958), donde la cantante de ópera Bianca Castafiore, es una de las invitadas de honor. Un álbum que, por otro lado, también inspiró muchos escenarios de Indiana Jones y la última cruzada (1989) de Steven Spielberg, un Tintinófilo reconocido.
Aguirre y la ira de dios (1972) tiene a los conquistadores españoles en tiempos en que el imperio Inca acaba de caer en sus ambiciosas manos. Un link que en El templo del sol (1949) podemos ver al final del mismo, cuando los Incas escondidos le muestran a Tintin los tesoros "que los conquistadores españoles han buscado en vano durante siglos". Llamada directa para el loco Aguirre.
Los escenarios no dejan de repetirse. Perú es una obsesión, tanto para Herzog como lo fue mucho antes para Hergé. Sobre todo la selva. Los escenarios parecen calcados.
Y lo digo porque yo también me obsesioné con Perú, los Incas, su selva y la entrada al Amazonas. En "donde la creación no fue terminada" dice Herzog por medio de sus dos películas más ambiciosas y aclamadas, Aguirre y Fitzcarraldo.
¿Que hay alli? Yo, que soy argentino y por ende vivo mucho más cerca de Perú, me pasa algo similar. Algo hay allí que nos atrae. Como un cinturón cósmico de energía incomprensible. La realidad es que en buena parte de Sudamérica se reúne una serie de misteriosos lugares poco explorados y atrofiados por la mano de los occidentales (por suerte). Algunos quieren destruir ese centro de energía increíble que significa el Amazonas, pero no lo han logrado. Y espero que nunca lo consigan. El día que se destruya el Amazonas, el mundo morirá sin remedio.
Hergé y Herzog son dos almas inquietas, curiosas y de un gran espíritu aventurero. Es cierto que Herzog puso el cuerpo en cada una de sus historias, estando allí y afrontando los peligros cara a cara. Y Hergé quizás solo se animó en la mayoría de los casos a tocar esos lugares en su imaginación. Pero ese legado aventuresco de Hergé es un verdadero tesoro para todos los que, como Herzog, vinieron después. Quizás Herzog leyó las aventuras de Tintin ya que nació en 1942 y tranquilamente podría haberlo hecho. De hecho durante su infancia fue la época de oro de Las aventuras de Tintin (los 40s y 50s), pero quizás no las leyó. No importa. Por ahora no se lo pude preguntar a Werner y quizás, si lo hizo lo negaría. Eso es lo de menos. La cuestión es que tanto las aventuras de Tintin, como varias de las mejores películas de Herzog (muchas de ellas con el actor Kinski), representan ese espíritu romántico y aventurero que era tan típico de otros tiempos. Quizás el siglo 19 fué el último siglo de aventuras así, y en el mismo, pasaron de los hechos a la literatura. Porque se llegó a la idea de que ya se exploró todo lo que se podía explorar. En fin... El llamado a la aventura siempre está cerca nuestro.

viernes, 12 de junio de 2020

Humanos, demasiado...

Es sabido que todos los siglos tienen su bautismo de fuego. El siglo XX tuvo su nacimiento a sangre, sudor y lágrimas con el inicio de las hostilidades de 1914, lo que se conoció en su momento como la Gran Guerra. (La guerras no hacen grande a las personas). Por eso, no existen grandes guerreros. Al menos, no en el sentido clásico del término. En la antigüedad existían los héroes trágicos, pero como bien decimos, eran trágicos porque morían de forma épica e increíble. Aquiles, fue uno de ellos. Enamorado de Patroclo, su asesinato lo lleva a cometer una serie de venganzas que terminaran aniquilándolo, siendo víctima de su ira, preso de sus emociones desbordadas. 
En fin, volviendo a la actualidad. Ahora no hay héroes trágicos en las guerras. No los hubo en las mal llamadas Guerras Mundiales del siglo pasado ni lo hay ahora, en plena crisis del Corona Virus. 
So...
El siglo XXI parecía haber nacido en el año 2001. Pero no. Eso fue apenas un aviso. Un sacudón. Todo nacimiento conlleva cierto trauma, pero éste tiene que ser mundial sino no vale, no sirve. 
Parecía que el ataque a las torres gemelas o la crisis en Argentina cambiarían algo, pero no. El humano insistió en seguir por el mismo laureado camino de "American Pax" lograda desde los 70s y 80s.
Si lo pensamos un poco todo siglo tiene su estilo, como cada década a su vez también pero a un nivel mucho más micro. Los cambios de siglos son más grandes y generales que los cambios a veces meramente estéticos que hay en los cambios de década. Por ejemplo...
La Primera Guerra fue un conflicto bélico que si bien, fue solo en Europa, marcó a fuego al jóven siglo. El siglo XIX quedó definitivamente atrás. Todo, su estética, su pensamiento, su forma de ver al mundo. Hubo un cambio de paradigma y status quo. 
Pero eso no es todo. Para 1920, el siglo XX estaba nacido y parido de pies a cabeza, sin embargo, la cosa no terminó ahí. Ese conflicto, de alguna manera, derivó también en la crisis del '29 y eso a su vez, como en un Dominó desencadenó la Segunda Guerra Mundial. Que a su vez, desencadenó en la Guerra Fría entre los dos modelos de USA y URSS que ya conocemos. Más guerras y conflictos, pero localizadas en países como Vietnam, Israel, Pakistán, Irak, etc, etc. Y con la caída de la URSS conflictos entre los países que habían sido absorbidos por la máquina soviética (Guerra de los Balcanes, etc).
En definitiva, siempre todo acarrea sus conflictos como en un Dominó. 
¿Cuando se terminó de afianzar el siglo XX? Yo diría que a finales del mismo. Al caer la Unión Soviética se terminó de definir a un vencedor. USA. Pero más que Estados Unidos, un modelo, el Capitalista, Neo Liberal. 
Bien. Eso se mantuvo durante casi tres décadas. Más allá de toda la parafernalia de los atentados del 11s la realidad es que eso solo sirvió a los planes Maquiavélicos del presidente Bush. Y fin. Nada cambió en realidad en el mundo después de eso. Quizás un refuerzo de las políticas derechistas al incrementar la vigilancia sobre la población. Pero ese cambio solo es un afianzamiento del modelo victorioso del siglo XX. 
No fue hasta el año actual, o sea, el 2020 que finalmente parece que las cosas llegaron a un punto de no retorno y cambio brusco. 
Nadie puede saber que le depara al resto del siglo XXI por delante. Ochenta años para llegar al siglo XXII. ¿Nos podemos imaginar siquiera como será? Imposible. Hasta dudamos seriamente de llegar como sociedad, o mejor dicho, como humanidad. Como raza inteligente, pongamos, que logró tantas cosas y avanzó tanto en el campo de la ciencia, etc, etc. 
La cuestión es que este el verdadero año bisagra que empieza a delinear un nuevo mundo. Así como en 1914, el inicio de la 1º guerra mató el halo de nostalgia e ideas muy fuertes del siglo XIX. Ahora pasa lo mismo. No es exacto, puede haber diferencias de algunos años (seis en este caso), pero los siglos tienen su propia identidad. Ellos piden ser escuchados. Si seguimos aferrados a los vicios del siglo XX no vamos a contar el chiste. Cada cual puede interpretar a gusto y piaccere cuales son los cambios que habrá que hacer la humanidad para reinventarse una vez más. 
Quizás habrá que cambiar el sistema económico, quizás haya que además, hacer un cambio espiritual individual cada uno, para sentirnos unidos como raza, a modo de una civilización mas evolucionada donde cada uno sienta el dolor ajeno. Donde nos ayudemos todos. Una especie de pensamiento colmena donde todos seamos parte de un todo. Ya sé que suena a un disparate. Quizás leí mucha ciencia ficción y flasheo esas cosas. No importa, lo que es fundamental es entender que el cambio ya empezó. Es como una gran ola que anuncia el inicio de un nuevo siglo, un nuevo tiempo, nada es estático. Esa ola es brutal, siempre se lleva a muchas personas, pero los que sobrevivan deberán entender que por donde veníamos es Dead End (camino sin salida) y encontrar la manera de siempre se mejores que ayer, que el mañana tiene que ser mejor y superador que el pasado. No ir para atrás, no estancarse, ni menos ir para abajo. Siempre arriba y adelante y en movimiento constante, pero con todos, TODOS juntos. 

domingo, 10 de mayo de 2020

Los 130 libros de ciencia ficción más importantes que tenes que leer



1- ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick.

2- 1984, de George Orwell.


3- 2001: Una odisea espacial, de Arthur C. Clarke.


4- 20.000 Leguas de viaje submarino, de Julio Verne.


5- Amos de títeres, de Robert A. Heinlein.

6- A Wrinkle in Time, de Madeleine L’Engle

7- Babel-17 de Samuel R. Delany

8- Bajo la piel, de Michel Faber.

9- Campo de concentración, de Thomas M. Disch.

10- Camisas rojas, de John Scalzi

11- Cántico para Leibowitz de Walter M. Miller Jr.

12- Carbono alterado, de Richard K. Morgan

13- Choque de nieve, de Neal Stephenson

14- Cita con Rama, de Arthur C. Clarke.

15- Contacto, de Carl Sagan.

16- Crash, de J.G. Ballard.


17- Criptonomicón, de Neal Stephenson.

18- Crónicas marcianas, de Ray Bradbury.

19- Cuna de gato, de Kurt Vonnegut.

20- Diarios de las estrellas, de Stanislav Lem.

21- Dune, de Frank Herbert.

22- En las montañas de la locura, de H. P. Lovecraft

23- El cuento de la criada, Margaret Atwood.

24- El día de los trífidos, de John Wyndham.


25- El fin de la eternidad, de Isaac Asimov.

26- El fin de la infancia, de Arthur C. Clarke.

27- El hombre demolido, de Alfred Bester.

28- El hombre en el castillo, de Philip K. Dick.


29- El hombre-mujer, de Joanna Russ.

30- El invencible, de Stanislav Lem.


31- El juego de Ender, de Orson Scott Card.

32- El laberinto de la luna, de Algis Budrys.

33- El largo camino hacia un planeta pequeño y enojado, por Becky Chambers

34- El libro del día del juicio final, de Connie Willis.

35- El libro del nuevo sol de Gene Wolfe

36- El marciano, de Andy Weir

37- El mundo de cristal, de J. G. Ballard.

38- El mundo invertido, de Christopher Priest.

39- El mundo sumergido, de J. G. Ballard.

40- El palacio de la eternidad, de Bob Shaw.

41- El planeta errante, de Fritz Leiber.

42- El quinto día, de Frank Schätzing.

43- El rebaño ciego, de John Brunner.

44- Hacedor de estrellas, de Olaf Stapledon


45- El señor de la luz, de Roger Zelazny

46- El sindicato de policía Yiddish, de Michael Chabon.

47- En alas de la canción, de Thomas M. Disch.

48- Estación de tránsito, de Clifford D. Simak.

49- Eón, de Greg Bear

50- Estrella roja, de Aleksander Bogdanov


51- Fahrenheit 451, de Ray Bradbury.

52- Fiasco, de Stanislav Lem.

53- Flores para Algernon, de Daniel Keyes.

54- Forastero en tierra extraña, de Robert A. Heinlein.

55- Fuentes del paraíso de Arthur C. Clarke

56- Fundación, de Isaac Asimov.

57- Génesis, Poul Anderson.

58- Gigantes durmientes, de Sylvain Neuvel

59- Guerra Mundial Z, de Max Brooks

60- Héroes y villanos, de Ángela Carter.

61- Historia cero, William Gibson.

62- Historia del futuro, de Robert A. Heinlein.

63- Hyperión, de Dan Simmons.

64- Invernáculo, de Brian W. Aldiss.

65- Justicia auxiliar, de Ann Leckie

66- La carretera, Cormac McCarthy.

67- La chica mecánica, Paolo Bacigalupi.

68- La ciudad y las estrellas, de Arthur C. Clarke.

69- La edad del diamante, de Neal Stephenson

70- La feria de las tinieblas, de Ray Bradbury.

71- La guerra de las salamandras, de Karel Capek.


72- La guerra de los mundos, de H. G. Wells.

73- La guerra interminable, de Joe Haldeman.

74- La guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams

75- La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares.

76- La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K. Le Guin.

77- La máquina del tiempo, de H. G. Wells.


78- La mota en el ojo de Dios de Larry Niven y Jerry Pournelle

79- La muerte de la hierba, de John Christopher.

80- La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger.

81- La mujer que cae, de Pat Murphy

82- La naranja mecánica, de Anthony Burgess.

83- La nave estelar, de Brian W. Aldiss.

84- La quinta temporada, de N.K. Jemisin

85- La rueda celeste, de Ursula K. Le Guin.

86- La sombra errante, de Brian Stableford.

87- La tierra permanece, de George R. Stewart.

88- La voz de los muertos, de Orson Scott Card.

89- Las estrellas mi destino, de Alfred Bester.

90- Las sirenas de Titán, de Kurt Vonnegut.

91- Limbo, de Gene Wolfe.

92- Líneas muertas, de Greg Bear.

93- Lo que el tiempo se llevó, de Ward Moore.

94- Los cuclillos de Midwich, de John Wyndham.

95- Los desposeídos, de Ursula K. Le Guin.

96- Picnic extraterrestre, de Boris y Arkadi Strugatski

97- Los hombres paradójicos, de Charles L. Harness.

98- Los propios dioses, de Isaac Asimov.

99- Marciano vete a casa, de Fredric Brown.

100- Marte rojo, Kim Stanley Robinson.

101- Más que humano, de Theodore Sturgeon.

102- Mercaderes del espacio, de Frederik Pohl y Cyril M. Kornbluth.


103- Metro 2033, Dmitry Glukhovsky.

104- Mundo anillo, de Larry Niven.

105- Neuromante, de William Gibson.

106- Nunca me abandones, Kazuo Ishiguro.

107- Ojo de gato de Andre Norton


108- Parábola del sembrador, de Octavia E. Butler

109- Pórtico, de Frederik Pohl.

110- Puerta al verano, de Robert A. Heinlein.

111- Rascacielos, de J.G. Ballard.


112- Ready Player One, de Ernest Cline.

113- Reina de los ángeles, Greg Bear.

114- Slaughterhouse-Five, de Kurt Vonnegut

115- Solaris, de Stanislav Lem.


116- Solo un enemigo: el tiempo, de Michael Bishop.

117- Tau Zero, de Poul Anderson.

118- El planeta de los simios, de Pierre Boulle

119- La noche de los tiempos, de René Barjavel

120- Tiempo de Marte, de Philip K. Dick.

121- Todos los sistemas rojos, de Martha Wells

122- Todos sobre Zanzíbar, de John Brunner.

123- Tropas del espacio, de Robert A. Heinlein

124- Ubik, de Philip K. Dick.

125- Un mundo feliz, de Aldous Huxley.


126- Una princesa de marte, de Edgar Rice Burroughs.

127- Un niño y su perro de Harlan Ellison

128- Valis, de Philip K. Dick.

129- Venus más X, de Theodore Sturgeon.

130- Yo, robot, de Isaac Asimov.

sábado, 9 de mayo de 2020

La saga Star Wars: de la Peor a la Mejor



Bueno, insertos en medio de toda esta pandemia del demonio, voy a proceder a cambiar de tema un poco. Para descentrar un poco el fachismo del monotema.

La saga Star Wars es famosa por la gran mayoría de las personas. Consiste de nueve episodios donde se cuenta, mayoritariamente, la historia de la familia Skywalker, aunque en los últimos tres episodios el eje protagónico se corre en favor de los nuevos personajes, sobre todo el de la heroína Rey.

Las películas aledañas de Disney como Rogue One, Han Solo, etc, quedan afuera de este conteo porque más allá de las buenas intenciones, no forman parte del verdadero canon ni de la historia de los Skywalker. Por eso, y en base a lista bastante pedorras que vi últimamente en internet, vaya aquí el verdadero conteo de la peor a la mejor película de STAR WARS.

9- Episodio XVIII - Los últimos jedi

Esta es para mí, la peor película de la saga. Entiendo que dentro del público no avezado con la saga, esta peli les puede parecer interesante o hasta buena, pero digamos la realidad, sacando dos o tres escenas la película es pésima. Y no me refiero al personaje Rosi, el cual fue duramente criticado por algunos imbéciles con slogans racistas. No. Esa es la excusa de la que se agarran los críticos mediocres para defender una cinta que sólo les gustó a ellos. Algunos otros dirán que El ascenso de Skywalker es peor y si bien, es discutible, decidí poner a Los últimos jedi como la peor porque en definitiva rompió toda la lógica de la saga. La idea de los jedi se devalúa al extremo, Luke es un personaje resentido y conservador. No le importa su hermana que sigue luchando. Solo reacciona al final para terminar muriendo sin motivo y así perdiendo la oportunidad de poder aprovechar mejor al personaje en el episodio XIX. Al morir Carrie Fisher se perdió la oportunidad que se perdió desde el episodio XVII de poder reunir a los tres personajes principales de los episodios clásicos (Solo y los hermanos Skywalker). Luego los giros ridículos de matar a ese Snoke como si nada. En fin, la última quizás sea peor, pero la responsable del desastre que fue El ascenso fue ni mas ni menos que el desastre aún peor de Los últimos jedi.

8- Episodio XIX- El ascenso de Skywalker

Bueno, todo lo que puse antes explica un poco el espantoso resultado final de esta producción. Cualquiera de las últimas dos producciones pueden disputarse el último puesto, pero reitero, ésta película fue el resultado de los desastrosos giros en la trama de Los últimos jedi. Claro, ésta peli pudo haber sido buena, pero no lo fue. La anterior se la dejo difícil y El ascenso no hizo los méritos para arreglar el desastre de Los últimos... Bueno, ya sabemos que eso de revivir al emperador fue una bosta, pero bueno. El fracaso de las últimas dos producciones va un poco de la mano. Aunque no son absolutamente responsables de todo tampoco. A continuación, mi opinión respecto de las últimas tres películas de la saga.

7- Episodio XVII- El despertar de la fuerza

Con la que se dio inicio del último tramo de la saga. El despertar fue una producción de 2015 donde se recuperó una vieja idea de Lucas de continuar la saga con la nueva generación. Ahora el tema es, como volver a resurgir una trama que parecía haberse agotado. A veces (o siempre) se hacen cosas por la guita y a veces (o casi siempre) ser tan obvios con las intenciones tiene un resultado deplorable. Entiendo que la industria necesitaba sacarle jugo a esa masa de fans idiotas e incondicionales de Star Wars (entre los que me incluyo), pero realmente la pregunta se impone acá. ¿Era realmente necesario hacer los episodios XVII, XVIII, XIX? El hecho de poder hacerlo no justifica que lo hayan hecho, pero bueno, en fin, lo hicieron. Decidieron "modernizar" la saga con un enfoque más cómico y apto al paladar milennial. Y si bien la primera producción de la trilogía Disney es pasable, no por eso deja de ser un filme altamente mediocre, pochoclero e innecesario. Basicamente no aporta nada. El mal surge de la nada, aunque uno puede coincidir que el mal nunca puede ser vencido, por una cuestión de opuestos necesarios. Pero como surge parece sacado de los pelos. Cuando la peli arranca, Ben Solo ya es un villano hecho y derecho. ¿Por qué? Realmente, otra vez se perdió la posibilidad de ver nacer (no de manera retrospectiva y poco clara en la peli siguiente) el paso de Ben Solo al lado oscuro. Otra oportunidad desperdiciada. Al final uno se pregunta si no hubiese sido mejor usar los guiones de George Lucas para esta nueva trilogía. Después de todo, él fue quien creó ese universo, y más allá de algunos pifies en sus películas el tipo sabía donde estaba el meollo de su historia y el drama principal. Es como si ahora aparecieran un par de escritores medio pelo de Hollywood y quisieran continuar las aventuras de Frodo y Aragorn y compañía después de la destrucción del anillo supremo. Sería una cagada ¿no? Si, pero se podría hacer y ahí radica el problema de las producciones de Disney y productoras en general. Las hacen por que pueden y no respetan las obras originales.

6- Episodio I- La amenaza fantasma

A partir de ahora, todo parecerá bastante lógico. Y si... La amenaza fantasma parecía la peor película de la saga de seis de Lucas. Porque estaba el boludo de Jar jar binks, porque Anakin es un nenito. Porque la carrera de Anakin era muy larga y bla bla bla, y un largo etcétera. Pero, para ser justos, ésta película es mejor que cualquiera de las tres (innecesarias) películas de Disney. Muchísimo mejor.
Como empieza el entramado de Palpatine, al principio excelentemente camuflado como un senador risueño y amigable. Las sombras que teje detrás. El gran luchador Darth Maul que se carga a un jedi. Obi Wan que está bastante bien y la reina Amidala o su lado oculto Padme. Algo que tiene la trilogía de precuelas (I, II, III) es un alto grado de intrigas políticas y palaciegas que acercan la trama más a un estilo Dune (un giro interesante) que a las originales. Por eso, si bien fue muy criticada en su momento por fans de la saga, el episodio I tiene un papel bastante noble en comparación con las tres últimas escorias de Disney.

5- Episodio II- El ataque de los clones

El ataque de los clones corre con una ventaja respecto a su antecesora y es el hecho de que ya vemos a un Anakin en pleno proceso de convertirse en Jedi, que es lo que queríamos ver todos los fans. Bueno, todo eso está bastante bien, y aunque los dotes actorales de Haydn Christensen se ponen en duda muchas veces, la película es lo bastante intensa y entretenida como para dejarse ver sin problemas. Toda la tensión política del episodio 1 entra en ebullición en esta película y las intrigas de PALPATINE toman nuevas dimensiones. Lo bueno de estas precuelas es que todo encaja, un poco apretado con forceps pero entra. Fuimos muy duras con ellas, pero en retrospectiva estuvieron muy bien. Por otro lado, ver a Yoda pelear y atajar los rayos del Conde Doku fue un hallazgo insuperable.

4- Episodio III- La venganza de los Sith

Esta es para muchos una de las mejores películas de toda la saga. Para mí es muy buena también pero el mismo motivo que es buena, no logra ser la mejor. ¿Por qué? Porque toda la historia está condesada en poco más de dos horas de desarrollo y es muy poco para lo que tenía que contar Lucas. Cuando empieza, Anakin es un jedi que parece estar a punto de recibirse de jedi y hasta de Mesías de Jedi. Pero de pronto, en un par de conversaciones poco convincentes, Palpatine lo convence de pasarse al lado oscuro, Anakin acepta bastante rápido y un par de escenas después anda matando pibitos jedis como si nada y con la cara endemoniada. Al menos contame un poco más como se fue convirtiendo. No se... que Palpatine lo hipnotice o algo. ¿Como pudo cambiar tan rápido de protegido a demonio encarnado? No tiene mucha lógica argumental. Entiendo que se quedó corto de tiempo, pero entonces podría haber hecho dos películas en vez de una, o si eso era demasiado y rompía la lógica de trilogía entonces bueno, una peli más larga, como la segunda del Padrino o El retorno del rey, que duran más de tres horas. Pero Lucas no se animó a tanto y quedó una peli buena donde las cosas pasan demasiado rápido y a los ponchazos. Además de tener algunos errores argumentales. En El regreso del jedi, Leia dice que recuerda un poco a su madre, que era hermosa pero triste. Acá, Lucas al final decide que muera en el parto y dejó colgado lo otro. Después esos gritos clishé de Darth Vader cuando se entera que Padme murió "Nooooooooo" bueno... un poco (bastante) de más.

3- Episodio IV- Una nueva esperanza

Esta es la peli que inició todo. Esta en el centro de la trama, pero se estrenó en 1977, cuando el cine de ciencia ficción todavía era algo bastante clase B (con excepciones honrosas como 2001 o El planeta de los simios, por ejemplo). Claro que esta película cambió a la industria y solo por eso debería estar en el primer puesto. Pero, hoy en día, cuando la volvés a ver, con los arreglos de 1997 y todo, bueno... en algunos aspectos quedó un poco vieja para este tipo de producciones. La trama es un poco más lenta que el resto de la saga. Por momentos aburre un poquito y todo se ve demasiado setentoso (cosa que no es mala pero momentos distrae). Es como si todo fuera demasiado retro. Es la que envejeció más, pero por otro lado, bueno... todo lo excelente de la peli. Obi Wan viejo, los tres nuevos protagonistas son excelentes (Han, Luke, Leia) los droides, Chewie. En fin... Claro, la pelea entre Obi y Vader no es fantástica porque el pobre viejo Alec Guinnes no estaba para ese tipo de retos. Pero de todos modos es una película clave de la saga. La piedra fundamental en la que se basa toda la saga diría.

2- Episodio VI- El regreso del jedi

Esta es una peli muy criticada por algunos sabiondos que se creen que se las saben todas. Peor la verdad es que para mí es buenísima. Tan buena e intensa como El imperio contraataca. Lo que pasa es que hay algo que le jode a muchos: Los Ewoks. Okay, son ridículos, son como ositos cariñositos del bosque. Pero no son menos ridículos que un Hobbit cualquiera. Me parece que se critica demasiado a estos seres que son claramente de relleno, para criticar una película que por otro lado tiene algunos de los mejores momentos de la saga y para mí, el más intenso y el mejor que es cuando Darth Vader salva a su hijo Luke de los rayos del Emperador. Esa es la mejor parte. (Otra vez sacando esos ridículos NOOOOO que le agregaron a la cinta original y también el error de haber agregado a Haydn Christensen al final entre los fantasmas Jedi, sacando al actor que representaba a Vader viejo). Ese tipo de cambios me parece irrespetuoso, no solo para el actor en cuestión, sino para el público de siempre. Pero bueno. Sacando eso, me parece una excelente peli. La escena de la persecución en los bosques de Endor es clásica. La batalla final para destruir la nueva estrella de la muerte mucho mejor lograda que en Una nueva esperanza. La muerte de Yoda. Todo el drama y conflicto interno de Vader y como de a poco vuelve al bien, tocado por el amor de su hijo Luke. (No olvidar que en el fondo Anakin es un sensiblero y familiero que siempre quiso volver por su madre). El amor de su hijo lo toca de veras y es algo que se suele dejar de lado, pero para mí es clave y encaja perfecto con las precuelas. En definitiva, los seis primeros episodios son la historia de Anakin Skywalker, como se convirtió en jedi, pero por ceder al temor y el apego, se inclinó al lado oscuro, mató a su esposa y se convirtió en el último Sith. Para después enfrentarse con la aparición de su hijo que nunca había visto y así, intentar convencerlo de que sea un sorete como él, pero al final, al darse cuenta que era un sorete y su hijo era mejor que él, empezar a dudar. El amor de su hijo que lo quiere convencer de que se vuelva bueno otra vez lo deja tecleando. Al final, cuando su hijo demuestra ser un jedi de verdad y no ceder a las manipulaciones del emperador, lo rescata de la muerte y se redime. Matando al villano máximo de la saga. Anakin cumple tardíamente y después de mucho sufrimiento, con lo que parecía su destino manifiesto: Traer orden a la galaxia.

1- Episodio V- El imperio contraataca

Y finalmente la que todos acordamos que es la mejor peli de la saga. El imperio tiene de todo. Es una peli redonda. Aparece por primera vez al público el entrañable personaje Yoda y con él entendemos un poco más o quizás como nunca que es eso de la Fuerza. Después es una escena de tensión tras otra. El escape de Leia con Han, el nacimiento de su romance. El hecho de que no les funciona el hiperpropulsor para saltar a la velocidad de la luz. La aparición de Bobba Fett. Lando y la ciudad de las nubes. Lo de que congelan a Solo en carbonita (cosa que para muchos treintañeros que la vimos de pibitos nos flasheó mal y en lo particular era una escena que me parecía terrible), las enseñanzas de Luke con Yoda, la pelea en el bosque oscuro con sus temores y bueno, el plato final: La gran pelea desigual con Darth Vader que se lo morfa con papas y el descubrimiento final de que ese villano que combate en realidad es su padre. El famoso "Luke im your father" aunque en realidad en la peli dice "No, Im your father"... Toda una frase icónica del cine y la cultura popular de los últimos cincuenta años. Tan es así que la frase se modificó lo que la convierte aún más en una frase legendaria.

Bueno, en fin... la cuestión es que las mejores siguen siendo las de la trilogía clásica, después las precuelas (que vistas en retrospectiva no resultan tan malas y que están bastante bien pensadas para ensamblar con las viejas) y por último, muy atrás, la trilogía Disney que más allá de sus modernos efectos especiales, carece de sentido orgánico con el resto de la saga y, tres contra seis, la verdad, perdieron por goleada.